Nacidas para eucaristizar (enero de 2022)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de enero de 2022.

Cuestiones del Corazón

Uno de los grandes legados que nos ha dejado san Manuel es la devoción y el amor entrañable al Sagrado Corazón de Jesús. En estas páginas compartiremos cómo este Corazón ha cautivado también a varias jóvenes de ayer y hoy, procedentes de distintas partes del mundo, que han respondido a su llamada y actualmente viven su vocación como Misioneras Eucarísticas de Nazaret.

El Corazón de Jesús está golpeando a las puertas de tu corazón y te llama. Con esta imagen podemos describir la llamada de Dios que sentimos en nuestro interior, y depende de cada persona la respuesta que se le dé a lo largo de la vida. Algunas hermanas nos comparten cómo ha sido este camino en el que descubrieron que el Corazón de Jesús las llamaba, y decidieron decir sí.

«La devoción al Sagrado Corazón de Jesús comenzó en mí desde que era pequeña. En mi familia teníamos la costumbre de ir los nueve primeros viernes de cada mes a Misa en su honor, y personalmente había encontrado un librito del mes del Corazón de Jesús que lo rezaba cada año para el mes de junio. Una vez que entré en Nazaret, con la lectura del libro de san Manuel Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario, y de escuchar a las hermanas hablar de Jesús Eucaristía “que es una persona y tiene corazón, un corazón que siente y ama, que echa de menos cuando no vamos con Él y no nos aprovechamos de sus gracias”, me hizo caer en la cuenta del trato afectuoso, íntimo y personal que tenemos que tener con Él, pues Él lo quiere y lo espera de nosotras. En el Noviciado, etapa dedicada a conocer y dejarnos enamorar por Jesús desde su corazón, aprendí ese trato y lo desarrollé con muchas de las jaculatorias y oraciones de san Manuel al Corazón de Jesús. Además, me era muy común tener a mano una estampita con su imagen. Hoy en día, siendo juniora, el Corazón de Jesús junto con el Buen Pastor siguen siendo las imágenes más cercanas, junto a la jaculatoria “Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío”» (Hna. Mª Lucila).

Toc, toc
«Haciendo un recorrido de mi devoción al Sagrado Corazón de Jesús veo que estaba presente desde la escuela primaria, ya que en la capilla de la escuela teníamos su imagen, me atraía mucho y le rezaba allí en mis visitas. Luego al asistir a un grupo de jóvenes en una parroquia de su advocación mi devoción creció y me acompañó más. Al entrar en Nazaret aumentó muchísimo porque teníamos todas las semanas su novena de confianza, y demás oraciones y festejos en su honor. También los escritos de san Manuel me ayudaron mucho a conocer más ese Corazón. Con el paso del tiempo descubro que siempre estuvo conmigo, me atraía hacia sí desde aquella capilla en la escuela cuando era una niña y aún no podía entender bien lo que experimentaba, pero hoy se ha convertido en certeza, y me influye en todo, en la vida cotidiana, en la respuesta diaria y en los momentos difíciles cuando pongo en sus manos y en su corazón mi confianza. Hay una jaculatoria que me acompaña desde hace muchos años, y últimamente se ha hecho muy significativa para mí: “Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”. El Corazón de Jesús es el que Dios ha prometido por medio del profeta: “Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”. Es el corazón que se nos da en cada Eucaristía y el que pido siempre poder recibir con conciencia y corazón dispuesto» (Hna. Mª Jesica).

Sí, para nosotras el Corazón de Jesús, la Eucaristía y el Evangelio laten al mismo ritmo, y san Manuel nos ha hecho caer en la cuenta de este don tan precioso. «Crecí en un hogar donde el cuadro del Corazón de Jesús llenaba parte de la pared de la sala y todos, al salir o al entrar, nos santiguábamos. Era como si recibiéramos la bendición de Él. Cuando conocí la Obra a través del grupo JER al que pertenecía, nos hablaban de la devoción de D. Manuel González al Corazón de Jesús, y eso me encantó, pertenecía a la parroquia del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús (catedral). Entonces puedo decir que hice todo mi proceso vocacional de la mano del Corazón de Jesús, desde mi hogar, parroquia, hasta Nazaret» (Hna. Mª Emilia). «La introducción del Corazón de Jesús en mi vida ha sido progresiva desde que entré a Nazaret y lo entiendo como el Corazón de Jesús del Evangelio y de la Eucaristía. Me ayuda en mi vocación porque es el modelo a seguir, como dice san Pablo “tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús” (Flp 2,5)» (Hna. Mª Blanca).

Palabras con latidos
Ciertamente, san Manuel nos ha ayudado mucho a través de sus escritos a conocer y descubrir las profundidades del Corazón de Jesús. Por medio de su pluma, él describía a Alguien que conocía bien, a quien trataba cotidianamente en la oración, y lo que experimentaba en esos momentos de encuentro íntimo se reflejaba en todas sus obras. Por eso, también la lectura de muchas de sus páginas ha sido el imán que atrajo a numerosas jóvenes a querer vivir dentro del Corazón de Cristo. «En la etapa de formación del noviciado me han ayudado en mi vida espiritual y a conocer más al Corazón de Jesús los libros de san Manuel Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario y Así ama Él. De hecho, los títulos del texto ya son profundos» (Hna. Mª Silvia).

«Cuando conocí la espiritualidad eucarística reparadora y leí Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario caí en la cuenta de que el Corazón de Jesús late en la Eucaristía. A través de esta espiritualidad el Señor me ha ido mostrando la vocación a la que me ha llamado, que vivo con mucha ilusión, tratando cada día de abrir mi corazón y mi ser a su Corazón para vivir sus mismos sentimientos» (Hna. Teodosa Mª).

¿Será la palabra «corazón» una de las más usadas por san Manuel en sus escritos? Sería interesante investigarlo, pero a primera vista podemos decir que, a la luz de sus obras, es uno de los términos que más resuena en las vivencias compartidas por nuestras hermanas. «Siempre me han ayudado mucho las jaculatorias de san Manuel. Hay una que desde que la conocí me acompaña: “Corazón de Jesús, que en punto a amor, ni Tú ni yo digamos basta”» (Hna. Mª Antonia M.). «En todos los años que llevo en Nazaret siempre he contado con el Corazón de Jesús y me ayuda repetir con mucha confianza las jaculatorias de san Manuel» (Hna. Mª Teresa P.). «En casa, en un momento dado, hicimos la entronización del Corazón de Jesús, pues mi madre era muy devota, a partir de ahí todos los domingos hacíamos la consagración; posiblemente sin ser muy consciente de ello se fue haciendo en mí también esa familiaridad de su presencia y realmente me acompaña siempre que se hace efectiva a través de jaculatorias de san Manuel» (Hna. Mª Lourdes del Pozo).

En Vos confío
En las letanías que tradicionalmente rezamos al Sagrado Corazón encontramos muchas características que lo definen: bondad, paciencia, caridad, misericordia, y también algunos de los efectos que su presencia causa en nosotros: consuelo, vida, paz, esperanza. Ante este manantial de amor y gracia, solo podemos ofrecerle nuestra vida con plena confianza. Es lo que nos enseña san Manuel. «Creo que el rasgo de san Manuel que más me llama positivamente la atención es su confianza irrevocable en el Corazón de Jesús. La anécdota que más recuerdo y que me encanta es cuando le llegó dinero, que necesitaba para pagar a los maestros de las escuelas, mientras él escribía un artículo para El Granito de Arena acerca de la confianza en el Corazón de Jesús (cf. El Granito de Arena, 5/11/1911, n. 96, pp. 1-4). Aquella anécdota se me quedó tan grabada porque me hizo caer en la cuenta de que san Manuel vivía una relación muy personal e íntima con Jesús, lo cual le hacía no vacilar nunca de la Providencia Divina. Desde entonces le he tenido como modelo de confianza en el Corazón de Jesús. Confianza que a mí también me gustaría vivir y que intento hacerlo; una confianza hasta el fin, que no defrauda, porque uno se sabe cuidado por Alguien que le ama infinitamente» (Hna. Mª Jennifer).

Sí, san Manuel vivió en primera persona la compañía de confianza, y hoy nos sigue invitando a vivir esta experiencia de abandono total en el Amor abandonado. «Descubro en la lectura atenta de los escritos de nuestro fundador esa confianza y humildad plena que refleja en todo lo que realizó. Intento imitarlo, mi corazón al leer se llena de alegría y mi vida de confianza al saber que Jesús Sacramentado vivo y real en su vida de Sagrario me ama, me perdona y siempre está atento cuando acudo a Él» (Hna. Martha Mª J.). Depositemos el calendario y nuestra agenda de este 2022 en el Corazón Eucarístico de Jesús, con la confianza de saber que Él está siempre con nosotros, cada día, y nos acompaña. ¡Feliz año nuevo!

Mª Andrea Chacón Dalinger, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, Nacidas para eucaristizar, San Manuel González, San Manuel González García.

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