El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 7/10/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de octubre de 2018

Mc 10,2-16: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Todos, lo mismo los que andan en su opulencia, como los sumergidos en el mar de las privaciones, los chicos y los grandes, los hombres y las mujeres, caminamos fatigosamente por la senda de la vida cargados con el fardo de una gran tristeza. Jesús, que en su vida de Sagrario ha tomado sobre sí el oficio de compañero de viaje de sus hermanos los hombres, ¡cuántas veces se asoma al camino por donde éstos pasan y de mil modos y maneras les pregunta: ¿Por qué estáis tristes? Y como toda tristeza supone algo que se echa de menos, ¡qué sensación de soledad y de desprecio sentirá su Corazón cuando oiga gritos de ¡más dinero!, ¡más placer!, ¡más honores!, ¡más vivir!, ¡más triunfar!, y ni uno sólo de ¡más Jesús! ¿Verdad, Compañero divino de la Hostia, que aquellos gritos te sonarán a aquel otro de Jerusalén: ¡Barrabás! ¡Barrabás! ¡Éste no!? Tú, en el Sagrario eres pureza, verdad, salud, poder, amor, vida, felicidad, gloria, y ¡no eres echado de menos por tus hermanos los heridos, los apesadumbrados, los oprimidos y los degradados por tantas lujurias, mentiras, enfermedades, impotencias, odios, muertes, desolaciones y remordimientos de infierno! Jesús no echado de menos por los tristes de la vida, ¡qué tristeza para tu Corazón!» (OO.CC. I, n. 965).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 30/9/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2018

Domingo 30 de septiembre: XXVI Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 9,38-43. 45. 47-48: El que no está contra nosotros está a favor nuestro.

«Todos, lo mismo los que andan en su opulencia, como los sumergidos en el mar de las privaciones, los chicos y los grandes, los hombres y las mujeres, caminamos fatigosamente por la senda de la vida cargados con el fardo de una gran tristeza. Jesús, que en su vida de Sagrario ha tomado sobre sí el oficio de compañero de viaje de sus hermanos los hombres, ¡cuántas veces se asoma al camino por donde éstos pasan y de mil modos y maneras les pregunta: ¿Por qué estáis tristes? Y como toda tristeza supone algo que se echa de menos, ¡qué sensación de soledad y de desprecio sentirá su Corazón cuando oiga gritos de ¡más dinero!, ¡más placer!, ¡más honores!, ¡más vivir!, ¡más triunfar!, y ni uno sólo de ¡más Jesús! ¿Verdad, Compañero divino de la Hostia, que aquellos gritos te sonarán a aquel otro de Jerusalén: ¡Barrabás! ¡Barrabás! ¡Éste no!? Tú, en el Sagrario eres pureza, verdad, salud, poder, amor, vida, felicidad, gloria, y ¡no eres echado de menos por tus hermanos los heridos, los apesadumbrados, los oprimidos y los degradados por tantas lujurias, mentiras, enfermedades, impotencias, odios, muertes, desolaciones y remordimientos de infierno! Jesús no echado de menos por los tristes de la vida, ¡qué tristeza para tu Corazón!» (OO.CC. I, n. 965).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 23/9/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2018

Domingo 23 de septiembre: XXV Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 9,30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado Quien quiera ser el primero, que se haga servidor de todos

«¿Os explicáis ahora el misterio del abandono del Sagrario? ¿Veis por qué Jesús Evangelio no es conocido, Jesús Pan no es comido, Jesús Maná no es saboreado, Jesús Dios no es reverenciado, Jesús Providencia no es tenido en cuenta? Por esto sólo: Porque Jesús Modelo de caridad y humildad no es imitado. ¡Los hombres se obstinan en hacer lo contrario: Él ama a los demás hasta el anonadamiento de sí mismo! El hombre se ama a sí mismo hasta el aniquilamiento de los demás” (OO.CC. III, n. 4829).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 16/9/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2018

Domingo 16 de septiembre: XXIV Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 8,27-35: Tú eres el Mesías. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho

«Estas frases: esto no lo digo por ti, sino por el otro, si estuviera él delante, lo mismo se lo diría: si no fuera por la prudencia, yo le diría a él…, y otras parecidas y usadas hasta la saciedad, confirman la verdad de mi aserto. Resulta, pues, la conjugación enunciada: Yo soy… el número uno: tú eres, por condescendencia mía, el número dos, y él es… lo más malo del mundo; es decir, sobre él echo todo lo malo que me figuro no tener, y que te concedo no tengas tú. Así conjuga siempre nuestro amor propio. Señores: mucho cuidadito con estas conjugaciones. Hay que conjugar, no según la gramática parda del amor propio, sino según la gramática divina del amor del Corazón de Jesús. Que es precisamente una conjugación a la inversa» (OO.CC. II, n. 3447).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 9/9/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2018

Domingo 9 de Septiembre: XXIII Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 7, 31-37: Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

«El Evangelio también me ha hecho la merced de explicarme la naturaleza de esa virtud. ¡Cuánto debemos al Evangelio! ¡Sanaba! Jesucristo, como Dios que es, tiene poder para dejar salir de Él muchas clases de virtud. Virtud de creador, de dominador, de aniquilador, de juez, no eres tú la virtud que salía de mi Señor Jesucristo. ¡Virtud de sanar! Ésa es la virtud que, como aroma exquisito, esparcía en torno suyo el fruto bendito de la Madre Inmaculada. ¡Sanar! ¡Cuadra eso tan bien al que se hizo médico para buscar, no sanos, sino enfermos, pecadores y no justos! ¡Necesitaba tanto de esa virtud nuestra pobre naturaleza! ¡Sabía Él tan bien que venía a tierra de enfermos del cuerpo muchos, del alma todos! Virtud de sanar: ¡cuánta falta hacías a tanto paralítico, ciego, sordo, mudo, herido, muerto, no sólo del cuerpo, sino del alma!» (OO.CC. I, n. 407).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 2/9/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre

Domingo 2 de septiembre: XXII Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Mc 7,1-8.14-15.21-23: Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres

«Esa elaboración y conversión gradual y constante de nuestro ser en hostia por acción de las Hostias de nuestras Comuniones, ésa es la verdadera vida interior o espiritual, porque es el Espíritu Santo, el gran Agente de esa misteriosa digestión y asimilación de la Hostia, el que con el jugo de la caridad divina, que cada Comunión infiltra en nuestro ser, y con el ejercicio de nuestra libre cooperación y adaptación, va elaborando al hombre nuevo, al hombre-hostia, de modo semejante, aunque desde luego no igual, a como elaboró en el seno purísimo de la Virgen Inmaculada el cuerpo perfectísimo de su Hijo Jesús. ¡Qué unidad tan luminosa y consoladora la de nuestra religión!» (OO.CC. I, n. 1163).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 26/8/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Domingo 26 de julio: Domingo XXI del Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Jn 6, 60-69: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

«¡Singular contraste! Jesús, tan condescendiente en dar el pan del cuerpo aun sin pedírselo, se muestra solícitamente riguroso en no dar el Pan del alma, su Eucaristía, sino a los que lo desean, tienen hambre de Él y con instancias se lo piden. La primera vez que anuncia su Pan, que es Él mismo, dado en comida, provoca asombro, horror y huidas en la mayor parte de los que le oyen. ¡No se inmuta! Antes impele a los que quedan a su lado a que se pronuncien explícitamente si quieren o no su Eucaristía. ¡Qué bella confesión de hambre de Jesús profiere san Pedro!… “¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”» (OO.CC. I, n. 1049).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 19/8/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Jn 6, 51-58: Mi carne es verdadera comida.

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Jn 6,41-51: Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo.

«Si mi Comunión no es sólo comida de Pan vivo, sino fruto y participación de la Misa, es comida de Pan vivo sacrificado, del Cordero inmolado, de la Hostia santa, pura e inmaculada, ¿de qué mejor modo puedo y debo expresar mi gratitud que trabajando por hacer mi alma un cordero de sacrificio, una hostia, y poner en todas sus obras el olor, el color y el estilo y la forma del Cordero? Si el fin de la comida es la asimilación, ¿el fin de mi Comunión habitual del Cordero de Dios no debe ser mi estado de cordero? Es decir, ¡hostia por Hostia! Ésta es la gran acción de gracias» (OO.CC. I, n. 1202).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (Asunción de la Virgen María)

Artículo exclusivo para Blog Eucarístico.

15 de agosto: Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María

Lc 1,39-45: El Poderoso ha hecho obras grandes en mí; enaltece a los humildes

“¿A qué va María? A sacar del fuego de su pecho no sólo movimiento, sino luz y calor para las almas. María lleva luz: con su palabra. Sólo con su canto Magnificat, ¡cuánto alumbra! El Magnificat no es sólo el himno más sonoro, excelso y agradable a Dios cantado por labios puramente humanos, sino que es todo un Evangelio anticipado de Jesús. ¿Qué harán los cuatro evangelistas del Hijo que le sucederán, sino comentar y explicar las palabras de la Madre en su Evangelio de la misericordia divina revelada y de la miseria humana redimida que se contiene en el dulcísimo Magnificat? ¡Salve, Madre! ¡Primer evangelista y Evangelio vivo de Jesús!” (OO.CC. II, n. 2431).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 12/8/2018)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto

Domingo 12 de agosto. XIX Tiempo Ordinario

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

Jn 6,41-51: Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo.

«¡Dios mío! qué pregunta más triste se me ocurre hacer al repetir esa palabra: ¿Por qué comulgando tantos quedan todavía tantos hombres-hombres y se ven tan pocos hombres-hostias? ¿Por qué hay entre los que comen a diario a Cristo tan poca asimilación de Él? La respuesta no es dudosa: porque se le come mal. ¿Por falta de hambre?, ¿de limpieza de alma?, ¿de paladeo? Indudablemente cada una de esas faltas impiden o retardan la nutrición y asimilación. Y, además, porque nos empeñamos en ir al Sagrario por camino opuesto al que trae Jesús para llegar a él. Él llega al Sagrario después de haber pasado por el Calvario; no se hace sacramento de mi Comunión, sino después de ofrecer su ser en sacrificio; no se hace Pan de vida mía, sino haciéndose Cordero de Dios. Es Belleza, Poder y Palabra de Dios; pero se oculta, está inmóvil y se calla. Mi Comunión es participación de su Sacrificio. ¡Ése es el camino para el Sagrario!» (OO.CC. I, n. 1166).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.