Ecos del 4 de marzo: Valencia

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de abril de 2022.
Un día explosivo, un día especial en esta ciudad de Valencia, y ya con ese ruido de pólvora de luces y colores con la cercanía de nuestras fiestas falleras, irrumpe este 4 de marzo de 2022, primer viernes de mes, primer viernes de Cuaresma, una explosión de amor y alegría desbordante. Sí, el aniversario de la fundación de la Obra de las Tres Marías de los Sagrarios–Calvarios. ¡Qué agradecimiento a Dios por tanto bien recibido, por ese gran amor y ese seguir adelante!

En Valencia, emoción tras emoción, vinieron de Horno de Alcedo, nuestra querida Vicenta, y de Alicante un grupo de Marías y simpatizantes junto con Ana Mª Fernández, ¡y cómo disfrutaron! Como aperitivo de lo que iba a venir, tuvimos un tiempo de adoración en la capilla de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret de Valencia, para ganar la indulgencia, precioso momento eucaristizador. Luego el viacrucis de san Manuel en la parroquia San Bartolomé y San Miguel, y la fiesta desbordante de la Eucaristía.

Fue una celebración llena de acción de gracias por todos los lados, presidida por nuestro querido Párroco D. David y concelebrada por los demás sacerdotes: D. Miguel Ángel, D. German y D. Luis. Las palabras de D. David sonaron, como siempre, muy bonitas y muy exigentes: hay que contagiar a la gente lo que hemos visto y oído, ir al Sagrario para llenarse y luego salir y contarlo. Esa es la misión de toda Marías y Discípulo de San Juan.

Después de la homilía, vivimos intensamente la alegría de la imposición de cuatro medallas: tres Marías (Guadalupe, Marta y María Helena) y un Discípulo de san Juan: Víctor. ¡Qué gran momento para pertenecer a la UNER, para caminar desde este carisma eucaristizador!

Una fiesta grande, con un final de acción de gracias con la adoración del Santísimo, con esas pinceladas de san Manuel González, que a nadie deja indiferente, su forma de decir las cosas, su sencillez que penetra en el corazón y nos cambia la cara. Y hay que terminar dando gracias al Señor por todo lo vivido, por todos los lugares del mundo donde se ha celebrado esta fiesta. Como dice San Manuel: ¡Que no nos cansemos!

Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, San Manuel González, San Manuel González García.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.