3ª Domingo de san José

Pliego publicado en El Granito de Arena de febrero de 2021.

Domingo 3º (14 de febrero de 2021)

PADRE EN LA OBEDIENCIA 

Oración inicial

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

R. Amén.

V. Jesús mío, no te vayas de mí, que me muero sin Ti. Madre mía Inmaculada, enséñame la vida interior. Padre mío san José lléname de espíritu reparador y nazareno.

R. Madre Inmaculada y patriarca san José, los que mejor supieron y saborearon el Corazón de Jesús en la tierra, dadnos parte en vuestras intimidades.

Lectura evangélica (Lc 2,21)

Al octavo día, al tiempo de circuncidarlo, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido.

Dolores y gozos de san José

Glorioso Patriarca san José, por el dolor que experimentaste al ver la sangre que derramaba tu tierno Hijo en la ceremonia de la circuncisión, y por el gozo que tuviste al imponerle, por ordenación divina, el nombre de Jesús o Salvador, te pido que me alcances la virtud de la mortificación de la carne, que es la alegría del espíritu. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Texto del papa Francisco y de san Manuel González

Del papa Francisco en Patris corde

«En cada circunstancia de su vida, José supo pronunciar su “fiat”, como María en la Anunciación y Jesús en Getsemaní. José, en su papel de cabeza de familia, enseñó a Jesús a ser sumiso a sus padres, según el mandamiento de Dios. En la vida oculta de Nazaret, bajo la guía de José, Jesús aprendió a hacer la voluntad del Padre» (n. 3).

De los escritos de san Manuel González (Pláticas a las hermanas)

«La Santísima Virgen y San José sabían que Jesús era Dios, los tres estaban en el secreto, pero ninguno lo tenía que recordar al otro esto. ¡Qué vida tan sencilla y tan sublime! Jesús hacía lo que San José le iba diciendo.  ¡A ver si nosotros nos enamoramos de esta vulgaridad en la sublimidad!» (6/3/1931, pp. 98-99).

Súplica final

V. Sé siempre, san José, nuestro protector.

R. Glorioso patriarca san José, que tuviste la dicha de ganar y dar el pan de cada día a Jesús en Nazaret, ¡que la tenga yo de ganar y dar la compañía de cada hora a Jesús Sacramentado!

V. Ruega por nosotros, san José.

R. Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración (Papa Francisco)

Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal.

Amén

Publicado en 7 Domingos de San José, El Granito de Arena.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *