El Evangelio a la lámpara del Sagrario (10/3/19, domingo I de Cuaresma)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de marzo de 2019

Lc 4,1-13: El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Corazón de Jesús Sacramentado, Tú tan formal, tan consecuente, tan leal, tan igual, ¡cómo padecerás de verte tratado con tanta informalidad, tanta inconsecuencia, tanta deslealtad, tanta injusta e incomprensible desigualdad! Y no te vas, sin embargo, ni te cansas de esperar y de amar. Así quieren ser tus Marías; eso quieren ser tus Marías: las “incansables de Ti”. ¡A pesar de tentaciones, seducciones, persecuciones, sequedades, flaquezas, caídas, cambios de vida, de edad y de estado! ¡A pesar de todo, incansables de Jesús!» (OO.CC. I, n. 643).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (3/3/19, domingo VIII del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de marzo de 2019

Lc 6,39-45: De lo que rebosa el corazón habla la boca

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Es cosa que ensancha el alma de gratitud y llena la boca de alabanza a Dios, descubrir el modo tan maravilloso como verdadero con que la gracia sobrenatural, de muñecos de barro fragilísimo y poroso, hace santos y precisamente a fuerza de golpes, y a pesar de nadar por mares de malas doctrinas y perversos ejemplos; de fieras saca corderos, y de espíritus ciegos o medio cegados de soberbia y esclavos de ambiciones y de sensualidades obtiene ángeles de humildad, de pureza, de sabiduría…

¡Con qué razón y con cuánta gratitud y alegría exclamaba uno de esos hombres prodigio de los misterios transformadores de la gracia, san Pablo: “por la gracia de Dios soy lo que soy!”. De por mí, podía decir, era una fiera sedienta de sangre inocente y un calenturiento de pasiones groseras: más por la gracia de Dios, mientras más flaco soy, más poderoso me siento; mientras más tentado, más seguro; mientras más odiado y perseguido, más ardo en deseos de perdonar y de amar» (OO.CC. III, nn. 3960-3961).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (24/2/19, domingo VII del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de febrero de 2019

Lc 6, 27-38: Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«Perdonar ofensas ¿no es amar? Por eso es lo mismo el mandamiento nuevo de amarnos como Él nos amó que esta petición verdaderamente nueva de perdonarnos para que Él nos perdone, y de que nos perdone y ame Él en la medida que nosotros perdonemos y amemos a nuestros ofensores. Aquel mandamiento nuevo como esta petición nueva son la síntesis y la característica de toda la moral cristiana y la condición esencial de todo el culto católico. ¡Sólo un Dios de poder tan grande como su misericordia podía componer y sugerir esta maravillosa petición!» (OO.CC. I. n. 1052).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (17/2/19, domingo VI del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de febrero de 2019

Lc 6, 17. 20-26: Bienaventurados los pobres; ay de vosotros, los ricos

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«La dureza de los pueblos obcecados, la hipócrita explotación de los sencillos y débiles, el escándalo de los pequeñuelos y la tiranía de las pasiones, ved aquí los cuatro grandes males que arrancan los ayes más sentidos y vibrantes del Corazón de Jesús. San Lucas reúne en cuatro bienaventuranzas las ocho que expone san Mateo, y ¡qué contraste forman, bajando Jesús de la montaña rodeado de sus apóstoles recién elegidos y de aquella muchedumbre, la esplendidez y dulzura que promete en las bienaventuranzas a los pobres de espíritu, a los que pasan hambre y sed de justicia, a los que lloran y a los perseguidos por causa de Él con los terribles ayes de condenación que le arranca la tiranía de las pasiones a ellas contrarias! «¡Ay de vosotros los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo!». ¡Tiranía del afán de tener! «¡Ay de vosotros los que andáis hartos, porque sufriréis hambre!». ¡Tiranía del ansia de gozar! «¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque día vendrá en que os lamentaréis y lloraréis!» ¡Tiranía de la sensualidad! «¡Ay de vosotros, cuando los hombres mundanos os aplaudieren, que así lo hacían sus padres con los falsos profetas!». ¡Tiranía de la soberbia y vanidad! ¡Cuatro tiranías y cuatro malaventuranzas que perennemente se disputan la posesión y la libertad de hombres y pueblos!» (OO.CC. I, n. 1602).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (10/2/19, domingo V del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de febrero de 2019

Lc 5, 1-11: Dejándolo todo, lo siguieron

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Jesús realiza sus más grandes milagros en un instante. En la formación de sus apóstoles emplea los tres años largos de su vida pública, los cuarenta días de su vida de resucitado en la tierra y la consuma con la venida y la acción del Espíritu Santo. Para curar enfermedades inveteradas, incurables, para resucitar muertos, para alimentar muchedumbres de miles, para atraer y convertir pecadores endurecidos, tiene ordinariamente bastante con una palabra, una imposición de mano, una mirada, un gesto, el paso de su sombra, ¡un instante de presencia suya! Para hacer de un pescador de peces un pescador de hombres, ¡cuántos pasos, cuántas instrucciones, cuántos ejemplos, cuánta paciencia, cuánto tiempo! ¡Lo que cuesta un apóstol al Corazón de Jesús! ¡Lo que más le cuesta! ¡Qué estudio tan interesante seguir a Jesús en esa elaboración lenta, gradual, dura a veces, frustrada otras, difícil siempre!» (OO.CC. I, n. 262).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (3/2/19, domingo IV del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de febrero de 2019

Lc 4, 21-30: Jesús, como Elías y Eliseo, no solo es enviado a los judíos

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Pero aun entre los mismos buenos buscadores, ¡qué pocos del todo buenos y rectos buscadores! Es decir, ¡Qué pocos buscadores de «sólo su Corazón»! Me explicaré. Veo en el Evangelio a unos buscar la «mano» de Jesús, como los que le pedían que la posara sobre sus cabezas o sus ojos o sus dolencias para que los curara. Veo a otros buscar el «prestigio» de Jesús como sus paisanos de Nazaret pidiéndole prodigios para no ser menos que los de Cafarnaúm. Veo a éstos buscar el «poder» de Jesús para recrearse en el espectáculo de grandes milagros, como los curiosos que se le acercaban diciéndole: «queremos verte hacer un milagro». Veo a aquéllos buscar los «dineros» de Jesús para robárselos como Judas. Pero ¡a qué pocos veo buscando su Corazón! ¡Sólo su Corazón!» (OO.CC. I, n. 247).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (27/1/19, domingo III del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Lc 1,1-4; 4,14-21: Hoy se cumple esta Escritura

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Va Jesús, en los comienzos de su vida pública, a Nazaret, a su ciudad, como la llama el Evangelio, y del contexto de esto se deduce que sus paisanos y, sin duda, los más influyentes de la sinagoga le piden que les haga milagros, no por la necesidad que tenían de ellos o por el deseo de verlo glorificado entre los suyos, sino por un móvil tan ruin y bastardo como el de rivalidades de pueblos vecinos, a saber: el de no ser menos que Cafarnaúm y otros pueblos de Galilea, en los que habían oído decir los había obrado tan estupendos. ¿Qué responderá Jesús? ¿Se dejará llevar del aura popular, del afán de bienquistarse con los poderes de su pueblo, de la tendencia tan humana de trocar el amor bueno a la patria chica, o grande en pasión sectaria por el propio pueblo y odio exaltado contra los demás? No; predica, da a conocer a chicos y a grandes su Persona y su misión» (OO.CC. I, n. 911).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (20/1/19, domingo II del Tiempo Ordinario)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Jn 2, 1-11: En Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«No en una página sola del Evangelio, sino en todas ellas se adivinan y se aspiran los aromas de ese gran holocausto del corazón con que el Hijo pide a su Madre, que le siga e imite en el inmenso sacrificio del suyo. Jesús, el Hijo perfecto de Dios y de María, y a fuer de tal amantísimo de su Madre, más veces aparece en el Evangelio honrando a su Madre con sus obras de obediencia, que halagándola con sus palabras. Frente al “les estaba sumiso” de Nazaret y la conversión del agua en vino de Caná a petición de su Madre, el trato en público de Jesús con Ella es siempre al parecer despegado y seco, como cuando la llama Mujer y no Madre, como en el encuentro en el templo, en las bodas de Caná, en la casa donde le dicen que su Madre lo llama afuera, y en otras ocasiones en las que las palabras del Hijo parecen sonar más a reproche o desvío que a consuelo y honra. ¡Cuánto debió costar este sacrificio al Hijo y a la Madre!» (OO.CC. II, n. 2613).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 13/1/19, fiesta del Bautismo del Señor)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Lc 3,15-16. 21-22: Jesús se bautizó. Mientras oraba, se abrió el cielo

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Jesucristo es la cabeza de su cuerpo místico y todos nosotros somos los miembros. A cada uno le toca su oficio. Los doctores, por ejemplo, son lengua de ese cuerpo, porque son los que enseñan; las almas de gran caridad son el corazón. Dice san Pablo que por el Bautismo nos incorporamos al cuerpo místico de Cristo; empezamos a ser miembros de ese Cuerpo. Por nuestras venas espirituales corre la misma Sangre de Cristo, la misma vida; corremos su misma suerte. Los méritos de Cristo son nuestros; los dolores de Cristo son nuestros; las elevaciones de Cristo, son elevaciones nuestras. En el Bautismo morimos al hombre viejo y se adquiere capacidad para la nueva vida de la gracia. En él nos conmorimos, nos consepultamos con Cristo que muriendo nos ganó la vida. La piedra de la pila bautismal, es como la de un sepulcro donde por la muerte de Cristo, queda el hombre muerto al pecado y donde resucita el hombre nuevo» (OO.CC. III, n. 5296).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 6/1/19, solemnidad de Epifanía)

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de enero de 2019

Mt 2,1-12: Venimos de Oriente para adorar al Rey

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Aunque nacido en un establo abandonado, nace Rey, y, como se estila en las cortes reales, se mandan ¡embajadores extraordinarios a dar la buena nueva a los reyes vecinos y amigos… Ésos son los Magos (¿reyes? ¿sabios?), embajadores dignísimos del Rey recién nacido cerca del rey de Judá, Herodes. ¡Qué dignidad la de Jesús! ¡Qué indignidad la de Herodes y su corte!»(OO.CC. I, n. 351).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.