Crónica del Encuentro de familias UNER

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de noviembre de de 2021.

¡Con júbilo a Palencia!

Un año más la Delegación Nacional UNER de España organizó un Encuentro de matrimonios y familias. Esta vez tuvo lugar del pasado viernes 1 al domingo 3 de octubre en la Casa de Espiritualidad Santa María de Nazaret, de Palencia. Los participantes procedían de varias diócesis: Ávila, Jaén, Madrid, Palencia y Zaragoza.
Unos pertenecen al grupo de Amigos de san Manuel, otros forman parte de la UNER y otros son simpatizantes del carisma eucarístico reparador. Se tenía un objetivo claro: disfrutar de un encuentro familiar en torno a Jesús de la mano de san Manuel y esto nos llevó a ir realizando diversas actividades de carácter formativo, celebrativo, festivo, fraterno y, sobre todo, muy eucarístico y nazareno.

Ambiente jubilar
Los ámbitos donde nos íbamos a mover tenían un marcado ambiente jubilar: las dos comunidades de Nazaret por los 100 años de fundación de la congregación y la catedral de Palencia, por los 700 años que hacía se había puesto la primera piedra en ese edificio gótico, que forma la tercera catedral más grande de España.

El viernes, después de la acogida y cena fraterna pudimos presentarnos expresando de forma rápida y amena nuestros nombres y procedencias, mientras nos íbamos lanzando una madeja de forma espontánea y armando una red un tanto enredada pero significativa, que provocó un ambiente de alegría y fiesta. Después de dar las buenas noches al Señor, solo quedaba acoger el merecido descanso porque al día siguiente se esperaban muchas sorpresas.

Por la mañana, lo primero, la alabanza al Señor y después del desayuno, todos juntos en autobús nos dirigimos al Nazaret de Santo Domingo donde nos esperaba ya la Hna. Ana Mª Palacios para explicar con una sencilla y entusiasta catequesis las pinceladas más significativas de la vida de san Manuel. Así fue desgranando a la vez el contenido del museo que se pudo visitar y admirar, dejando en el corazón mucha emoción y cariño hacia san Manuel y su Obra.

A continuación, en la catedral pudimos participar de la Eucaristía. Fue presidida por D. Ginés Ampudia, sacerdote impregnado de amor eucarístico, de cariño por san Manuel y por toda la Familia Eucarística Reparadora, considerándose desde siempre parte de ella. Después de dirigir unas palabras en su homilía sobre san Manuel como peregrino eucaristizador hasta con sus huesos, los matrimonios presentes dieron un paso al frente y, ante el altar, el Sagrario y el sepulcro de san Manuel, oraron juntos uno por el otro y por sus hijos. Después de la acción de gracias y las fotografías del recuerdo, regresamos a Santa María de Nazaret, para continuar con el programa: comida, descanso y la charla formativa de Hna. María del Valle sobre «San Manuel en cinco dedos». Después cada uno fue compartiendo cómo san Manuel y este carisma se fue cruzando en su camino hasta hoy y lo que está suponiendo para sus vidas y familias.

Un descanso con merienda fue dando paso a un tiempo de adoración eucarística sosegada, entre textos bíblicos y de san Manuel, silencios, cantos, preces, gestos y alabanzas. Se fue concluyendo la jornada con la cena y una divertida velada de juegos y dinámicas que habían preparado Hna. Ana María Cayuso y la monitora María Ángeles, de Jaén, para pequeños y grandes que se hacían pequeños. Ya solo quedaba dar gracias al Señor por toda la intensa jornada vivida y aprovechar un feliz descanso, reparador de fuerzas.

La casa de san Manuel
El domingo, después de dar todos juntos los buenos días al Señor con la oración de alabanza y desayunar, de nuevo nos esperaba el autobús para llegar hasta Palencia y visitar el Museo Diocesano en el Palacio Episcopal. Nos esperaba D. José Luis Calvo, delegado de patrimonio de la diócesis y capellán de Santa María de Nazaret. La riqueza cultural que fuimos contemplando a lo largo de las 17 salas, con 15 siglos de historia y de fe, con unas 700 obras expuestas, fue dando un toque particular a nuestro encuentro familiar. Un paseo por el románico, el gótico, el mudéjar, el renacentista, modernista y contemporáneo provocaba admiración, gratitud y corresponsabilidad. Después pudimos visitar las instalaciones privadas donde san Manuel vivió desde 1935 hasta el final de su vida. Y, como colofón, y lo más importante, pudimos participar de la Eucaristía presidida por D. Manuel Herrero, obispo de Palencia, que con tanto cariño nos acogió y con el que pudimos celebrar nuestra fe, en ese especial día del Señor, tan impregnado de la espiritualidad de san Manuel.

Después de un paseo por el centro de la ciudad, de nuevo el autobús nos llevó hasta Nazaret y compartimos la comida fraterna, las experiencias de estos días, los proyectos de futuros encuentros y el reconocimiento que todos tenemos de vivir la fe en grupo, en comunidad, en familia.

El gozo, la sencillez, la alegría, la fe vivida, el espíritu nazareno, eucarístico y fraterno fueron los colores que, entre todos, se plasmaron en el lienzo blanco de este cuadro familiar titulado ¡Con júbilo a Palencia! La despedida y vuelta a casa fue con unos mismos sentimientos como firma de autenticidad: ¡Con júbilo desde Palencia! Ahora solo queda hacer realidad el lema del curso UNER como mandato del Señor: «Id y anunciad lo que habéis visto y oído» (Lc 7,22)

María del Valle Camino Gago, m.e.n.
Delegada Gral. UNER
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, San Manuel González, San Manuel González García.

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