El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 30/12/18, fiesta de la Sagrada Familia)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 2,41-52: Los padres de Jesús lo encontraron en medio de los maestros

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Jesús, que en el Evangelio es el Autor y el Maestro soberano de palabra y obra del catecismo, en la Eucaristía además es el modelo perfecto y la fuerza para cumplirlo. La misión educadora de los padres y maestros cristianos se reduce en realidad a poner a sus niños tan cerca de Jesús, que aprendan de Él, en el Evangelio y en Sagrario, todo el catecismo, no ya de memoria, sino de entendimiento, voluntad e imitación» (OO.CC. III, n. 4257).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (martes 25/12/18, Natividad del Señor)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 2,1-14: Hoy os ha nacido un Salvador

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«¡Oh! ¡qué grandeza! Desde el venturoso momento en que labios divinos dijeron: “Tomad y comed, éste es mi Cuerpo” hasta el último segundo de la última hora del tiempo, en torno de cada Hostia consagrada sube más armonioso que el que se oyó sobre la cuna de Belén, el himno del sublime silencio de “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”. ¡El himno de la vida divina germinando, naciendo, distribuyéndose y multiplicándose en la tierra…!» (OO.CC. I, n. 1450).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 23/12/18, IV de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 1,39-45: ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Si la Encarnación fué una Comunión, la Visitación fué su acción de gracias. El Evangelio no dice cuánto tiempo medió entre la visita del arcángel Gabriel y la visita a su prima; pero deja entender que fueron acciones muy inmediatas. Terminada de contar aquella escena, la más sublime de todas las de la historia, y resonando aún en los oídos el venturoso fiat que da entrada al Verbo en su primer Tabernáculo de la tierra, el evangelista sigue narrando con esta significativa palabra: Y levantándose María… Pero, después de elevada a Madre de Dios, ¿podías elevarte más? ¡Oh virtud infinitamente elevadora del amor al prójimo por Dios! ¡Partió… No dice si sola o acompañada, si a pie o montada en un jumentillo, si de día o de noche, con calor o frío!, ¡nada de eso detiene ni importa al amor; lo que le importa es ir… a donde el amor mande! ¡E ir pronto! No creo que pueda encontrarse un comentario vivo más completo y perfecto del «la caridad de Cristo nos urge» de san Pablo que ese ir con prisa de María a los montes en que habita su prima. ¡Qué al vivo y qué fielmente imita por anticipado la Madre las ansias del Hijo de hacer bien a los hombres! ¡Con prisa! ¡María acabada de ser constituida Madre augusta de Dios, corriendo por calles y montes, para pasar tres meses al servicio de una simple mujer!…» (OO.CC. I, nn. 1303-1304).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 16/12/18, III de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 3,10-18: Y nosotros, ¿qué debemos hacer?

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Solo, fue en busca de Juan Bautista para ser por él bautizado. Va solo al desierto en el que moró ayunando cuarenta días y cuarenta noches. Solo va otra vez en busca del Bautista por la orilla del Jordán, cuando sale del desierto, para recibir el testimonio de su misión divina. Y solo, vuelve a pasar al día siguiente por la misma orilla, sin detenerse a hablar con nadie. ¡Cómo palpitan de amor y de misterio estos primeros pasos solitarios de la vida pública de Jesús! ¡Aquellos ciento cincuenta kilómetros que separaban a Nazaret de la orilla del Jordán, las idas y venidas del desierto, sin más compañía que la pena de dejar su casa, ¿por qué no sentirla?, y el ansia de darse a las almas!» (OO.CC. I, n. 251).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 9/12/18, II de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 3,1-6: Toda carne verá la salvación de Dios

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Esa elaboración y conversión gradual y constante de nuestro ser en hostia por acción de las Hostias de nuestras Comuniones, ésa es la verdadera vida interior o espiritual, porque es el Espíritu Santo, el gran Agente de esa misteriosa digestión y asimilación de la Hostia, el que con el jugo de la caridad divina, que cada Comunión infiltra en nuestro ser, y con el ejercicio de nuestra libre cooperación y adaptación, va elaborando al hombre nuevo, al hombre-hostia, de modo semejante, aunque desde luego no igual, a como elaboró en el seno purísimo de la Virgen Inmaculada el cuerpo perfectísimo de su Hijo Jesús.¡Qué unidad tan luminosa y consoladora la de nuestra religión!» (OO.CC. I, n. 1163).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (sábado 8/12/18, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 1,26-38: Alégrate, llena de gracia. El Señor está contigo

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Por ser Inmaculada desde el primer instante de su ser: Vio a Dios, recreó a Dios, gustó de Dios, fue Hija, Madre, y Esposa de Dios. Por ser Inmaculada todos los instantes de su vida, fue la mejor y más grata de todas las hijas que Dios ha tenido y tendrá: fue la Madre que más ha gozado y sufrido por su Hijo, la que más parecido ha tenido con Él, y fue la Esposa más fiel, más enamorada, más sacrificada y más enriquecida por su Esposo. Y porque por los siglos de los siglos será Inmaculada, Hija, Madre y Esposa de Dios, por los siglos de los siglos María estará dando Ella sola a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo más gloria que le quiten todos los pecadores y más amor que el odio que vomiten todos los demonios juntos. ¡Mientras más limpia, más María! ¡La Inmaculada! ¡Ésa es la gran MARÍA! Para las Marías es: su Madre, su Reina, su Modelo, su Compañera» (OO.CC. I, n. 648).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 2/12/18, I de Adviento. Ciclo C)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de diciembre de 2018

Lc 21,25-28. 34-36: Se acerca vuestra liberación

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«¡Conocer y dar a conocer a Jesús! ¡Conocerlo y darlo a conocer todo lo más que se pueda! He aquí la suprema aspiración de mi fe de cristiano y de mi celo de sacerdote, y la que quisiera que fuera la única aspiración de mi vida. Y no digo conocer y amar, y darlo a conocer y amar, porque, con que se conozca, basta. El que conoce con toda evidencia una verdad no puede negarla, no es libre para no admitirla. El que conoce ciertamente un bien, tampoco es libre para odiarlo o quererlo. El bien conocido y reconocido como tal bien, es necesariamente querido. Cuando odiamos un bien es porque no lo conocemos del todo o nos engañamos tomándolo por mal. Cuando queremos un mal, no es porque lo tengamos por mal, sino que, engañándonos, lo tomamos por bien. Jesús es verdadero y bueno. Más aun, es la Verdad y el Bien, y se le odia, sin embargo. ¿Por qué? Porque no se le conoce, o se le conoce muy a medias. En el cielo, en donde es conocido con una luz más fuerte que la de la razón y la de la fe, que es la luz de la gloria, como es, no en representación ni espejo, no hay peligro ni libertad de dejar de quererlo eternamente. En la tierra, mientras más nos acerquemos por el estudio, la oración, la fe y la contemplación a su conocimiento, ciertamente, más irresistiblemente lo amaremos» (OO.CC. I, n. 234).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 25/11/2018, Solemnidad de Cristo Rey)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de noviembre de 2018

Jn 18,33b-37: Tú lo dices: soy Rey

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«¿Hay injusticia que exija más urgente reparación o reivindicación preferente? Antes que el abandono de los huérfanos, que el desamparo de los ancianos, que las postergaciones de todos los caídos y explotados, ¿no merece, no exige reparación el abandono del divino desairado de nuestros Sagrarios? Más aun, mientras se esté perpetrando esa conculcación de la justicia y de la caridad en el Sagrario de Jesús, que es el alcázar y fortaleza de esas dos reinas de las virtudes, ¿se puede esperar justicia y caridad reales, duraderas, no fingidas, para remedio y consuelo de los demás desamparados y abandonados? Marías, Discípulos de san Juan, ¡a trabajar para que el Corazón de Jesús sea tenido y proclamado REY en su PROPIA CASA, en muchas de las cuales casi se le tiene por PERSONA, y después a proclamarlo REY en las casas de sus hijos! ¡Que reine en todas partes! ¡Venga a nosotros el reinado de tu Corazón Eucarístico, por tu Madre Inmaculada!» (OO.CC. I, n. 758).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 18/11/2018, XXXIII del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de noviembre de 2018

Mc 13,24-32: Reunirá a sus elegidos de los cuatro vientos

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«La gracia de Dios es semilla de cielo: la bienaventuranza es la gracia convertida en cosecha de gloria. En el cielo, sin tentaciones que pongan en peligro, sin seducciones que entibien, sin dolores ni tristezas que nublen, sin remordimientos ni manchas que turben, a pleno sol de visión de amor de Dios, ¡qué digna y justa y agradablemente será alabado y tenido en reverencia el Padre celestial! Aquél es su reinado perfecto, inalterable, infinitamente glorioso, y aquéllos son sus vasallos de verdad, los leales para siempre, los hijos sin peligro de separarse jamás de su Padre» (OO.CC. I, n. 1013).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 11/11/2018, XXXII del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de noviembre de 2018

Mc 12,38-44: Esta viuda pobre ha echado más que nadie

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Chico es el Sagrario donde vivo en cada pueblo. ¡Chico por lo pobre y por lo abandonado! ¡Chico por el espacio que ocupan las especies tras las que me oculto! ¡Chico por el trato tan esquivo y ruin que me dan muchos en ellos! Y ¡lo que sale en cada minuto de esa Hostia chiquita para sus vecinos buenos y malos, cariñosos y ariscos! Cosa chica es una lágrima, una gota de sudor, una moneda de cinco céntimos, una crucecita de un minuto, un suspiro… ¡Chico es todo eso, es verdad! Pero si esa gota de lágrima es la que asoma a los ojos de alguien que me visita en mis soledades de Sagrario; si esa gota de sudor y esa palabra es del sacerdote apóstol, quizás de gentes que no quieren oírle; si esa moneda es la limosna callada de una pobre viuda; si esa crucecita es la cruz de la abnegación anónima o la pena silenciosamente sufrida del vencimiento interior de las almas en cruz, entonces ¡viene el milagro!, ¡la semilla mínima pasa a ser árbol grande!» (OO.CC. I, n. 596).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.