Editorial (marzo 2022)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de marzo de 2022.

Perdón y, sobre todo, ¡gracias!

Ha sonado ya un par de veces el teléfono mientras se escribe este editorial preguntando, con preocupación, por El Granito de marzo. El interlocutor seguramente no lo ha notado, pero la hermana que responde se ha sonrojado un poco al decir «este mes llegará un poco más tarde, no se preocupe que en breve lo tendrá en su casa. Perdón».

Posiblemente sea porque al celebrar el Día Universal de la Obra el 4 de marzo, se juntan demasiados preparativos que no nos dejan cumplir los tiempos que tenemos estipulados de maquetación, impresión y envío de nuestra revista, pero incluso en tiempos de san Manuel ocurrían retrasos similares. Por ejemplo el del especial con motivo de las Bodas de Plata de la fundación de las Marías, el 4 de marzo de 1935. Se preparó un número especial doble para marzo (en aquellos tiempos El Granito se editaba quincenalmente, saliendo el 5 y el 20 de cada mes), en cuya contraportada podía leerse: «A nuestros queridos suscriptores: Como explicación del retraso de este número, les decimos que ha sido debido a la participación que el diablo se empeñó en tomar en las fiestas de las bodas, poniendo a prueba nuestra paciencia cuando más deseábamos comunicarnos con ellos». Y en el del 20 de abril: «Rogamos a nuestros amables suscriptores que si alguno por el retraso que ha sufrido el número extraordinario no hubiera recibido este o el del 5 de Abril, lo reclame con entera libertad y tendremos muchísimo gusto en mandárselo de nuevo».

Incluso siendo una cuestión de genes, es decir, hereditaria, queremos pedir disculpas a nuestros lectores por el retraso y, a la vez, manifestarles nuestra mayor gratitud. ¡Qué reconfortante es saber que estas páginas son tan anheladas! ¡Cuántos ánimos renacen en cada llamada preguntando por el ejemplar de marzo o por otros ejemplares, que quizás se pudieran haber extraviado!

¡Gracias, queridos lectores, por vuestra cercanía, por hacernos sentir, cada vez más, familia, Familia Eucarística Reparadora, familia que san Manuel acompañó desde siempre, antes personalmente, ahora desde el Cielo!

El papa Francisco, en la fiesta de la Sagrada Familia de 2013 (cuando aún no había cumplido un año en la Cátedra de Pedro) afirmó que «las tres palabras clave para vivir en paz y alegría en la familia» eran: permiso, gracias, perdón. «Cuando en una familia no se es egoísta y se aprende a decir “gracias”, y cuando en una familia uno se da cuenta que hizo algo malo y sabe pedir “perdón”, en esa familia hay paz y hay alegría».

Hoy también nosotros, desde el lado de aquí de estas páginas, cuando estamos celebrando un nuevo aniversario de aquel 4 de marzo (¡y ya van 112!) también queremos decir «perdón» y «gracias», porque deseamos seguir siendo una familia en la que hay paz y alegría. Porque, ¡vaya si está necesitado nuestro mundo de paz y alegría! Y ¡vaya si nuestro Dios está empeñado en hacerle llegar, día a día, instante a instante, gota a gota, la paz y la alegría que serenan los corazones y dan sentido a la vida!

Nuestro trabajo, del lado de aquí de estas páginas, es brindar motivos para esa alegría y esa paz y, a la vez, animar con el testimonio a ser constructores de fraternidad en un mundo como el nuestro, herido y doliente.

Querido suscriptor: ¡perdón! por el tiempo que este ejemplar ha tardado en llegar a tus manos, pero, ¡gracias! por seguir ahí y hacernos sentir una familia que siembra la paz y la alegría que brotan de cada Sagrario.

Publicado en centenario MEN, Editorial, El Granito de Arena.

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