I Campamento eucarístico virtual

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de septiembre de 2020.

«Chiflados por el Corazón de Jesús» (edición 2020)

La expresión que da título a este artículo fue utilizada innumerables veces por san Manuel González. Afirmaba él que «el chiflado es hombre de una sola idea, de un solo entusiasmo, de una sola dirección. Y todas sus ideas, sus amores y su actividad a esa sola idea, a ese solo entusiasmo y a esa sola dirección convergen» (OO.CC. II, n. 1720). Sin duda alguna, el mejor elogio que puede recibir un miembro de la Familia Eucarística Reparadora, es que lo llamen «chiflado» por el Corazón de Jesús, es decir, por la Eucaristía.

En sus tiempos de arcipreste de Huelva, san Manuel vio la urgente necesidad de encontrar esos chiflados, dispuestos a hacer todo tipo de locuras por llevar el amor de Dios a ese pueblo que tan solo se sentía. Y los encontró. Numerosas páginas de El Granito de aquellas primeras décadas del siglo XX los retratan (no tanto por sus características cuanto por sus acciones).

Este tipo de santa chifladura, sin embargo, traspasa fronteras geográficas y temporales. En el momento presente, en esta sociedad actual, afortunadamente no faltan niños, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, a quienes se les puede llamar «chiflados por el Corazón de Jesús». Hoy queremos contar las aventuras de un grupo de estos: los que se embarcaron en la loca y fantástica aventura de organizar y participar en el I Campamento eucarístico virtual de la historia de la FER. En total, unos 200 participantes de ocho países. ¡Aventuras internacionales!

El indeseable huésped
Todos los años la delegación general de la RIE y la JER organiza un campamento durante el verano. Este año, de hecho, se habían planificado tres campamentos (Málaga, Tortosa y Luanco). Sin embargo, la covid-19 afectó también estos planes y obligó a mirar estas actividades con ojos nuevos y cargados de esperanza. En efecto, no podemos decir que los campamentos se cancelaron sino, más bien, que adquirieron nuevas formas, creciendo a niveles jamás imaginados y traspasando fronteras geográficas.

Las actividades de los miembros de la Juventud Eucarística Reparadora, que habían cambiado el salón de reunión de las casas de las Misioneras Eucarísticas por las videoconferencias vía Zoom, sirvió de acicate para verificar que la imposibilidad de asistir presencialmente a una reunión no impedía la realización de la misma. ¿Por qué no intentar este nuevo formato de campamento? ¿No sería una locura? ¡Seguramente! ¡Y de las que resultan del todo irresistibles para los chiflados del Corazón de Jesús, edición 2020!

Un siglo después
La idea, que arrancó con cierta timidez (¿se interesarán los niños por un campamento virtual?, ¿cómo haremos con las actividades que estamos acostumbrados a realizar?), fue cargándose de ilusión ante la respuesta entusiasta de los monitores: ¡qué buena idea!, ¡ya sé cómo podemos organizar una gymkana!, ¡y que no falte la excursión cultural!, ¡yo me encargo de los momentos de oración!, yo… Las reuniones preparatorias se multiplicaron en cantidad y tiempo invertido, en momentos de poner ideas y, más aún, en el cómo llevarlas a la práctica. En total, 26 monitores (jóvenes y Misioneras Eucarísticas) de España, Argentina y Ecuador, durante más de un mes, armaron este nuevo esquema que, a fin de cuentas, no había cambiado en nada su objetivo: conocer cada vez más a Jesús Eucaristía, nuestro gran Amigo, y hacerlo en buena compañía, la de muchas personas que están deseosas de conocerlo cada día más.

¡Llegó el gran día!
No fue necesario cargar cientos de kilos de material para llevar al lugar de campamentos pero se contaron por decenas las horas de vídeo y audio realizadas para poder ofrecer diariamente momentos de oración para hacer personalmente y en compañía de la familia. En su web (convi.uner.org) aún están disponibles los enlaces para seguir estos momentos de encuentro con Jesús y con los hermanos.

Los momentos comunitarios, sin embargo, eran los más deseados, más aún sabiendo que tu grupo podía tener integrantes de países muy distantes. ¡Este año, los amigos que hicimos en la Convi son de más allá del océano! La alegría de los organizadores era inmensa, solo un poco mayor del susto que suscitó la velocidad de las inscripciones en cuanto se abrió la posibilidad de apuntarse. En la primera mañana se inscribieron más de 30 niños de 4 países. Al comenzar el I Campamento eucarístico virtual ¡los participantes eran más de 150!… y no faltaron nuevos asistentes que lo hicieron ante el entusiasmo de sus amigos.

Programa que entusiasma
La programación adaptó sus horarios a dos continentes (Europa y América) para que las reuniones se tuvieran siempre en momentos del día. Los más pequeños se reunían a las 19.00 (hora europea) que eran las 12.00 en algunos países de América. Los mayores, un poco más tarde.

El campamento comenzó el lunes 6 de julio y todos los días los participantes podían orar y reflexionar a partir de los audios y vídeos preparados por los monitores y hermanas. La apertura se realizó con todos los participantes que, tras una dinámica de presentación, tuvieron sus reuniones por edades (6-8; 9-12; 13-15;16-19 y mayores de 20).

Las actividades incluyeron dinámicas, gymkanas, momentos de reflexión y compartir, juegos interactivos, fiestas de disfraces, cantos… ¡y también una excursión virtual! En ella se visitaron los lugares donde vivió san Manuel González: Sevilla (incluido Palomares del Río, por supuesto), Huelva, Málaga y Palencia. Y mientras se estrenaba el vídeo en Youtube, todos podíamos compartir nuestros sentimientos en un chat-live (es decir, mensajes que podían ver todos los asistentes). La clausura del campamento, como no podía ser de otra forma, consistió en la celebración de la Eucaristía, presidida por D. Sergio Pérez, sacerdote de Zaragoza muy acostumbrado a acompañarnos en los campamentos presenciales y los cantos, lecturas, moniciones y preces llegaron desde todos los países (¡si hasta tuvimos el salmo responsorial cantado por un RIE-amigo de Zaragoza, infantico de la Virgen del Pilar). A esta Misa final se unieron, además de los niños y jóvenes participantes, numerosas familias y comunidades de Misioneras Eucarísticas de todo el mundo.

Evaluemos la locura
No sabemos cómo se planteará la próxima edición del campamento RIE-preJER y JER, sin embargo, son muchísimas las enseñanzas que se han visto en esta nueva experiencia. Por supuesto que ha sido un primer laboratorio de pruebas para ver qué actividades tienen más o menos posibilidades, pero, sobre todo, ha permitido ver que el carisma eucarístico reparador sigue presente y operante en todo el mundo, ¡incluso en ciudades donde no hay grupos UNER!

Fueron muchísimas las situaciones que nos demostraron que este I Campamento eucarístico virtual era una gran locura, de esas que Dios desea, promueve y acompaña: niños conectados, esperando las reuniones más de media hora antes del inicio, jóvenes en países con poca conectividad a internet que una y mil veces volvían a conectarse para no perderse ni un segundo de la reunión, sonrisas y entusiasmo en todos, pero llamativo y enternecedor sobre todo en los más pequeños, por poner solo algunos ejemplos. La actividad sirvió, además, para dar a conocer el carisma en muchos sitios y también para que las familias tuvieran momentos de reunión y oración conjunta o, llegado el caso, de preparar juntos actividades, comidas disfraces, trajes y platos típicos para enseñar a los demás participantes.

Evidentemente no sabemos aún qué formato adquirirá el campamento 2021, pero sí sabemos que la forma (sea presencial, sea virtual) no es condicionante y que solo es necesario dejarse llevar por las inspiraciones del Espíritu, que actúa eficazmente en nosotros para ser testigos del amor de Dios, que prometió quedarse para siempre entre nosotros y lo hizo de la manera más sencilla: en un trozo de Pan. ¡Hasta el próximo campamento RIE-preJER y JER!

Mónica Mª Yuan Cordiviola, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, La FER en el mundo, San Manuel González, San Manuel González García.

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