Semana de oración por la unidad de los cristianos (día 8: lunes 25)

Día 8: Reconciliarse con toda la creación
«Para que participéis en mi alegría y vuestra alegría sea completa» (Juan 15, 11)

Colosenses 1, 15-20. En él todas las cosas se mantienen unidas
Marcos 4, 30-32. Tan pequeño como una semilla de mostaza
Meditación
El himno a Cristo de la Epístola a los Colosenses nos invita a cantar la alabanza de la salvación de Dios, que abarca todo el universo. A través de Cristo crucificado y resucitado, se ha abierto un camino de reconciliación; la creación también está destinada a un futuro de vida y de paz.

Con los ojos de la fe, vemos que el reino de Dios es una realidad muy cercana pero también muy pequeña, apenas visible, como una semilla de mostaza. Sin embargo, está creciendo. Incluso en la angustia de nuestro mundo, el Espíritu del Resucitado está trabajando. Nos alienta a involucrarnos, con todas las personas de buena voluntad, en la búsqueda incansable de la justicia y la paz, y a asegurarnos de que la tierra vuelva a ser un hogar para todas las criaturas.

Participamos en la obra del Espíritu: que la creación en toda su plenitud pue- da continuar alabando a Dios. Cuando la naturaleza sufre, cuando los seres humanos son aplastados, el Espíritu de Cristo resucitado no permite que nos descorazonemos, sino que nos invita a tomar parte en la obra de la salvación.

La novedad de la vida que trae Cristo, por oculta que sea, es una luz de esperanza para muchos. Es una fuente de reconciliación para toda la creación y contiene un gozo que nos trasciende: «para que mi gozo pueda estar en ti, y que tu gozo sea completo» (Jn 15, 11).

¿Te gustaría celebrar la novedad que la vida de Cristo te ofrece a través del Espíritu Santo y dejar que viva en ti, y entre nosotros, y en la Iglesia, y en el mundo y en toda la creación?

Segunda promesa hecha durante la profesión en la Comunidad de Grandchamp

Oración
Trinidad Santa, te damos las gracias por habernos creado y amado. Te agradecemos tu presencia en nosotros y en la creación.
Haz que podamos aprender a mirar el mundo como tú lo miras, con amor. Con la esperanza de esta visión, haz que podamos trabajar por un mundo donde florezca la justicia y la paz, para la gloria de tu nombre.

Publicado en El Granito de Arena y etiquetado .

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