El Evangelio a la lámpara del Sagrario (27/1/19, domingo III del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Lc 1,1-4; 4,14-21: Hoy se cumple esta Escritura

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Va Jesús, en los comienzos de su vida pública, a Nazaret, a su ciudad, como la llama el Evangelio, y del contexto de esto se deduce que sus paisanos y, sin duda, los más influyentes de la sinagoga le piden que les haga milagros, no por la necesidad que tenían de ellos o por el deseo de verlo glorificado entre los suyos, sino por un móvil tan ruin y bastardo como el de rivalidades de pueblos vecinos, a saber: el de no ser menos que Cafarnaúm y otros pueblos de Galilea, en los que habían oído decir los había obrado tan estupendos. ¿Qué responderá Jesús? ¿Se dejará llevar del aura popular, del afán de bienquistarse con los poderes de su pueblo, de la tendencia tan humana de trocar el amor bueno a la patria chica, o grande en pasión sectaria por el propio pueblo y odio exaltado contra los demás? No; predica, da a conocer a chicos y a grandes su Persona y su misión» (OO.CC. I, n. 911).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (20/1/19, domingo II del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Jn 2, 1-11: En Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«No en una página sola del Evangelio, sino en todas ellas se adivinan y se aspiran los aromas de ese gran holocausto del corazón con que el Hijo pide a su Madre, que le siga e imite en el inmenso sacrificio del suyo. Jesús, el Hijo perfecto de Dios y de María, y a fuer de tal amantísimo de su Madre, más veces aparece en el Evangelio honrando a su Madre con sus obras de obediencia, que halagándola con sus palabras. Frente al “les estaba sumiso” de Nazaret y la conversión del agua en vino de Caná a petición de su Madre, el trato en público de Jesús con Ella es siempre al parecer despegado y seco, como cuando la llama Mujer y no Madre, como en el encuentro en el templo, en las bodas de Caná, en la casa donde le dicen que su Madre lo llama afuera, y en otras ocasiones en las que las palabras del Hijo parecen sonar más a reproche o desvío que a consuelo y honra. ¡Cuánto debió costar este sacrificio al Hijo y a la Madre!» (OO.CC. II, n. 2613).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 13/1/19, fiesta del Bautismo del Señor)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Lc 3,15-16. 21-22: Jesús se bautizó. Mientras oraba, se abrió el cielo

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Jesucristo es la cabeza de su cuerpo místico y todos nosotros somos los miembros. A cada uno le toca su oficio. Los doctores, por ejemplo, son lengua de ese cuerpo, porque son los que enseñan; las almas de gran caridad son el corazón. Dice san Pablo que por el Bautismo nos incorporamos al cuerpo místico de Cristo; empezamos a ser miembros de ese Cuerpo. Por nuestras venas espirituales corre la misma Sangre de Cristo, la misma vida; corremos su misma suerte. Los méritos de Cristo son nuestros; los dolores de Cristo son nuestros; las elevaciones de Cristo, son elevaciones nuestras. En el Bautismo morimos al hombre viejo y se adquiere capacidad para la nueva vida de la gracia. En él nos conmorimos, nos consepultamos con Cristo que muriendo nos ganó la vida. La piedra de la pila bautismal, es como la de un sepulcro donde por la muerte de Cristo, queda el hombre muerto al pecado y donde resucita el hombre nuevo» (OO.CC. III, n. 5296).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 6/1/19, solemnidad de Epifanía)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Mt 2,1-12: Venimos de Oriente para adorar al Rey

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Aunque nacido en un establo abandonado, nace Rey, y, como se estila en las cortes reales, se mandan ¡embajadores extraordinarios a dar la buena nueva a los reyes vecinos y amigos… Ésos son los Magos (¿reyes? ¿sabios?), embajadores dignísimos del Rey recién nacido cerca del rey de Judá, Herodes. ¡Qué dignidad la de Jesús! ¡Qué indignidad la de Herodes y su corte!»(OO.CC. I, n. 351).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 30/12/18, fiesta de la Sagrada Familia)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 2,41-52: Los padres de Jesús lo encontraron en medio de los maestros

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Jesús, que en el Evangelio es el Autor y el Maestro soberano de palabra y obra del catecismo, en la Eucaristía además es el modelo perfecto y la fuerza para cumplirlo. La misión educadora de los padres y maestros cristianos se reduce en realidad a poner a sus niños tan cerca de Jesús, que aprendan de Él, en el Evangelio y en Sagrario, todo el catecismo, no ya de memoria, sino de entendimiento, voluntad e imitación» (OO.CC. III, n. 4257).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (martes 25/12/18, Natividad del Señor)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 2,1-14: Hoy os ha nacido un Salvador

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«¡Oh! ¡qué grandeza! Desde el venturoso momento en que labios divinos dijeron: “Tomad y comed, éste es mi Cuerpo” hasta el último segundo de la última hora del tiempo, en torno de cada Hostia consagrada sube más armonioso que el que se oyó sobre la cuna de Belén, el himno del sublime silencio de “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”. ¡El himno de la vida divina germinando, naciendo, distribuyéndose y multiplicándose en la tierra…!» (OO.CC. I, n. 1450).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 23/12/18, IV de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 1,39-45: ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Si la Encarnación fué una Comunión, la Visitación fué su acción de gracias. El Evangelio no dice cuánto tiempo medió entre la visita del arcángel Gabriel y la visita a su prima; pero deja entender que fueron acciones muy inmediatas. Terminada de contar aquella escena, la más sublime de todas las de la historia, y resonando aún en los oídos el venturoso fiat que da entrada al Verbo en su primer Tabernáculo de la tierra, el evangelista sigue narrando con esta significativa palabra: Y levantándose María… Pero, después de elevada a Madre de Dios, ¿podías elevarte más? ¡Oh virtud infinitamente elevadora del amor al prójimo por Dios! ¡Partió… No dice si sola o acompañada, si a pie o montada en un jumentillo, si de día o de noche, con calor o frío!, ¡nada de eso detiene ni importa al amor; lo que le importa es ir… a donde el amor mande! ¡E ir pronto! No creo que pueda encontrarse un comentario vivo más completo y perfecto del «la caridad de Cristo nos urge» de san Pablo que ese ir con prisa de María a los montes en que habita su prima. ¡Qué al vivo y qué fielmente imita por anticipado la Madre las ansias del Hijo de hacer bien a los hombres! ¡Con prisa! ¡María acabada de ser constituida Madre augusta de Dios, corriendo por calles y montes, para pasar tres meses al servicio de una simple mujer!…» (OO.CC. I, nn. 1303-1304).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 16/12/18, III de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 3,10-18: Y nosotros, ¿qué debemos hacer?

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Solo, fue en busca de Juan Bautista para ser por él bautizado. Va solo al desierto en el que moró ayunando cuarenta días y cuarenta noches. Solo va otra vez en busca del Bautista por la orilla del Jordán, cuando sale del desierto, para recibir el testimonio de su misión divina. Y solo, vuelve a pasar al día siguiente por la misma orilla, sin detenerse a hablar con nadie. ¡Cómo palpitan de amor y de misterio estos primeros pasos solitarios de la vida pública de Jesús! ¡Aquellos ciento cincuenta kilómetros que separaban a Nazaret de la orilla del Jordán, las idas y venidas del desierto, sin más compañía que la pena de dejar su casa, ¿por qué no sentirla?, y el ansia de darse a las almas!» (OO.CC. I, n. 251).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 9/12/18, II de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 3,1-6: Toda carne verá la salvación de Dios

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Esa elaboración y conversión gradual y constante de nuestro ser en hostia por acción de las Hostias de nuestras Comuniones, ésa es la verdadera vida interior o espiritual, porque es el Espíritu Santo, el gran Agente de esa misteriosa digestión y asimilación de la Hostia, el que con el jugo de la caridad divina, que cada Comunión infiltra en nuestro ser, y con el ejercicio de nuestra libre cooperación y adaptación, va elaborando al hombre nuevo, al hombre-hostia, de modo semejante, aunque desde luego no igual, a como elaboró en el seno purísimo de la Virgen Inmaculada el cuerpo perfectísimo de su Hijo Jesús.¡Qué unidad tan luminosa y consoladora la de nuestra religión!» (OO.CC. I, n. 1163).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (sábado 8/12/18, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 1,26-38: Alégrate, llena de gracia. El Señor está contigo

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Por ser Inmaculada desde el primer instante de su ser: Vio a Dios, recreó a Dios, gustó de Dios, fue Hija, Madre, y Esposa de Dios. Por ser Inmaculada todos los instantes de su vida, fue la mejor y más grata de todas las hijas que Dios ha tenido y tendrá: fue la Madre que más ha gozado y sufrido por su Hijo, la que más parecido ha tenido con Él, y fue la Esposa más fiel, más enamorada, más sacrificada y más enriquecida por su Esposo. Y porque por los siglos de los siglos será Inmaculada, Hija, Madre y Esposa de Dios, por los siglos de los siglos María estará dando Ella sola a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo más gloria que le quiten todos los pecadores y más amor que el odio que vomiten todos los demonios juntos. ¡Mientras más limpia, más María! ¡La Inmaculada! ¡Ésa es la gran MARÍA! Para las Marías es: su Madre, su Reina, su Modelo, su Compañera» (OO.CC. I, n. 648).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.