La FER en el mundo: Sevilla

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de noviembre de 2020.

Una alegría multiplicada

Tras la suspensión de la convivencia prevista para el día 3 de octubre, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, pudimos, al fin, el día 24 del mismo mes llevar a cabo tan esperado encuentro.
Organizado por dos de las hermanas de la casa de Sevilla (Mª Lourdes Caminero y Mª del Pilar Heredia) nos reunimos 17 personas venidas de distintos lugares de la provincia. ¡Todo un triunfo para las circunstancias que estamos viviendo!

Tras los correspondientes saludos, a las 10 de la mañana comenzamos con el rezo de Laudes en la capilla. A continuación pasamos al salón guardando las distancias (menos mal que el salón es grande). Nos presentamos, pues algunos no nos conocíamos. Y entramos en materia profundizando en el lema de este curso: «Llevamos este tesoro en vasijas de barro». La hermana Mª Lourdes nos aclaró las principales ideas respecto al lema, por ejemplo: ¿por qué Dios prefiere vasijas de barro? Porque se puede llenar y para ello tenemos que vaciarnos de nosotros mismos. Dios nos puede llenar con su vida, su amor, pero debemos dejarnos vaciar. La hermana se ayudó de un audiovisual, explicando la parábola del tesoro escondido en el campo. Pensamos que este tesoro, Cristo, es tan valioso que uno se desprende de todo lo que tiene para conseguirlo. El tema dio para un agradable intercambio de ideas y experiencias compartidas entre los asistentes.

También se nos presentó el libro de san Manuel Nuestro Barro acompañado de un vídeo explicativo, para que la lectura sea más comprensible.

Dar gracias en unidad
Después de un tiempo de descanso y tomar un café, pasamos a la reflexión personal, mediante un trabajo, que nos llevaba a profundizar en lo que habíamos estado tratando hasta ese momento. La celebración de la Eucaristía fue presidida por D. Manuel Chaparro Vega, párroco de Ntra. Sra. del Amparo y San Fernando, de Dos Hermanas. En la homilía no faltaron algunas ideas muy certeras sobre nuestro lema y nuestro carisma.

Después del almuerzo, bastante rápido, ya que por la distancia casi no podíamos hablar con el que teníamos al lado, paseamos por el jardín, aprovechando que hacía un día precioso. También estuvimos delante del Sagrario, hasta que a las 4 nos volvimos a reunir para tratar asuntos de programación, del Fondo Solidario y de la necesidad de colaboración. A las 5 tuvimos una hora de adoración con el Señor expuesto, participando con distintos símbolos relativos al lema.

La verdad es que fue un día precioso. Todos sentimos la alegría de poder volver a encontrarnos y manifestamos entusiasmo por trabajar, en la medida de lo posible y con las circunstancias que nos toca vivir, pero el amor a Cristo Eucaristía y a nuestros hermanos no nos lo puede quitar ninguna pandemia, por fuerte que sea. Contando siempre con la presencia de Jesús Eucaristía, fuente de toda nuestra fortaleza.

En todo momento tuvimos especial cuidado en seguir estrictamente las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto al estado de pandemia actual.

Manolo Guillén y Antoñita Guillén
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo.

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