Cordialmente, una carta para ti (enero 2020)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de enero de 2020.

Santiago de Compostela: tradición y fe

Estimado lector: Antes de nada, quiero desearte lo mejor para este año que acaba de dar comienzo. Dicen que a principios de año es el mejor momento para los buenos propósitos y las buenas intenciones; por esta razón, te sugiero que vayas planeando tu viaje a Santiago de Compostela para el próximo 2021, ya que tendrá lugar la celebración del Año Santo Compostelano.
Algo que se debe programar con bastante antelación, si queremos evitar sorpresas de última hora. Y te hago esta sugerencia porque estos días me encuentro en Santiago, viendo los preparativos, escribiéndote estas líneas y deseando que participes de la hospitalidad y tradición de esta inmortal ciudad, verdadero hontanar de fe.

Para tu visita a la ciudad del Apóstol puedes elegir entre hacerlo como un peregrino, es decir, a pie, siguiendo alguno de los Caminos tradicionales o utilizando un medio de transporte. Todo depende de tu edad, salud, propósitos y lugar de residencia. Si decides hacerlo como peregrino, puedes seguir el Camino Inglés, el Francés o el Portugués, aunque hay alguno más, como la llamada Ruta de la Plata. Pero lo que sí te aconsejo, apreciado lector, es que jamás lo hagas en solitario. Hay que ir en grupo y guiados por un experto. No hacerlo así, entraña graves riesgos.

El Camino Inglés es el que seguían ya desde el siglo XI los peregrinos británicos e irlandeses. Lo hacían en naves mercantes desde sus lugares de origen hasta los puertos de La Coruña o Ferrol. Ya en tierra, iniciaban el camino a pie hasta Santiago. Por su parte, el Camino Francés fue el más frecuentado por los peregrinos del continente europeo. Se iniciaba en Roncesvalles, continuando por Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, Arzúa y concluye en Santiago. Por último, el Camino Portugués comienza en distintos puntos de Portugal, llega a Tui y pasa por Porriño, Arcade, Pontevedra, Caldas de Reyes, Padrón, La Esclavitud, terminando en Santiago.

Diversos medios
Si, por el contrario, decides utilizar un medio de transporte, debes saber que a Santiago se puede llegar utilizando transporte aéreo, terrestre o marítimo. Si es este último, puedes desembarcar en los puertos de Vigo o La Coruña para desplazarte después hasta Santiago en tren o por carretera. Pero utilices el medio que utilices, una vez en Santiago hay que acudir a la Plaza del Obradoiro, según algunos, una de las más bellas del mundo. Aquí te encontrarás ante la impresionante fachada oeste de la Catedral. Es para quedarse extasiado, amigo lector. Frente a ella se encuentra el Palacio de Raxoi, de refinado estilo francés. En el flanco derecho está el antiguo Colegio de San Xerome (hoy Rectorado de la Universidad compostelana) con bellísima portada gótica y, por último, en el lado izquierdo contemplamos la inigualable fachada del antiguo Hospital Real (hoy lujoso Hostal de los Reyes Católicos).

Y si primero hubo que acudir a la Plaza del Obradoiro, después habrá que entrar en la Catedral por el incomparable Pórtico de la Gloria, obra en granito del Maestro Mateo, la cual fue encargada por el rey Fernando II de León. Tiene más de 200 figuras de estilo románico con una expresividad asombrosa. Pero, con todo, lo más valioso se halla en la cripta, donde reposan en una urna de plata los restos del apóstol Santiago. Visitada la urna, es tradición subir al camarín para darle un abrazo de paz y amistad al apóstol.

Al salir de la Catedral te aconsejo que vayas a la Plaza de las Platerías (está junto a la Catedral), en la que hay muchas tiendas con objetos de plata y azabache, pero en la que se encuentra el Museo de las Peregrinaciones y de Santiago, el cual tiene tres plantas con estas áreas temáticas: «La peregrinación como fenómeno universal»; «La peregrinación jacobea y el Camino de Santiago» y «El nacimiento y la evolución de la ciudad de Santiago». Es un lugar obligado visitar para conocer el verdadero sentido de las peregrinaciones y cómo fue evolucionando la ciudad de Santiago a través de los siglos.

Me gustaría, amigo lector, hablarte de otros muchos lugares que también es obligado visitar, pero por limitaciones de espacio me resulta imposible. Así pues, lo dejaré para la próxima carta que te escriba. Y mientras tanto, no estaría de más recordar que así como el mal suele arrastrar a muchos hacia el mal, la fe de los peregrinos que han visitado, visitan y que visitarán Santiago de Compostela arrastra a muchos hacia la fe. Todos los que han venido aquí con ansias de renovación en la fe lo saben muy bien.

Desde Santiago, en vísperas de la conmemoración del Año Xacobeo 2021, te saluda cordialmente

Manuel Ángel Puga
Publicado en Cordialmente, una carta para ti, El Granito de Arena.

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