La FER en el mundo (Santiago de Compostela, España)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2022.

Unidos por la Eucaristía

Con profunda alegría queremos compartir la maravillosa experiencia vivida con nuestros hermanos de la UNER. La directiva de las Marías de los Sagrarios de Lugo con el apoyo de las hermanas Mª Esther y Mª Mónica, hemos realizado un extraordinario encuentro–asamblea regional. Representando el antiguo Reino de Galicia, en la catedral de Santiago de Compostela, Marías de los Sagrarios y Discípulos de San Juan de toda Galicia, hemos hecho una ofrenda ante el Apóstol, en este especial Año Jacobeo Compostelano.
El sábado 28 de mayo comenzamos la mañana con el encuentro ante la Puerta Santa, un primer momento muy emocionante, porque recordamos las palabras que se recogen en el Evangelio de san Juan: «Yo soy la puerta, si uno entra a través de mí, será salvado».

Ubicados todos en este extraordinario templo participamos de la celebración eucarística. Tras la liturgia de la Palabra hicimos nuestra ofrenda ante el Apóstol, leída por una María del Sagrario de Pontevedra. Así ofrecíamos nuestro corazón entregado a la Eucaristía con fe, esperanza y humildad, siguiendo las huellas de san Manuel González, concluyendo con un fuerte «Aunque todos, ¡yo no!» repetido por toda la asamblea de peregrinos procedentes de numerosos lugares de España y tierras lejanas.

Estamos muy agradecidos por las palabras que Mons. Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, nos dedicó a toda la Unión Eucarística Reparadora. En cuanto finalizó la Eucaristía, que todos hemos vivido con mucha fe, intensidad y unidos, disfrutando intensamente, fuimos a la capilla de la Comunión, donde nada más entrar, los de Lugo, la ciudad del Sacramento, dijimos: «Estamos en casa». Una espléndida custodia muestra a Jesús en lo oculto, bajo la atenta mirada de la Virgen del Carmen y la admiración y fidelidad de san Manuel González.

La Hermana Mª Esther, delegada UNER de Galicia, fue explicando cómo se llevaría adelante la primera parte del momento orante, en el que también nos acompañó con mucho afecto D. Carlos Álvarez Varela, canónigo de la catedral, rector del Seminario y encargado de la capilla de la Comunión. Precisamente fue él quien intervino en el agraciado favor de colocar una imagen de san Manuel en esta capilla, bendecida por el Sr. arzobispo en 2018 y que va indicando con su mano derecha a cada peregrino que se acerca al Señor: «Ahí está Jesús, ahí está, no lo dejéis abandonado», mientras en la izquierda sostiene el tesoro de su vida: el Sagrario.

Un representante de Marías de los Sagrarios y Discípulos de San Juan de cada provincia se fue acercando al altar para entregar, de todo corazón, al Señor, por intercesión de san Manuel, un gesto de fe expresado con palabras y el ofrecimiento de una lámpara, diciendo: «Unidos por la Eucaristía, ofrecemos al Señor nuestra lámpara» como signo de nuestra esperanza (Orense), fidelidad (Pontevedra), vida (La Coruña), fe, (Ferrol), testimonio (Vigo), perseverancia (Santiago) y amor (Lugo).

Y allí, como pueblo que camina en espíritu de sinodalidad, recordamos las palabras de san Manuel: «Jesús definió como el mayor amor entre los hombres, aquel que da su vida por sus amigos. La Eucaristía es un amor mucho mayor, infinitamente mayor, que el mayor amor entre los hombres. Eucaristía es dar la vida por los amigos y por los enemigos, no una vez, sino innumerables veces».

La oración fue dirigida por la Hermana Mª del Valle Camino, delegada general de la UNER, quien se acercó desde Madrid para acompañarnos en esta asamblea. Nos ofreció una reflexión recordándonos que la Obra de san Manuel González quiere seguir dando una respuesta de amor al Amor no amado y abandonado de la Eucaristía, ya que está llamada a poner todos los medios para eucaristizar corazones, hogares, parroquias… toda la sociedad. Así fuimos invitados a trabajar para devolver a Cristo amor por Amor y prolongar ese amor que recibimos, en la entrega a los hermanos: «¿Te sientes llamado? Ven y verás…. ¡Con Él no perdemos nada, sin Él lo perdemos todo!», concluyó.

Después de hacer todos juntos un acto de fe en la presencia real de Jesús, nos animó a dar gracias al Señor por permitirnos ser sagrarios ambulantes, custodias andantes, evangelios vivos. Nos planteó el desafío de esta nueva etapa: Aprender a caminar juntos, como «Unión»; estar cada vez más eucaristizados, siendo una «Eucaristía» viva; responder, en todo y siempre, devolviendo amor por Amor, con un plus de amor «Reparador».

Todos y cada uno de los que estábamos allí salimos de la capilla, de aquel santo lugar, brillando como lamparillas vivas, caminando juntos en unión, sintiendo en nuestros corazones el latido infinito de la compasión de nuestro Señor Jesús, que nos invita a entregarnos a todos amando hasta la chifladura como san Manuel. Muchas gracias Hermana Mª del Valle, por ayudarnos a dar una respuesta de amor por Amor al Señor y a los hermanos.

Al finalizar la comida fraternal, fuimos guiados hasta la sala capitular del seminario mayor, San Martin Pinario, acompañados nuevamente por D. Carlos Álvarez Varela, quien nos ofreció un espectacular y extraordinario relato del milagro de san Manuel González, que sirvió para la canonización de nuestro fundador y que vivió de primera mano, pues fue su tía carnal, María del Carmen, hermana de su madre, la agraciada, y gracias a ello lo somos ahora todos nosotros.

Muchas gracias, D. Carlos, por su sencillez, amabilidad y muchas gracias por su extraordinaria acogida, nos hemos sentido como en casa. Enhorabuena por vivir el sacerdocio, agradeciendo ante el Sagrario, cada día de su vida, y sentirse animado por san Manuel. Que Dios lo guarde y que san Manuel lo acompañe. También queremos agradecer a D. Fernando Isorna, párroco del Carmen, en Coruña, que nos acompañó en esta asamblea y que con tanta disponibilidad y afecto acompaña en todo al grupo de la UNER de su parroquia.

Para concluir la jornada tuvimos la oportunidad de enriquecernos culturalmente recorriendo algunos de los espectaculares lugares como la iglesia de San Martin Pinario, antiguo monasterio benedictino del siglo s. XVI, el segundo más grande después de El Escorial. Todo fue una bendición y por todo ello nuestra gratitud a Aquel que tanto nos cuida y regala.

Mercedes Enríquez García (UNER Lugo)
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, San Manuel González, San Manuel González García.

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