El Evangelio a la lámpara del Sagrario (27/10/19, XXX del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de octubre de 2019

Lc 18,9-14: El publicano bajó a su casa justificado y el fariseo no

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«La soberbia condena a desagradar a Jesús aun con obras buenas. ¡Qué terminantemente lo prueba la parábola del fariseo y del publicano! Aquél llevaba a su oración obras buenas, el ayuno, la limosna, el culto de Dios, no ser adúltero…; éste llevaba miserias, robos, pecados… Pero el fariseo se tenía por el mejor de los hombres, y el publicano por el más pecador, y por la virtud divina de la humildad, las obras malas del pecador se truecan en buenas, y por la virtud diabólica de la soberbia, las obras buenas del que se tenía por justo se truecan en malas; y el pecador sale de su oración amigo de Dios, y el soberbio justo, enemigo» (OO.CC . I, n. 1114).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (20/10/19, XXIX del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de octubre de 2019

Lc 18,1-8: Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«Alma, ahí tienes a tu Padre celestial. Sin obligación, sin necesidad ninguna, sólo por amor a ti y para ganarte del modo más glorioso para Él y para ti, se ha hecho viñador, con todas las contingencias de los agricultores de la tierra. Pudiendo sembrar, cultivar y cosechar sin trabajar, trabaja siempre; pudiendo hacerlo Él solo, liga, condiciona su trabajo y su poder con causas inferiores, con libertad de hombres flacos y tornadizos y con insidias de demonios envidiosos…; pudiendo llegar hasta el fin en un solo instante, se pone a esperar con una paciencia sin prisa que sobrepuja a todas las paciencias de la tierra.

Alma, ése es tu Padre celestial, no ese Juez siempre espiando, ni ese Rey de perpetuo ceño duro, ni ese Señor envuelto en nubes y resplandores inaccesibles; ése es el Padre revelado y enseñado por mi Hijo en su Evangelio… Medítalo, trátalo así, métele en lo hondo de tu corazón, así, y verás cómo al miedo de Dios por tus miserias, que esteriliza y acobarda, reemplaza el temor filial de Dios que endereza y levanta; al escándalo y a la confusión por los triunfos aparentes de la impiedad sucede la confianza que agradece y marcha tranquila, que a las impaciencias turbadoras ante semillas frustradas, cultivos arrasados y cosechas malogradas, sigue la paz para comenzar cada mañana la labor dejada con tristeza la tarde antes, con la alegría de la mañana del día primero…» (OO.CC. I, nn. 1211-1212).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (13/10/19, XXVIII del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de octubre de 2019

Lc 17,11-19: ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«¿Voy cada día a mi Padre y le manifiesto, con humildad y confianza, mis necesidades esperando con fe en su amor y poder, que me las remediará? ¿Recibo con recto deseo y gratitud el pan que me ofrece cada día, espiritual y material, sobre todo la sagrada Comunión y la lectura espiritual? ¿Procuro aprovecharme de todo lo que Él da de sustento a mi alma y cuerpo para mejor cumplir su voluntad divina…? ¿Abandono mis ministerios buscando el pan en cosas ajenas a ellos?» (OO.CC. II, n. 2639).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (6/10/19, XXVII del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de octubre de 2019

Lc 17,5-10: ¡Si tuvierais fe!

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.
«Semejante es el reino de los cielos, dices Tú, Jesús mío, en el Evangelio, a un poco de levadura que hace fermentar una gran cantidad de masa y la prepara para ser buen pan. Antes era la semilla más pequeña, la mostaza, que produce un árbol grande; otra vez será el rebañito reducido; otra, el parvulillo, y siempre lo pequeño, lo insignificante, lo despreciado, lo que lleva tu preferencia para dar a conocer a los hombres el modo de ser, de nacer, de vivir, de engrandecerse tu reino sobre la tierra. Como dice san Beda, Tú has querido que la ley y la condición del crecimiento y de la prosperidad de tu Iglesia y de las almas que son tu reino, sea la humildad. Ser poca cosa, tenerse en poco, valer poco, que son títulos para que el mundo desprecie, son los más fuertes atractivos de tu mirada y los más robustos cimientos para tu acción en nosotros. ¿No es esa misma la ley de tu gloria sobre la tierra? Para salir del mundo como Señor de la vida y de la muerte, entras en él por la desvencijada puerta de un establo; para tu primer templo escoges un pesebre; para tu primer trono, unas pajas y unos pobres pañales…; ¡lo pequeño, lo poco!, dándote materia, ocasión y fundamentos para tus grandes obras» (OO.CC. I, n. 1389).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (29/9/19, XXVI del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 16,19-31: Recibiste bienes, y Lázaro males. Ahora él es aquí consolado y tú atormentado

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Contra la tentación de impureza y diversiones desordenadas, la contemplación de la parábola del Hijo pródigo que, por divertirse desenfrenadamente y vivir lujuriosamente, perdió fortuna, casa y cariño de familia, salud, amigos y comida, y vino a parar a cuidar cerdos y alimentarse escasamente de lo que a éstos sobraba… y también la parábola del rico Epulón, con los banquetes opíparos y lujos irritantes trocados en fuego y sed rabiosa, en el lugar de los tormentos y las llagas y hambres y paciencia de Lázaro, premiadas con la paz del Seno de Abraham» (OO.CC. I, n. 1062).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (22/9/19, XXV del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 16,1-13: No podéis servir a Dios y al dinero

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«A Jesús, como Juez, se le supone siempre lejano; a Jesús como Amigo se le ve encima. Jesús Juez impone la terrible obligación y necesidad de la cuenta estrechísima de toda nuestra vida, es verdad; pero, por funesta ilusión que nos hacemos de que lo lejano no va a llegar nunca, esa obligación de la cuenta total nos pesa y aterra menos que la que nos impone en cada hora del día presente la fidelidad a la amistad de Jesús. Ante el Juez lejano engañamos y adormecemos nuestra conciencia diciéndole: «Ya me arrepentiré y me haré bueno». Ante el Amigo de cada minuto, del Sagrario, no hay más remedio que o serle fiel al minuto o evitar su amistad, no darse por enterado de ella… Y esto ¿no es huir de Jesús Amigo más que de Jesús Juez? ¡Pobre Amigo Jesús!» (OO.CC. II, n. 3044).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (15/9/19, XXIV del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 15,1-32: Habrá más alegría en el Cielo por un pecador que se convierta

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Tristeza de los pecadores, aun de los que ríen y alborotan por fuera, ¡qué amarga y pegajosa eres! El Hijo pródigo del Evangelio, llevado por sus lujurias a trocar las honestas delicias y comodidades de la casa paterna por la vida miserable y dura de un porquero, ¡qué horrible ejemplo de esa roedora tristeza! Los males ajenos: Pueden ser causa de tristeza del alma que, por compasión a los que sufren, los siente como propios. Ésa es precisamente la noción y el oficio del misericordioso, o miserum cor, del corazón que se siente miserable compadeciendo la miseria de su prójimo. Y como este mal, aunque ajeno, se llega a sentir como propio, produce también su tristeza. El ejemplo soberano de esta tristeza nos lo da el Corazón de nuestro misericordiosísimo Jesús sintiendo aquella tristeza de muerte que le hace sudar sangre, más que por los tormentos que veía venir sobre Él en su inminente pasión y muerte, por los pecados con que sus hermanos los hombres habían de inutilizar y pisotear la sangre que por ellos iba a derramar» (OO.CC. III, n. 4090-4091).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (8/9/19, XXIII del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 14,25-33: Aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«¡Cómo me enseña el Jesús de mi Comunión la negación de mi espíritu, que es la más difícil! Negación del espíritu es reconocer con el entendimiento las dos nada, física y moral, que soy y aceptar con la voluntad el desprecio que esas nada se merecen. Jesús Sacramentado me enseña esa negación callando perpetuamente y tomando un modo de vivir en el Sagrario que, sin un milagro, le impide hablar. Ese Jesús que así calla entre los hombres en miles y miles de Sagrarios es el Verbo o Palabra eterna de Dios, es su Idea… Si la eternidad de Dios tuviera momentos y en uno de esos se callara esa Palabra, ¡qué horror!, ¡se moriría o se acabaría Dios! ¡Cosa imposible!» (OO.CC. I, n. 1283).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (1/9/19, XXII del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 14,1.7-14: El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Nada se dice en el Evangelio de cómo se defendía en el invierno de los rigores del frío y en el verano de los del calor. Y en cambio llevaba la misma vida de predicación al aire libre, de pueblo en pueblo y de opresiones fatigosas de turbas en verano como en invierno. Es cierto que asistía a banquetes, pero siempre como sacerdote, buscando almas y siempre austero y sencillo, sin reclamar bálsamos para ungir sus pies y cabeza, ni primeros puestos. Se le pregunta por su casa y responde que “las zorras tienen sus madrigueras y las aves del cielo nidos donde poner sus polluelos, más el Hijo del Hombre no tiene sobre qué reclinar su cabeza…”. Privación del rinconcito del hogar propio, ¡cuánto cuestas! Tiene amigos, es verdad, leales y sencillos, pero con sus testarudeces, sus ambicioncillas, sus ignorancias y sus cobardías le daban más sufrimiento que alivio: “¿También vosotros estáis sin entendimiento? ¿Hasta cuándo os he de sufrir?”. Tiene parientes que lo importunan para pedirle favores, y no se fían del estado de su cabeza y murmuran» (OO.CC. II, n. 2532).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.

El Evangelio a la lámpara del Sagrario (25/8/19, XXI del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de julio-agosto de 2019

Lc 13,22-30: Vendrán de Oriente y Occidente, y se sentarán a la mesa de Dios

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«El Evangelio es el relato de una vida y de una doctrina, no sólo de un Jesús que pasó, que hizo, que dijo…, sino de un Jesús que está viviendo en el cielo y en los Sagrarios de la tierra, en su Cuerpo místico, la Iglesia, y en el alma de los justos. Es cierto que las personas y los acontecimientos, que se mueven en torno del gran Protagonista del Evangelio, pasaron. Pero los tipos por aquellas personas representados y las acciones iguales o parecidas a las que aquellas realizaban, perduran en renovada sucesión que constantemente va reproduciendo en torno del Jesús del Sagrario, de la Iglesia y de las almas. Las mismas escenas del Jesús de Palestina, con sus llamamientos y seguimientos de apóstoles. Sus abandonos, cobardías y traiciones de amigos, conspiraciones de enemigos, sus aclamaciones y sus “crucifícalo” de turbas. Sus atracciones de niños, de enfermos, de pecadores. Sus intimidades y confidencias de almas selectas. Sus deferencias y blanduras con su Madre y con las madres intercesoras» (OO.CC. I, n. 242).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.