El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 25/2/2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de febrero de 2018.

Meditando la Palabra junto a san Manuel

Son numerosas las veces que san Manuel invita a leer el Evangelio a la luz de la lámpara del Sagrario. Sus libros están llenos de meditaciones a partir de la Palabra de Dios. Ofrecemos, a partir de este número de El Granito, una reflexión extraída de los escritos de san Manuel para cada domingo, referida al Evangelio del día.


Domingo 25 de febrero – II de Cuaresma

Mc 9,2-10: Este es mi Hijo, el amado
«El Maestro no ha respondido nada a la invitación de Pedro; como se calla delante de todos los que sólo están a gusto con Él, cuando les regala dulzuras. El Maestro sólo responde y con respuestas de dulcedumbres inefables y de bendiciones de fortaleza y de esperanzas a los que, transfigurados como Él en la tierra por la pobreza y el dolor, se van al Sagrario de las transfiguraciones de su humildad y, con el mismo ardimiento y la misma prisa que san Pedro, le dicen: ¡Bien se está así, Señor, déjame estar transfigurado todo el tiempo que Tú quieras! Y allí se quedan, en espíritu por lo menos, repitiendo con los labios el “bien se está aquí” y saboreando con el alma la palabra de esperanza de san Pablo: “Nosotros esperamos a nuestro Salvador Jesucristo que reformará el cuerpo de nuestra ruindad transfigurándolo en el cuerpo de su claridad”. ¡Bendito, bendito el Sagrario de nuestras transfiguraciones!» (OO.CC. I, n. 447).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.
Publicado en El Evangelio a la lámpara del Sagrario, El Granito de Arena.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *