Lectura sugerida (marzo 2021): El Evangelio en la cultura actual

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de marzo de 2021.

La fe en diálogo con la cultura

El Evangelio en la cultura actual nos trae un tema de profunda actualidad: la cuestión de la inculturación de la fe o, dicho en otras palabras, la evangelización de la cultura. El autor reconoce que el tema ha sido abordado desde hace unos años por muchos estudiosos. Su propuesta consiste en presentar una síntesis aportando su propia perspectiva y arrojando, de esta forma, luz para encontrar nuevos lenguajes que consigan integrar la racionalidad y la afectividad en la acogida y la vivencia de la fe cristiana.

El Evangelio en la cultura actual
Subtítulo: Un frescor que sorprende
Autor: Michael Paul Gallager, s.j.
Año: 2014 · Páginas: 96
Editorial: Sal Terrae
Precio: 8,55 €

La obra parte de la constatación de la profunda crisis de fe que caracteriza la época actual, poniendo esta situación en relación directa con el desarrollo cultural. La revolución cultural propia de nuestro tiempo es fruto de un proceso de transformaciones que ha desembocado en una ruptura que, a simple vista, está referida a la participación, la identificación y la pertenencia a la Iglesia, pero que, considerada en su nivel más profundo, atañe a un fenómeno que, hundiendo sus raíces en la cultura, dificulta la comprensión del anuncio y afecta a la misma transmisión de la fe.

Cultura y secularización
El libro está estructurado en 17 reflexiones en las que subyace una estructura claramente identificable. Se propone, en primer lugar, la consideración del concepto de cultura desde tres niveles diferentes de comprensión. A continuación se expone un modelo de interpretación del proceso de transformaciones culturales dividido en tres etapas: la pre–modernidad, la modernidad y la posmodernidad. Después la reflexión se centra en el tema de la secularización para, seguidamente, hacer un paralelo entre la parábola del sembrador y las diferentes formas de no–acogida del anuncio evangélico. Desde ahí se plantea qué podemos hacer para trabajar las posibilidades de que el anuncio arraigue y dé fruto. Para ello explica la tesis del triángulo de las tres «d»: disposición, decisión y diferencia, como una propuesta concreta para renovar el camino de formación en la fe. Los últimos apartados recogen las consecuencias que esta propuesta trae consigo y algunas dificultades que podría presentar, así como el modo en que podrían superarse. Acaba con una mención especial a la catequesis y la integración que debería favorecerse dentro de ella, entre la dimensión de la experiencia y la de la doctrina, invitando a encontrar lenguajes que puedan establecer un diálogo auténtico con la sensibilidad del hombre actual.

Visión integral
La lectura de El Evangelio en la cultura actual, en primer lugar, nos puede interpelar de forma personal. Nadie puede negar que somos hijos de nuestro tiempo. Estamos modelados de forma más o menos consciente por la cultura que nos envuelve, y resulta un ejercicio muy lúcido detenernos a reflexionar cómo el ambiente en el que nos movemos influye en nuestra forma de interpretar la vida, el significado que damos a las cosas o nuestras decisiones más vitales. Esto puede resultar un verdadero desafío para las generaciones más jóvenes, estimuladas a desarrollar un espíritu crítico respecto a la cultura. Pero no solo para ellos. También los adultos pueden, sin darse cuenta, asumir acríticamente formas y estilos de vida propios del ambiente cultural en el que viven, que no siempre están en consonancia con el Evangelio, y que muchas veces, hacen poco creíble el anuncio y la transmisión de la fe.

Por otra parte, esta lectura nos puede ayudar a desarrollar una visión más integral del momento actual, desenmascarando sus trampas, sí, pero abriéndonos también a las posibilidades que ofrece hoy nuestra cultura, donde la propuesta cristiana puede seguir siendo significativa para nuestros contemporáneos. La cuestión que está de fondo es hasta qué punto la fe debe ser contracultural, y cuándo y «cómo debe vivir su distancia y su conflicto con la cultura dominante» (p. 65). Porque una postura defensiva y agresiva, incapaz de descubrir la acción del Espíritu en el mundo y ciega para valorar los aspectos positivos de nuestro entorno no será capaz de generar espacios de diálogo y encuentro en los que no solo sea posible la propuesta del Evangelio, sino en los que se hayan creado las condiciones necesarias para que la semilla pueda caer en tierra buena, preparada para ser fecunda.

El libro nos estimula a encontrar puntos de luz en lo que a menudo se nos presenta como un panorama muy tremendo. Nos ayuda a tomarnos en serio «el deseo incompleto, a veces confuso, pero auténtico en el fondo, de muchas personas, y de proyectar diversas formas de encuentro en el imaginario espiritual contemporáneo» (p. 87). Se trata de encontrar un lenguaje capaz de comunicar la novedad del Resucitado de forma que se haga comprensible para el hombre y la mujer de hoy. Nadie niega que esto sea un auténtico desafío para cada uno de nosotros, pero lo que está en juego es demasiado grande y la novedad del Evangelio sigue necesitando ser proclamada.

Mª Cecilia Appendino Vanney, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, Lectura sugerida.

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