Semana de oración por la unidad de los cristianos (día 5: viernes 22)

Día 5: Dejarse trasformar por la Palabra
«Vosotros ya estáis limpios por la palabra…» (Cf. Juan 15, 3)

Deuteronomio 30, 11-20. La palabra de Dios está muy cerca de ti
Mateo 5, 1-12. Bienaventurado

Meditación
La Palabra de Dios está muy cerca de nosotros. Es una bendición y una pro- mesa de felicidad. Si abrimos nuestros corazones, Dios nos habla y paciente- mente transforma lo que se está muriendo en nosotros. Elimina lo que impide el crecimiento de la vida real, así como el viñador poda la vid.

Meditar regularmente un texto bíblico, solo o en grupo, cambia nuestra perspectiva. Muchos cristianos rezan las Bienaventuranzas todos los días. Las Bienaventuranzas nos revelan una felicidad que está oculta en aquello que aún no se ha cumplido, una felicidad que permanece a pesar del sufrimiento: bienaventurados aquellos que, tocados por el Espíritu, ya no retienen sus lágrimas, sino que las dejan fluir y así reciben consuelo. A medida que descubren la fuente oculta dentro de su paisaje interior, crece en ellos el hambre de justicia y la sed de comprometerse con otros por un mundo de paz.

Estamos llamados constantemente a renovar nuestro compromiso con la vida a través de nuestros pensamientos y acciones. Hay momentos en los que ya disfrutamos, aquí y ahora, de la bendición que se cumplirá al final de los tiempos.

Ora y trabaja para que Dios reine. Que durante toda la jornada
la Palabra de Dios vivifique tu trabajo y tu descanso. Mantén en todo el silencio interior
para que puedas habitar en Cristo.
Deja que el espíritu de las Bienaventuranzas colme tu vida:
alegría, sencillez, misericordia.

Estas palabras son recitadas diariamente por la Comunidad de las Hermanas de Grandchamp

Oración
Bendito seas, Dios Padre nuestro,
por el don de tu palabra en la Sagrada Escritura. Bendito seas por su poder transformador.
Ayúdanos a elegir la vida y guíanos con tu Espíritu, para que podamos experimentar la felicidad
que tanto deseas compartir con nosotros.

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