Resonancias en nuestra Iglesia de hoy (junio de 2020)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2020.

San Manuel en Costa Rica

«Que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No dejadlo abandonado!»». Estas palabras de san Manuel se siguen cumpliendo hoy, su presencia nos sigue hablando de Jesús vivo en la Eucaristía. Prueba de ello es el testimonio de Carlos Alberto Muñoz Muñoz, a quien entrevistamos en esta ocasión. Él es sacerdote de la diócesis de Ciudad Quesada y vicario parroquial de la parroquia San José de Aguas Zarcas (que en el mes de marzo ha sido consagrada) del Cantón San Carlos, Provincia de Alajuela, Costa Rica.


Estimado D. Carlos, de un tiempo hasta hoy, varias personas de Costa Rica se han puesto en contacto con nuestra congregación para pedir información sobre san Manuel, ya que lo han conocido de distintas formas, sobre todo a través de las redes sociales ¿Podría contarnos cómo lo ha conocido usted?
Conocí la vida de san Manuel González gracias a la conversación que tuve con un seminarista cuando desde el año pasado nos preparábamos para la celebración de los 50 años de la erección de la parroquia en la que estoy actualmente. Entre las posibles actividades que programamos, estaba la consagración del templo parroquial, el cual no estaba aún consagrado; además de ello, celebrábamos el segundo aniversario de la apertura de la capilla de adoración perpetua. El seminarista del que os hablo, me comentó acerca del celo pastoral de san Manuel y su preocupación por el abandono en el que se encontraban muchos Sagrarios. A partir de allí, comencé a informarme más acerca de él y lo tomamos como modelo de amor hacia Jesús Eucaristía.

Difundimos su historia por toda la parroquia. Esto fue posible ya que desde el año pasado se venía dando en todas las comunidades que forman el radio parroquial una catequesis eucarística, la cual concluía con la apertura de la adoración eucarística un día por semana. En algunas comunidades (las más grandes) la adoración es de 24 horas seguidas, del miércoles al jueves; en las más pequeñas se lleva a cabo en media jornada. Es una bendición para nosotros esta iniciativa, tanto es así que de las 25 comunidades que son en total, 24 de ellas ya cuentan con la adoración eucarística.

Tenemos noticia de que con motivo de la consagración del templo parroquial ha llegado a vuestras manos una reliquia ósea de san Manuel, ¿le gustaría contarnos cómo ha sido posible?
¡Claro que sí! Efectivamente, como en la consagración del templo y del altar se pide que en la medida de lo posible se coloquen reliquias de algún santo, y teniendo el seminarista contacto con la hermana Ana Mª Palacios, le pedí su contacto. Le comenté al párroco: «Voy a escribir, a ver qué pasa! Me gustaría compartir con ustedes la nota que le mandé a la hermana el día 13 de enero de 2020: «Buenos días. Les escribe el Pbro. Carlos Alberto Muñoz, Vicario Parroquial de la Parroquia San José de Aguas Zarcas, Costa Rica, Delegado Diocesano de las Misiones de la Diócesis de Ciudad Quesada. Este año la parroquia celebra su 50 aniversario, y para ello, nos estamos organizando de la mejor manera posible. Dentro de las actividades tenemos la Dedicación y Consagración del Templo y del Altar, según las disposiciones del Pontifical Romano se han de colocar reliquias de primer grado de un Santo, nuestra parroquia viene desde hace 3 años viviendo la experiencia de la Adoración Perpetua y desde el año pasado la adoración eucarística en las 24 comunidades que conforman la Parroquia, hoy en día contamos con poco mas de 2000 adoradores eucarísticos.

Quisiéramos ver qué posibilidad tenemos de conseguir una reliquia de primer grado de San Manuel González para colocarla en el altar, ya que sería de mucha riqueza espiritual poder contar con una reliquia del santo de los Sagrarios abandonados. Ustedes nos dirán que pasos debemos seguir para poder obtener una reliquia de primer grado. Agradeciendo la atención y la ayuda que nos puedan brindar».

La respuesta de la hermana no se hizo esperar, ese mismo día nos respondió lo siguiente: «Estimado en el Señor: Dadas las circunstancias especiales del 50 aniversario del Templo, una de cuyas actividades será la Dedicación y Consagración del mismo, le enviaremos una reliquia de primera clase para que San Manuel se encuentre entre los Santos que lo protejan tanto más cuanto que tienen establecida la Adoración Perpetua lo que sin duda alegrará mucho a San Manuel.  Reciba mi saludo mientras me encomiendo en sus Misas y oraciones».

Desde ese momento nos llenamos de una gran alegría al saber que contaríamos con una reliquia de San Manuel. Y, como no podía ser de otra forma, los fines de semana la reliquia visitó los pueblos donde están presentes las comunidades. En las Misas informábamos a los feligreses acerca de la gran noticia de poder contar con la reliquia de san Manuel, la cual llegó a nuestra parroquia el día martes 4 de febrero. ¡Vaya sorpresa nos llevamos! Porque la hermana nunca nos comentó qué reliquia nos iba a mandar, y qué alegría el saber que nos había enviado un pedacito de su hueso. Todos la fueron conociendo y venerando con gran devoción.

Mientras la reliquia de san Manuel peregrinaba por las comunidades, se acercaba el gran día de la dedicación del templo, que tuvo lugar en marzo, en medio de una especial situación mundial, ¿cómo se desarrollaron las actividades?
Así es, estábamos ya cerca de las celebraciones más importantes de las Bodas de oro de nuestra parroquia, queríamos que fuese un itinerario celebrativo, teníamos muchos motivos para dar gracias.

La primera fue el día 1 de marzo, al cumplirse los 50 años, tuvimos la Eucaristía presidida por el señor nuncio apostólico de Costa Rica, monseñor Bruno Musaro, con la presencia también de nuestro obispo, monseñor José Manuel Garita Herrera y los sacerdotes Juan Miguel Castro Rojas, cura párroco, el padre Víctor Araya, sacerdote residente, y un servidor.

La segunda celebración, el domingo 8 de marzo, con una Eucaristía presidida por monseñor José Rafael Barquero Arce, obispo emérito de la diócesis de Alajuela, a quien perteneció la parroquia por 25 años. Además se contó con la presencia del actual obispo de Alajuela, monseñor Bartolomé Buigues Oller.

Ya para estos días se extendía la noticia del coronavirus que estaba afectando al mundo entero y nuestro país no era la excepción. El 6 de marzo apareció el primer caso positivo de covid-19 y se comenzaban a escuchar las medidas de prevención dadas por el Ministerio de Salud de Costa Rica.

Para el día 15 de marzo teníamos programada la celebración de la Dedicación y consagración del templo y altar, ese día se colocaría la reliquia de san Manuel en el lugar preparado para ello. Ya habían aumentado las medidas de prevención, entre las cuales se hablaba de evitar aglomeraciones, con esta situación temíamos que en cualquier momento tuviésemos que suspender la Eucaristía. Pero no fue así, llegado el 15 de marzo, a la hora señalada (10 de la mañana) se dio inicio a la celebración eucarística. Fue una celebración llena de signos y realmente hermosa, la gran mayoría de personas que estaban allí, por no decir todas, nunca habían participado en una dedicación y consagración de un templo; la experiencia fue tal que muchos derramaron lágrimas de emoción.

Cabe recalcar que el nombre oficial de la parroquia es Parroquia San José Patriarca. A continuación de esta celebración seguía la fiesta patronal, que sería el 19 de marzo. Durante los días previos, celebramos la novena cada día con la participación de algunas de las comunidades y grupos apostólicos que conforman la parroquia. El miércoles 18 de marzo tristemente se nos da la noticia que a partir de las 23:59 horas se cerrarían los templos como medida de prevención para evitar el contagio. Esto significó el no poder celebrar la fiesta patronal en honor a san José tal y como se tenía previsto.

Sin embargo, creo que la mayor gracia alcanzada por san Manuel González fue el poder celebrar la consagración del templo y el poder ubicar sus reliquias debajo del altar de nuestra parroquia.

Mª Ayelén Ortega Lo Presti, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, Resonancias en nuestra Iglesia de hoy.

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