Cartelera recomendada (junio 2020): Mujercitas

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2020.

La mejor obra es la propia vida

Mujercitas cuenta la entrañable historia de una familia compuesta por cuatro hermanas adolescentes: Amy, Jo, Beth y Meg, que viven con su madre en un país dividido por la Guerra Civil. Con sus variadas vocaciones artísticas y anhelos juveniles, descubrirán el amor y la importancia de los lazos familiares. Se trata de una nueva versión cinematográfica (estrenada a finales de 2019) de la novela homónima de 1868, escrita por Louisa May Alcott.

Mujercitas

Año: 2019
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Género: Drama. Romance
Director: Greta Gerwig
Dónde verla: DVD, y Google Play desde 3,99€

La historia muestra la vida normal de una familia en la que reinan el cariño y la armonía. A lo largo de la trama, con frecuentes saltos en el tiempo que hacen difícil su lectura lineal, cada hermana va encontrando su lugar en la vida y la posibilidad de desarrollar sus habilidades, a pesar de las limitaciones que soportan las mujeres en esa época.

Son frecuentes los gestos de caridad que las jóvenes tienen con los más pobres de su entorno, aun cuando ellas mismas no disponen de demasiados recursos. La alegría y generosidad de esta familia servirá de estímulo para ablandar el corazón de su vecino, el Sr. Laurence, un hombre rico y reservado que vive recluido en su mansión junto a su nieto Laurie, con quien difícilmente logra comunicarse. La distante relación entre abuelo y nieto propiciará que el joven Laurie establezca una sana y duradera amistad con las cuatro chicas.

Como la vida misma
A su vez, la película nos muestra que, como en toda vida familiar, por más idílica que sea, los conflictos son inevitables, sobre todo entre los hermanos con quienes se comparte todo: tiempo, juegos, dificultades, etc. En el transcurso de la trama vemos cómo entre las jóvenes protagonistas surgen discordias motivadas, como suele suceder, por celos, envidias y malentendidos que, a veces, pueden conllevar consecuencias desmesuradas. Los conflictos, en sí, no tienen por qué ser un problema. Estos aparecen, a veces inevitablemente, en todas las relaciones humanas. El drama surge cuando permitimos que estos rompan definitivamente los lazos que nos unen a nuestros afectos, más aún si esto sucede entre los miembros de una misma familia.

En el trasfondo aparece el flagelo de la guerra. El padre de las protagonistas sirve al frente del ejército estadounidense, en plena guerra civil, con lo cual es la madre la que, con mucha sabiduría y paciencia, tiene que hacerse cargo del gobierno del hogar. Amerita que nos detengamos un momento para destacar la figura de la madre. Una increíble mujer, cuya capacidad de atender a las necesidades de sus hijas es admirable. Conoce bien a cada una de ellas y sabe cómo tratarlas y darles el consejo oportuno.

Amor que se diversifica
Quizás sea esta una de las tareas más complejas que afrontan los progenitores: tratar a cada hijo de forma especial haciendo que, en su originalidad y particularidad, se sienta querido, valorado y aceptado. Saber potenciar las capacidades y cualidades de cada uno, aun cuando a veces no coincidan con los propios gustos, deseos o aspiraciones, es fundamental para una adecuada maduración y equilibrio personal. No otra cosa hace Dios con cada uno de nosotros. Como buen Padre, respeta nuestra diversidad, confía en nuestras potencialidades y acoge con ternura nuestras debilidades.

La película hace también una sutil crítica a lo que las guerras ocasionan en la sociedad y en la vida de las familias: la tensión, casi continua, ante la posibilidad de recibir la desagradable noticia de la pérdida de un ser querido, así como la angustiosa situación de verse privadas de la fuente principal de sustento.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *