Nuevo Directorio para la catequesis (abril 2022)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de abril de 2022.

Catequesis y cultura digital

A nadie se le escapa que vivimos un tiempo en donde lo digital es una realidad cada vez más presente en nuestra vida. La cultura digital, que poco a poco se va implantando en nuestros ambientes, ha traído muchas cosas buenas y otras no tan buenas. En el ámbito de la evangelización y la catequesis la pandemia ha hecho revalorizar la presencia de las herramientas digitales y de todo aquello que nos ha servido para mantener la comunicación, la formación y el encuentro.
En sí, lo digital es bueno, ya que en cada tiempo tenemos unos instrumentos distintos en los que apoyarnos para transmitir la fe. Es tarea de la comunidad eclesial y de cada uno de los evangelizadores no olvidarse de que lo digital es instrumento para dar a conocer a Cristo y su Evangelio, pero no puede ser un fin en sí mismo.

A veces, detectamos catequistas o agentes de pastoral que, con deseo de acercarse a los niños y jóvenes, pierden el horizonte y se quedan solo en los medios. Ya san Manuel González nos precavía de esto al recordarnos que la catequesis es el catequista, y que los catequistas no han de olvidar que el fin último de la catequesis es el encuentro con Jesús: «Dadme un catequista con vocación, ya sea por deber, ya por caridad, con la preparación intelectual adecuada, que trate primero con el Corazón de Jesús en el Sagrario lo que va a tratar después con los niños y que, sobre todo ame a éstos con el amor que se saca del Sagrario, dadme un catequista así y no me digáis ya que ese catequista no puede enseñar, no puede cumplir su oficio porque le falta material docente, como cuadros murales, proyecciones cinematográficas, valiosos premios, jiras atrayentes, etc.» (OO.CC. III, n. 4595).

En este sentido el nuevo Directorio para la Catequesis nos ayuda a situarnos y a valorar en su justa medida la era digital en la que nos movemos. Previamente al Directorio, en el que se habla ampliamente de la catequesis y el anuncio del Evangelio en medio de la cultura digital, nos encontramos con la enseñanza del papa Francisco en Christus vivit.

En esta exhortación, dirigiéndose a los jóvenes, el santo padre ilumina a toda la Iglesia con su magisterio tratando las luces y sombras de internet, las redes sociales y las transformaciones que su uso conlleva. Afirma que vivimos «en una cultura ampliamente digitalizada, que afecta de modo muy profundo a la noción del tiempo y del espacio, a la percepción de uno mismo, a la de los demás y a la del mundo, al modo de comunicar, de aprender, de informarse y de entrar en relación con los demás» (n. 86).

Por tanto, lo digital no solo forma parte de las culturas actuales, sino que se impone como una nueva cultura, modificando lenguajes, mentalidades y reelaborando la jerarquía de valores (cf. DC 359). De la misma manera, el pontífice nos ayuda a descubrir el gran medio de encuentro y comunicación que puede ser internet: «una extraordinaria oportunidad de diálogo, encuentro e intercambio entre personas, así como de acceso a la información y al conocimiento.

Por otro lado, el entorno digital es un contexto de participación sociopolítica y de ciudadanía activa, y puede facilitar la circulación de información independiente capaz de tutelar eficazmente a las personas más vulnerables poniendo de manifiesto las violaciones de sus derechos. En numerosos países, la web y las redes sociales representan un lugar irrenunciable para llegar a los jóvenes e implicarlos, incluso en iniciativas y actividades pastorales» (ChV 87).

Mirada equilibrada y serena
Sin embargo, hay que reconocer que los espacios digitales pueden crear una visión distorsionada de la realidad, hasta el punto de generar una falta de cuidado de la vida interior, visible en la pérdida de identidad y raíces, en el cinismo como respuesta al vacío, en la progresiva deshumanización y en el creciente encerramiento en uno mismo (cf. DC 361).

Es bueno tener una mirada equilibrada y serena frente a lo digital, ya que no solamente corresponde a la presencia de los medios tecnológicos en la catequesis, sino que supone un cambio radical en el modo de comunicarse con los destinatarios de nuestras catequesis (cf. DC 359). Ellos no tienen que incorporar lo digital a su modo de vida, sino que ellos ya han nacido en la era digital. Una vez más, se pone de manifiesto la importancia de saber inculturar la fe, expresándola en términos que nuestros interlocutores entiendan, en este tiempo, los llamados nativos digitales.

Sergio Pérez Baena, Pbro.
Publicado en centenario MEN, El Granito de Arena, Nuevo Directorio para la catequesis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *