El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 5/8/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Domingo 5 de agosto. XVIII Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Jn 6,24-35: El que viene a mí no tendrá hambre.

«El Jesús del Sagrario está callado, se ha obligado a perpetuo silencio. Y no obstante lo riguroso e impenetrable de éste, cualquiera que tenga oídos y se acerque a las puertas de los Sagrarios, que se ha buscado para vivir en la tierra Sacramentado, oirá que del fondo de ellos surge a modo de suspiro, que las más de las veces suena a grito de angustia, el ¡sitio! de su última hora de Cruz. ¡Sed y hambre insaciables de corazones, que lo coman y gusten en su Comunión y Evangelio, lo vivan por sus Mandamientos, se reformen por su Gracia y se transformen por su Espíritu Santo en Él…!» (OO.CC. III, n. 5220).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 29/7/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Domingo 29 de julio. XVII Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Jn 6,1-15: Les repartió cuanto quisieron

«Madre Inmaculada, repetidas veces he leído el Evangelio de la multiplicación de los panes y los peces y meditado que esa milagrosa multiplicación de alimento corporal era anuncio, ejemplo y prenda de la otra más milagrosa de alimento del alma, ¡la multiplicación de la sagrada Eucaristía!, pero hasta hoy no me he detenido en el significado de aquel comer hasta hartarse, del Evangelio. Y para seguir la comparación me he hecho esta pregunta: Cuando recibo cada día el Pan celestial de la divina multiplicación, ¿come también mi alma hasta hartarse? ¡Cuántas consolaciones y enseñanzas presumo sacar de enterarme bien de esa hartura! ¿Quieres ayudarme, Madre? ¡Me tienen tan acostumbrada mi flaqueza y mi sensualidad a no tomar en cuenta ni en estima las cosas de mi alma!» (OO.CC. I, n. 1233).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 22/7/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Domingo 22 de julio. XVI Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 6,30-34: Como ovejas sin pastor.

«Y veréis cómo el reposo precipita al fondo de vuestra conciencia las miserias y torpezas de la parte del hombre y hace flotar las maravillas de misericordia y gracia de la parte de Dios… Y ¿os parece poco ir sabiendo en cada obra que hacemos, en cada beneficio o persecución que recibimos la parte de Dios para agradecerla y secundarla y la parte nuestra para corregirla, si es defectuosa, reforzarla, si es débil, anularla, si es perjudicial, o guardarla perseverante, si es buena? Vuelvo a deciros, ¡a descansar un poco todos los días en el Sagrario!, ¡a estar a solas con Dios! Trabajad con vuestros pies, con vuestras manos, con vuestra boca, con vuestra cabeza, con todo vuestro corazón… pero, ¡por Dios!, que no olvidéis el trabajar de rodillas…, esto es, ¡descansad un poco!» (OO.CC. I, n. 512-513).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 15/7/2018)

Artículo exclusivo para Blog Eucarístico.

Domingo 15 de julio. XV Tiempo Ordinario

Mc 6,7-13: Los fue enviando

“Ved ahí en un sólo renglón tres afirmaciones contundentes, solemnes de Jesús. Id… con ese imperativo sin condiciones, pone en movimiento perenne a sus apóstoles. Id… -¿A dónde?… -A todas partes. -¿cuándo?… -Siempre. -¿Con qué auxilios y con qué títulos?… -Con mi mandato. Y ¿a quién se da este mandato? A hombres sujetos a todas las fragilidades y flaquezas, a todos los cansancios y contagios… Él lo sabe bien y se hace cargo… He aquí que Yo… Aquí, junto y encima y debajo de ese mandato de ir, tan abrumador para pies tan endebles, estoy Yo, el Señor, que lo puede todo, el Maestro que lo sabe todo, el Padre que se hace cargo de todo, y por eso, porque Yo mando, os envío a vosotros, como corderos entre lobos… ¡Qué contraste entre el sujeto y el término de ese verbo, entre ese Yo y ese vosotros, y entre esos corderos que van y esos lobos que reciben! ¿Qué importa? A vosotros, apóstoles, sólo os toca ir siempre y siempre ir como corderos…, contando con que los lobos son lobos y Yo tengo poder sobre ellos. Eso es lo que Yo mando a vosotros, mis apóstoles” (OO.CC. I, n. 1584).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 8/7/2018)

Artículo exclusivo para Blog Eucarístico.

Domingo 8 de julio. XIV Tiempo Ordinario

Mc 6,1-6: No desprecian a un profeta más que en su tierra

“¡Qué misterio y qué confusión para nuestro orgullo! Jesús es siempre Maestro; lo mismo sobre su Cátedra del pesebre de Belén, sobre el pavés de la sinagoga y del templo, sobre la Cruz del Calvario, sobre el solio pontificio de Pedro, como oculto bajo las especies de la una Hostia consagrada y guardado dentro del copón del más ruinoso y abandonado Sagrario. ¡Siempre Maestro! ¡Siempre pudiendo afirmar, como ante el tribunal de sus enemigos, que Él había venido a dar testimonio de la verdad! Jesús no sólo es siempre Maestro, sino también y en todos sus estados, de gloria como de ignominia, es siempre Palabra de Dios, lo mismo en el seno del Padre, como encarnado en el seno de María u oculto en el fondo del Copón” (OO.CC. I, n. 997).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 1/7/2018)

El Callado del Sagrario sigue hablando

«Orar es hablar de amistad con quien sabemos nos ama», afirmaba santa Teresa de Jesús. Parece una fórmula sencilla –hablar, ¡y con un amigo!– pero no siempre se piensa en la oración con tal simplicidad. San Manuel lo comprendió así e invitó a hacerlo asiduamente, sobre todo a la luz de la lámpara del Sagrario. Hablando con este amigo, escuchando en su Palabra viva en la Biblia, podemos estar a solas con quien nos ama hasta el extremo.

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El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 24/6/2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2018.

Con oído atento y corazón disponible

«Orar es hablar de amistad con quien sabemos nos ama», afirmaba santa Teresa de Jesús. Parece una fórmula sencilla –hablar, ¡y con un amigo!– pero no siempre se piensa en la oración con tal simplicidad. San Manuel lo comprendió así e invitó a hacerlo asiduamente, sobre todo a la luz de la lámpara del Sagrario. Hablando con este amigo, escuchando en su Palabra viva en la Biblia, podemos estar a solas con quien nos ama hasta el extremo.

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El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 10/6/2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2018.

Con oído atento y corazón disponible

«Orar es hablar de amistad con quien sabemos nos ama», afirmaba santa Teresa de Jesús. Parece una fórmula sencilla –hablar, ¡y con un amigo!– pero no siempre se piensa en la oración con tal simplicidad. San Manuel lo comprendió así e invitó a hacerlo asiduamente, sobre todo a la luz de la lámpara del Sagrario. Hablando con este amigo, escuchando en su Palabra viva en la Biblia, podemos estar a solas con quien nos ama hasta el extremo.

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El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 3/6/2018. Solemnidad del Corpus Christi)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2018.

Con oído atento y corazón disponible

«Orar es hablar de amistad con quien sabemos nos ama», afirmaba santa Teresa de Jesús. Parece una fórmula sencilla –hablar, ¡y con un amigo!– pero no siempre se piensa en la oración con tal simplicidad. San Manuel lo comprendió así e invitó a hacerlo asiduamente, sobre todo a la luz de la lámpara del Sagrario. Hablando con este amigo, escuchando en su Palabra viva en la Biblia, podemos estar a solas con quien nos ama hasta el extremo.

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El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 27/5/2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de mayo de 2018.

Un pueblo nuevo

La Biblia es, en expresión de san Agustín, un conjunto de cartas que Dios dirige a su pueblo, a cada uno de sus hijos. En el Sagrario sigue vivo el Hijo de ese Padre tan bueno que nunca nos deja solos. Por eso, como siempre, leer el Evangelio a la luz de la lámpara del Sagrario es el más seguro y consolador de los diálogos que podamos tener.

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