Crónica del Encuentro de animadores 2021

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de octubre de de 2021.

¡Hay que continuar!

El gran Miguel de Cervantes, en su célebre obra de 1605, El Quijote, dejó plasmado el popular adagio «donde una puerta se cierra, otra se abre». Recuerdo esta idea para traer a la memoria lo vivido a consecuencia del covid-19. La pandemia ha provocado muchas cosas y, entre ellas, una modificación de nuestro ritmo habitual de vida. Se ha perdido mucho y se ha fortalecido también, en los diversos ámbitos de nuestra vida, tanto personal, como familiar, laboral, social, etc.
Como miembros vivos de una Iglesia peregrina somos conscientes de que la misión evangelizadora no ha parado en ningún momento. Cada realidad, situación personal y social ha sido acogida, asumida y vivida con realismo y humildad. El amor hecho ingenio y la caridad, que mana de la Eucaristía, ha buscado con creatividad ser fecunda y desarrollarse.

Anunciadores
«Id y anunciad lo que habéis visto y oído» (Lc 7,22). Este es el nuevo lema de la Familia Eucarística Reparadora para este curso pastoral 2021-2022 y, como escuchando las palabras motivadoras de Jesús a sus apóstoles al concluir la Institución de la Eucaristía «¡Levantaos, vamos!» (Jn 14,31), así cada miembro de esta Obra de san Manuel se siente impulsado a levantarse, ponerse en pie y realizar ese camino de ida y vuelta que está tan impregnado en las entrañas de la espiritualidad eucarístico reparadora (cf. OO.CC.II, n. 1884).

Después de un tiempo sin poder relacionarnos de forma presencial, de no poder participar de los sacramentos, de ayunar del alimento eucarístico e ir al templo para estar un rato largo ante el Sagrario, brotaron otros modos creativos de seguir adelante, como la revalorización del alimento de la Palabra diaria en casa, la utilización de los medios virtuales para continuar sirviendo como puente y camino en el servicio del Evangelio y, en medio de una entrega generosa y social al servicio de los más pobres y necesitados, ahora urge el «retorno al Evangelio por el camino del Sagrario», como nos dice san Manuel (OO.CC. II, n. 2830).

Es la hora de la eucaristización. Es la hora de volver a un pueblo loco de amor por Jesucristo. Es la hora de salir de la sacristía y de la iglesia para ir al pueblo, que desgraciadamente no se encuentra hoy en la iglesia. Y esto es verdad y muy verdad. ¡Salir después de haber estado y volverse pronto! (cf. OO.CC. II, n. 1671). Es la hora de salir en busca del hermano y acercarle a la fuente de la vida: Jesús Eucaristía. Es la hora de salir haciendo de Jesús, con el único equipaje de las virtudes eucarísticas: fe, humildad, caridad, alegría y entrega.

Por fin, la primera convocatoria presencial de curso UNER fue posible con el Encuentro de Animadores que, desde la Delegación general, se ofreció durante los días 17 al 19 de septiembre. Con las medidas cautelares prescritas y el límite de aforo establecido, participó una representación de responsables de grupos de 16 diócesis españolas: Ávila, Barcelona, Cáceres, Huelva, Jaén, León, Lugo, Madrid, Málaga, Oviedo, Palencia, Salamanca, Sevilla, Toledo, Valencia y Zaragoza, entre Marías del Sagrario, Discípulos de san Juan, Misioneras Eucarísticas Seglares, Misioneras Eucarísticas de Nazaret y simpatizantes de san Manuel.

Bienvenida anhelada
Se dio comienzo con la Eucaristía de apertura y después de una cena fraterna, la Delegada Nacional dio la bienvenida, poniendo de manifiesto las características del Encuentro y los objetivos a alcanzar. Se prosiguió en un ambiente festivo, presentándose cada diócesis y llevando en papel el diseño de su provincia para ser colocado dentro del mapa de España. De este modo se fue viendo la diversidad de lugares que, peregrinando de norte a sur, este a oeste, teníamos todos un punto común de encuentro como animadores, deseosos de compartir vivencias y acoger pautas para el nuevo curso. Fue una alegría también poder abrir la ventana virtual del canal de YouTube y acoger la presencia de otras diócesis y países que quisieron hacerse presentes por este medio.

En la jornada del sábado D. Sergio Pérez Baena, vicario episcopal de la archidiócesis de Zaragoza y Discípulo de san Juan, impartió una conferencia con el título del lema del nuevo curso: «Id y anunciad lo que habéis visto y oído» (Lc 7,22). A través de sus palabras fue expresando matices muy significativos del propio carisma y la urgencia de ser discípulos primero para llegar a ser apóstoles, según la pedagogía utilizada por el mismo Jesús, según se expresa en el Evangelio, así como san Manuel en todas sus enseñanzas. Surgía la necesidad de un tiempo de reflexión personal para dar paso, después, al «Taller de transmisión» donde, con el dialogo, la escucha y las experiencias compartidas, se fue adquiriendo una mayor luz y riqueza personal para poder proyectar después en los diversos lugares de origen.

Pautas para el nuevo curso
Por la tarde, diversos miembros de la UNER presentaron las pautas para el nuevo curso. Del mismo modo, todos los actos litúrgicos fueron organizados por los distintos centros, ayudando a todos a vivir con gozo el encuentro con el Señor en comunidad fraterna. Al concluir la tarde del sábado, como los discípulos de Emaús, fuimos convocados en torno al altar para celebrar el misterio de nuestra fe junto con la liturgia de vísperas. Y, concluida la cena, el momento de adoración eucarística dio la oportunidad de estar en silencio, contemplando, adorando y escuchando al Señor que dirigió a cada uno: «Tengo algo que decirte… ¡Maestro, di!» (Lc 7,40). También san Manuel dejó su mensaje personalizado para cada uno con un fragmento de sus cartas. El momento final llegó al recibir cada uno la bendición con el Santísimo en un ambiente de silencio conmovedor. Fue como un amén solemne con el que se concluyó la jornada.

El domingo, D. Sergio Pérez ofreció su segunda ponencia con el título: «De discípulos a apóstoles como Juan y las Marías del Evangelio», desgranando con mucho arte y empatía los matices particulares y carismáticos de nuestro ser y hacer como discípulos y misioneros de la Eucaristía. Sus palabras no dejaron indiferente a nadie.

Seguidamente fue Hna. Mónica Mª Yuan, como testigo directo del Congreso Eucarístico Internacional en Budapest (Hungría) recientemente concluido, quien nos compartió su experiencia directa, haciendo palpable el mismo lema. Lo que había visto y oído, y además vivido, fue compartido con todos, dejando traslucir en sus palabras y gestos la riqueza recibida de este acontecimiento de gracia al que la Obra de san Manuel no podía pasar por alto y que seguirá transmitiendo a través de las páginas de El Granito de Arena.

Como conclusión del encuentro se celebró la Eucaristía dando gracias al Señor por su amor desbordado, por la Obra eucaristizadora y pidiéndole su gracia para ser testigos apasionados de la verdad y la bondad presente en el misterio Eucarístico, tantas veces desconocido y abandonado. Todos fuimos enviados a la misión recibiendo la cruz de la eucaristización. Después de la comida nos despedimos con el gozo de encontrarnos siempre vía Sagrario, mientras seguimos peregrinando junto con María, dadora de Jesús, el Señor.

María del Valle Camino Gago, m.e.n., Delegada General de la UNER
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, San Manuel González, San Manuel González García.

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