Cordialmente, una carta para ti (enero 2022)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de enero de2022.

Doble Año Xacobeo: 2021-2022

Amigo lector: Estoy seguro de que ya conoces la excepcional noticia: a causa de la pandemia que venimos padeciendo, el Vaticano ha autorizado que la conmemoración del Año Santo Xacobeo 2021 se prolongue durante todo el año 2022. Como consecuencia, y por primera vez en la Historia, este Año Santo se celebrará a lo largo de dos años consecutivos. Si debido a la pandemia, o por cualquier otro motivo, no has podido acudir a Santiago de Compostela para ganar el jubileo, estás a tiempo de hacerlo. Así pues, anímate.

También estoy seguro de que sabes, lector amigo, quién fue Santiago o Jacobo (en gallego Xacobo). Recordarás que fue hijo de Zebedeo y hermano de Juan evangelista. Se le conoce también con el sobrenombre de «el Mayor», y fue uno de los doce apóstoles, por lo que acompañó a Jesús en importantes momentos de su vida. Así, estuvo presente en la resurrección de Lázaro, en la transfiguración en el Monte Tabor y cuando el prendimiento en el Huerto de los Olivos. Pues bien, según la tradición, los restos que reposan y son venerados en la cripta de la catedral compostelana corresponden a Santiago el Mayor, es decir, a Santiago Apóstol. Pero, ¿cómo llegaron hasta allí?

Como sabes, tras la muerte y resurrección de Jesús, sus discípulos se dispersaron por el mundo para llevar la Buena Nueva. Santiago (Jacobo) viajó desde Jerusalén hasta lo que entonces se conocía como «los confines de la tierra». Según la tradición, estuvo en la villa de Padrón predicando el Evangelio, concretamente, lo hizo en un lugar llamado «Santiaguiño do Monte», junto a unas rocas que aún se conservan. Y también según la tradición, con el báculo hizo brotar una fuente de la que hoy sigue manando agua que tiene fama de milagrosa… Vuelto a Jerusalén para seguir predicando, el pontífice Anano ordenó apresarlo y darle muerte. Sus discípulos llevaron el cuerpo a Padrón, enterrándolo en las inmediaciones de la villa. A principios del siglo IX sus restos fueron descubiertos y trasladados al lugar donde hoy está situada la catedral compostelana, en cuya cripta reposan y son venerados.

Ciudad maravillosa
Quizá recuerdes, estimado lector, que a comienzos del pasado año te escribí una carta en la que te hablaba del Camino de Santiago, de las maravillas que encierra la ciudad compostelana, al igual que algunos de sus alrededores más cercanos. Por si todavía no has ido a Santiago de Compostela para ganar el jubileo, pero tienes intención de hacerlo, creo conveniente recordarte algunas de las cosas que te decía en aquella carta.

Te hablaba de la gran Plaza del Obradoiro, una de las más bellas del mundo, situada ante la fachada oeste de la Catedral. Aquí se encuentra el Palacio de Raxoi, el Colegio de San Xerome (actual Rectorado de la Universidad) y el antiguo Hospital Real (hoy lujoso Hostal de los Reyes Católicos). Desde la Plaza del Obradoiro puedes acceder a la entrada principal de la Catedral, en la que se halla el famosísimo Pórtico de la Gloria, obra del Maestro Mateo, con más de 200 expresivas esculturas de estilo románico. Algo para extasiarse.

Con motivo de este Año Santo, la Catedral de Santiago estrenó una nueva iluminación interior, mediante la instalación de 700 luminarias. Si antes se decía de Santiago que era la ciudad donde la lluvia era arte, ahora se puede decir que en su Catedral la luz se hace arte. Las diversas lámparas, suspendidas en la nave central y en los transeptos, han recuperado aquella lejana visión medieval que proporcionaba la oscilante luz de las velas… Luz, arte y devoción se hermanan en el interior de la catedral compostelana para dejar un recuerdo imborrable en el alma del peregrino.

Después de haber visitado la catedral, abrazado al Apóstol y ganado el jubileo, es obligado visitar el Museo de las Peregrinaciones y de Santiago, situado en la Plaza de las Platerías, muy cercana a la catedral. También muy cerca de la catedral está la famosa Plaza de Quintana, en la que se halla el Monasterio de San Paio de Antealtares, fundado en el siglo X. Obligado es visitar también el monumental monasterio de San Martiño Pinario, al igual que el Colegio de Fonseca (antigua Universidad de Santiago), la iglesia de Santa María Salomé, la iglesia de San Fiz de Solovio y, por supuesto, el célebre Convento de Santo Domingo de Bonaval, en el que se encuentran el Panteón de Gallegos Ilustres y el Museo do Pobo Galego.

Te deseo, amigo lector, un feliz Año Santo Xacobeo y una feliz peregrinación a Santiago de Compostela. Cordialmente,

Manuel Ángel Puga
Publicado en Cordialmente, una carta para ti, El Granito de Arena.

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