Nuevo documento del papa Francisco sobre la formación litúrgica del pueblo de Dios

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de julio-agosto de 2022.

La formación litúrgica, prioridad eclesial

El pasado 29 de junio, solemnidad de los santos Pedro y Pablo, se hizo pública la Carta apostólica Desiderio desideravi, sobre la formación litúrgica del pueblo de Dios. El documento, firmado por el papa Francisco, invita a recordar y profundizar en el sentido de la celebración eucarística surgida del Concilio así como a la formación litúrgica. [click para acceder a la versión digital].

Consta de 65 párrafos, en los que desarrolla los resultados de la plenaria del Dicasterio del Culto Divino que tuvo lugar en febrero de 2019 y sigue el Motu proprio Traditionis custodes, reafirmando la importancia de la comunión eclesial en torno al rito surgido de la reforma litúrgica postconciliar. No se trata de una nueva instrucción ni de un directorio con normas específicas, sino de una meditación para comprender la belleza de la celebración litúrgica y su papel en la evangelización. Concluye con un llamamiento: «Abandonemos las polémicas para escuchar juntos lo que el Espíritu dice a la Iglesia, mantengamos la comunión, sigamos asombrándonos por la belleza de la Liturgia» (n. 65).

Entre los numerosos temas abordados, el papa destaca la importancia de educar en la comprensión de los símbolos, lo que resulta cada vez más difícil para el hombre moderno. Una forma de hacerlo «es, sin duda, cuidar el arte de la celebración», que «no puede reducirse a la mera observancia de un aparato de rúbricas, ni tampoco puede pensarse en una fantasiosa creatividad sin reglas» (n. 48). También destaca que no se aprende el arte de celebrar asistiendo a un curso de oratoria o de técnicas de comunicación persuasiva sino que es necesaria una dedicación diligente a la celebración, dejando que sea ella misma la que nos transmita su arte (cf. n. 50).

En sucesivos números de El Granito de Arena abordaremos la totalidad de este documento dada la centralidad que la Liturgia tiene para el carisma eucarístico reparador.

Publicado en El Granito de Arena, Iglesia hoy.