Cordialmente, una carta para ti (enero 2021)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de enero de 2021.

Año Santo en tiempos de pandemia

Apreciado lector: En primer lugar, quiero desearte lo mejor para este año que acaba de dar comienzo; confiemos en que la anunciada vacuna contra el covid-19 ponga fin a tanta muerte y a tanta angustia. En segundo lugar, quiero recordarte que este año 2021 no es un año cualquiera no solo porque seguimos conmemorando el centenario de la fundación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, sino también porque es Año Santo Compostelano. Por estas razones, tenemos que disponernos a vivir este año con gran esperanza y gozo.

Como seguramente sabes, 2021 es Año Santo Compostelano porque coincide en domingo el día 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol. Esta celebración tiene su origen en el año 1112, cuando fue instituida por el papa Calixto II. Años más tarde fue confirmada por el papa Alejandro III mediante la Bula «Regis aeterni». La celebración del Año Santo Compostelano goza, pues, de una tradición de miles de años.

A pesar de la pandemia que padecemos, durante el año 2020 fueron llegando a Santiago miles de visitantes. Sirva este dato como referencia: en el pasado mes de julio llegaron unos 10.000 peregrinos; por supuesto, fueron muchos menos de los 53.000 que habían llegado en el mismo mes del año 2019. Como vemos, los peregrinos no cesan de llegar a Santiago, aunque en menor número de lo habitual, pese a que se han extremado las precauciones en los albergues del Camino y en todos los lugares públicos de la ciudad.

Recordarás, amigo lector, que a comienzos del pasado año te escribí dos cartas, hablándote del Camino de Santiago y de las bellezas que encierra la ciudad del Apóstol, al igual que sus alrededores. Como es probable que decidas hacer el Camino, o viajar a Santiago para ganar el jubileo, traeré a tu memoria algunos de los lugares que te aconsejaba visitar. Te hablaba de la Plaza del Obradoiro, una de las más bellas del mundo, situada ante la fachada oeste de la catedral. En ella se encuentra el Palacio de Raxoi, el Colegio de San Xerome (actual Rectorado de la Universidad) y el antiguo Hospital Real (hoy lujoso Hostal de los Reyes Católicos). Desde esta Plaza se accede a la catedral por el Pórtico de la Gloria, obra del Maestro Mateo, con más de 200 expresivas esculturas románicas. Ya en el interior de la catedral, hay que bajar a la cripta, donde reposan en una urna de plata los restos del apóstol Santiago, para luego subir al camarín y, siguiendo la tradición, darle un abrazo.

Visitada la catedral, y ganado el jubileo, es aconsejable ir al Museo de las Peregrinaciones y de Santiago, ubicado en la Plaza de las Platerías. Es obligado visitarlo, si se quiere conocer el profundo sentido de las peregrinaciones y también cómo evolucionó la ciudad de Santiago a través de los siglos. Junto a la catedral se halla la Plaza de Quintana, donde está el famoso monasterio de San Paio de Antealtares, fundado en el siglo X, y que alberga en su interior el valioso Museo de Arte Sacro.

Inolvidables visitas
Sin tener que salir de Santiago, recuerda visitar, estimado lector, el monumental monasterio de San Martiño Pinario, uno de los mayores de España. Y también recuerda visitar: el Colegio de Fonseca (sede de la antigua Universidad); la iglesia de Santa María Salomé; la iglesia de San Fiz de Solovio y, por supuesto, el célebre convento de Santo Domingo de Bonaval, ya que en él se encuentran el Panteón de Gallegos Ilustres y el Museo do Pobo Galego.

Y si deseas conocer inolvidables alrededores de Santiago, acércate al Pazo de Oca, que está a media hora en coche y es una verdadera maravilla, tanto que se le llama el «Versalles gallego». Además, muy cerca de él hay otro pazo, con el que compite en elegancia y belleza: el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla. Ambos están ubicados en lo que se conoce como «el paraíso en la tierra»… Y no olvides, lector amigo, visitar Padrón y sus alrededores, tierras entrañables para mí porque me vieron nacer. Según la tradición, el apóstol Santiago vino desde Jerusalén a predicar aquí, junto a unas piedras situadas en un lugar llamado «Santiaguiño do Monte». También dice la tradición que con su báculo hizo brotar una fuente, de la que aún hoy sigue manando agua milagrosa. El Apóstol volvió a Jerusalén, donde el pontífice Anano ordenó apresarlo y darle muerte. Tras su martirio, los discípulos trajeron el cuerpo a Padrón, enterrándolo en las inmediaciones de la villa. Años después sus restos fueron descubiertos y trasladados al lugar donde hoy está situada la catedral de Santiago, en cuya cripta reposan y son venerados.

Con el deseo de que tengas un feliz Año Santo Compostelano, te saluda cordialmente,

Manuel Ángel Puga

El cartel y el logo del Año Santo 2021

El logo, de forma circular, contiene los elementos clásicos del Jubileo Compostelano. En primer lugar, un medallón, circular, que simboliza el mundo entero, recordando el mandato de Jesús de predicar el Evangelio a todas las regiones (en nuestros días, llegar a los confines de la tierra, también en el ámbito digital).

Se visualiza, además, la vieira y la cruz de Santiago, partidas en mitades que forman, juntas, una única entidad. En efecto, la vieira representa Santiago de Compostela que se une con Santiago, el Apóstol. De esta forma, se expresa la indisoluble unidad que viven los peregrinos cuando realizan esta experiencia, experiencia de encuentro con el Apóstol, con Dios y consigo mismos.

Las líneas que se encuentran sobre la vieira confluyen en un único punto, como los diversos trayectos por los que los peregrinos arriban, día tras día, para venerar el sepulcro del Apóstol.

El cartel destaca, principalmente, el Pórtico de la Gloria, puerta de entrada a la catedral, que se encuentra totalmente restaurado. Como es ya sabido, consta de tres puertas, una por cada nave del templo y la imagen del Apóstol aguarda pacientemente a todos los que se acercan a ella. El lema de este Año Santo 2021, «Sal de tu tierra», es sobre todo una invitación a peregrinar hacia Santiago (física, espiritual e, incluso, digitalmente); a entrar en el abrazo que el mismo Apóstol quiere dar a todos; y a contemplar, en las restauradas policromías la fe de tantos peregrinos que, siglo tras siglo, se han acercado a Santiago de Compostela.

Publicado en Cordialmente, una carta para ti, El Granito de Arena.

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