Cartelera recomendada (febrero 2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de febrero de 2018.

La responsabilidad de saberse un regalo para los demás

Frank Adler es un hombre soltero que tiene que criar a una niña prodigio, su enérgica sobrina Mary, en un pueblo costero de Florida. Los planes de Frank para que Mary tenga una vida escolar normal se ven arruinados cuando las habilidades matemáticas de la pequeña de siete años empiezan a llamar la atención de la temible madre de Frank, Evelyn, cuyos planes para su nieta amenazan con separarlos.

Un don excepcional

Duración: 101 minutos / Año: 2017
País: Estados Unidos
Género: Drama. Infancia. Familia
Director: Marc Webb
Actores: Chris Evans, Jenny Slate, Octavia Spencer
Dónde verla: DVD. YouTube (desde 2,99€)

Mientras la división y las tensiones familiares van en aumento, tío y sobrina encuentran apoyo en Roberta, su vecina y mejor amiga, y en la profesora de Mary, Bonnie, una joven mujer cuya preocupación por su alumna hace que conecte con el tío de la pequeña.

La verdadera realización
La película aborda una serie de complejas cuestiones: cómo educar a una niña así, cómo saber qué es lo mejor para ella, qué es lo verdaderamente importante en la vida. Ciertamente, nuestros dones son importantes para el mundo; de hecho, si no fuera por tantos hombres y mujeres que han puesto al servicio de la humanidad sus logros científicos, tecnológicos, sanitarios… no podríamos vivir como ahora vivimos, pero no es menos cierto que lo más importante de todo es la persona humana, como se refleja en la película. No podemos olvidar que detrás de todo logro existe una persona, con su consecuente necesidad de amar y de ser amada, de relacionarse con otros, de vivir.

Hemos sido creados por amor y para amar, y solo amando a otros somos capaces de alcanzar la felicidad. Por eso, utilizar los dones recibidos buscando solo el beneficio propio, alcanzar la fama o conseguir poder, acaba por hacer de la vida una vida vacía, encerrada en sí misma, hasta perder su sentido más profundo. Por otra parte, los dones recibidos son también una responsabilidad, no se los puede ocultar o enterrar. Dios cuenta con ellos para que el Reino crezca, por eso es importante que nos esforcemos para desarrollarlos y los pongamos al servicio.

Amor incondicional
La película también nos habla del amor incondicional del que es capaz el ser humano. A través del personaje del tío Frank, que lo deja todo por cuidar a la pequeña y ofrecerle un futuro feliz, nos hace caer en la cuenta de que existen, afortunadamente, muchas personas, también a nuestro alrededor, dispuestas a renunciar a una vida fácil, llena de comodidades y éxitos, para hacer felices a quienes tienen cerca. Percatarnos de su entrega nos lleva a vivir en actitud de agradecimiento y con el deseo de entregarnos de la misma manera.

Dios nos llama a todos y a cada uno a construir su Reino; pidámosle que nos enseñe a compartir y hacer fructificar los dones que de Él hemos recibido. Solo así haremos felices a los demás contagiando la misma alegría que experimentamos nosotros.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

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