La liturgia, encuentro con Cristo (mayo 2022)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de mayo de 2022.

Un Misal para nuestras comunidades

Los obispos de Italia han realizado, también, la traducción de la 3ª edición del Misal Romano. La publicación del libro eucarístico por excelencia está acompañada de una interesante catequesis sobre «el arte de celebrar» (Sacramentum caritatis, n. 38). Por su interés, iremos presentando algunos elementos: adaptaciones, Año litúrgico, polos celebrativos, etc.

La Conferencia Episcopal de Italiana (CEI) hace interesantes precisiones sobre algunos temas susceptibles de adaptación. Además de la Ordenación General del Misal Romano [OGMR] ofrece algunas adaptaciones o aclaraciones, de las cuales mostramos las siguientes:

Gestualidad en la Plegaria
Con respecto a la Plegaria Eucarística, que es la oración central de la Misa, dice que, si es posible, la comunidad permanezca de rodillas «desde el inicio de la epíclesis [invocación del Espíritu Santo] que precede al relato de la institución (gesto de la imposición de las manos) hasta la aclamación “Este es el Sacramento…”» (Precisazioni, n. 1). Determina que a esta aclamación se responde estando de pie (cf. OGMR 43. 390).

Los cantos en la celebración
Sobre los cantos recuerda que «sean elegidos según el criterio de la relevancia ritual, dignos por su contenido teológico y por su valor musical, en consonancia con las capacidades de la asamblea, del coro y de los músicos […]. En particular, se recomienda vivamente el canto del Ordinario de la Misa y de las aclamaciones» (Precisazioni, n. 2). Se permiten cantos similares a los que el Misal propone como antífonas. Se recuerda la publicación de un repertorio básico de cantos para la liturgia. Además, se desaconseja el uso de música grabada porque «en el canto litúrgico debe resonar la voz viva de cada asamblea del pueblo de Dios, que expresa en la celebración la propia fe» (Precisazioni, n. 2; cf. OGMR 40).

En la celebración de la Misa se usa ordinariamente la lengua vernácula. Sin embargo, «es loable que se introduzcan cantos» del Ordinario [Kyrie, Gloria, Credo, etc.] y eventualmente del Propio [entrada, comunión, etc.] en latín» (OGMR 41).

El corolario de la Liturgia de la Palabra
Se aconseja el uso del símbolo de la fe denominado «Credo de los apóstoles» durante el ciclo pascual, es decir, durante los domingos de la Cuaresma y de la Cincuentena (cf. Precisazioni, n. 5; cf. OGMR 67). La oración de los fieles está prevista para los domingos o días festivos, aunque se puede utilizar libremente en los días feriales, respetando siempre la sobriedad en las intenciones (cf. Precisazioni, n. 4; OGMR 71).

La Liturgia eucarística
En la presentación de las ofrendas se pide que, en razón del signo, «se tenga cuidado de preparar, en cuanto sea posible, una única patena y un único cáliz» (Precisazioni, n. 4; OGMR 72, cf. 331).

Las Plegarias Eucarísticas o anáforas que expresan el vértice de la fe «son los textos más importantes del Misal. Tanto el sacerdote como los fieles han de ser educados para llegar a tener un conocimiento de la estructura y de los textos para asegurar la inteligencia espiritual que les permita una real participación en la oración de acción de gracias y de santificación» (Precisazioni, n. 6; cf. OGMR 78 s.).

La doxología conclusiva de la Plegaria eucarística («Por Cristo, con Él…») es propia del sacerdote que preside. Con el solemne «Amén», «la asamblea ratifica la entera Plegaria Eucarística» (Precisazioni, n. 7; cf. OGMR 79h.180).

La preparación a la Comunión
Durante la oración del Señor los fieles pueden levantar las manos «con dignidad y sobriedad, en un clima de oración filial» (Precisazioni, n. 8; cf. OGMR 81). Deben excluirse otros gestos (darse las manos, etc.).

El abrazo de paz, siempre potestativo, se realiza con «el más cercano y con sobriedad» (OGMR 82). El Rito romano no contempla un canto en este momento; es algo propio de la tradición hispano–mozárabe.

Estas precisiones de la CEI recuerdan que el Pan consagrado, ácimo, se parte de manera expresiva: «Conviene que el sacerdote pueda realizar la fracción de la hostia en varias partes, que se distribuyen al menos a algunos fieles» (Precisazioni, n. 10; cf. OGMR 83. 321).

La distribución de la Comunión
«Se comulga habitualmente de pie acercándose en procesión hacia el altar o al lugar donde se encuentra el ministro» (Precisazioni, n. 13). El fiel es libre para elegir comulgar en la mano o en la boca. Además de los casos previstos en los libros litúrgicos (comunidades religiosas, días de retiro, etc.) el obispo puede ampliar la Comunión bajo las dos especies. Se recuerda que «durante el silencio sagrado tras la Comunión no se introduzcan plegarias devocionales o avisos» (Precisazioni, n. 13;cf. OGMR nn. 14. 160 s. 283 ss.).

Sin duda, estas puntualizaciones de los obispos italianos nos pueden servir como orientación a la hora de revisar y mejorar nuestra celebración de los santos misterios.

Dan del Cerro, Pbro.
Publicado en El Granito de Arena, La liturgia.

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