Cordialmente, una carta para ti (febrero 2020)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de febrero de 2020.

Santiago de Compostela y su entorno

Apreciado lector: Continuando con lo de mi última carta te aconsejo que, después de haber recorrido el interior de la catedral y después de haber ganado el jubileo como buen cristiano y devoto del Apóstol, visites otros importantes lugares de la ciudad compostelana.

Y quizá el primero de ellos deba ser la amplia Plaza de Quintana, la cual está dividida en dos partes con distintos niveles: arriba, Quintana de Vivos; abajo, Quintana de Muertos, debido a que en esta parte se vinieron realizando enterramientos hasta el año 1780. Desde aquí se puede acceder a la Catedral a través de la Puerta Santa, pero solo cuando es Año Xacobeo, como ocurrirá el próximo 2021.

A la Plaza de Quintana da el Monasterio de San Paio de Antealtares, fundado en el siglo X y que alberga monjas benedictinas de clausura. En su interior está el Museo de Arte Sacro que se puede visitar. Desde aquí puedes ir, estimado lector, a la Plaza de la Inmaculada, ante la cual se alza la fachada norte de la Catedral, de estilo barroco–neoclásico; enfrente de ella se encuentra el colosal Monasterio de San Martiño Pinario, fundado en el siglo X. Este gran edificio de estilo barroco está considerado como uno de los mayores monasterios de España. Tiene una hermosa iglesia y un museo con fabulosos retablos. Hay visitas guiadas diariamente.

Después de haber visitado el Colegio de Fonseca, sede de la primitiva Universidad de Santiago, la iglesia de Santa María Salomé y la iglesia de San Fiz de Solovio, con valiosa portada del siglo IX, es obligado visitar el célebre Convento de Santo Domingo de Bonaval. Según la leyenda, este convento fue fundado por el propio santo Domingo, con ocasión de la peregrinación que hizo a Santiago en el año 1219. La parte más antigua del convento es su iglesia, construida en torno a 1220, aunque son pocos los vestigios que se conservan de aquella época. En el año 1885 muere la gran poetisa gallega Rosalía de Castro, y surge la idea de construir en esta iglesia el Panteón de Gallegos Ilustres, que hoy permanece abierto al visitante, al igual que el Museo do Pobo Galego, en el que se encuentran interesantes manifestaciones de la cultura tradicional de Galicia.

Visitados, amigo lector, los principales lugares de Santiago es hora de conocer su entorno, de salir a sus alrededores, porque tienen una belleza y un encanto indescriptibles. Así, sería imperdonable no hacer una pequeña excursión al monte Pedroso, la colina más alta de cuantas rodean Santiago de Compostela. Es un excelente mirador natural que nos permite una visión panorámica de la ciudad y sacar preciosas fotos.

En los alrededores
A media hora en coche se encuentra el Pazo de Oca, quizá el más famoso de toda Galicia. Por su grandiosidad y por sus elegantes jardines y estanques se le llama el «Versalles gallego». Muy cerca de este lugar se halla otro pazo: el de Santa Cruz de Rivadulla, cuyos jardines compiten en elegancia y belleza con los del Pazo de Oca. Ambos pazos están ubicados en el Valle del Ulla, un entorno natural de excepcional belleza que está bañado por el río Ulla. Alguien ha dicho de este entorno que es el paraíso en la tierra.

¿Y cómo no recordar Padrón, si sus tierras fueron las que me vieron nacer? Esta entrañable villa, en la que vivió y murió Rosalía de Castro, se encuentra a unos 20 km de Santiago. Según la tradición, el apóstol Santiago vino desde Jerusalén a predicar aquí, junto a unas rocas situadas en el montículo llamado «Santiaguiño do Monte», donde cada 25 de julio tiene lugar una famosa romería. También dice la tradición que con su báculo hizo brotar una fuente, que aún hoy sigue manando, y cuya agua obró infinidad de milagros. Vuelto a Jerusalén para seguir predicando, el pontífice Anano ordenó apresarlo y lo condenó a muerte en el año 62. Tras su martirio, los discípulos trajeron el cuerpo del Apóstol a Padrón, enterrándolo en las inmediaciones de la villa. Años más tarde sus restos fueron descubiertos y trasladados al lugar donde hoy se encuentra la catedral de Santiago, en cuya cripta reposan en una urna de plata.

Cerca de Santiago hay otros lugares que también merecen ser visitados. Así, las villas marítimas de Noia, con su iglesia de Santa María a Nova y la monumental de San Martín; Muros, donde hay un enorme molino del siglo IX que aprovecha la energía de las mareas; la villa de Carnota; Finisterre, lugar considerado por los antiguos como el final de la tierra habitable, y otros muchos lugares que harían interminable la lista.

Deseando que la peregrinación a Santiago te proporcione, amigo lector, grandes satisfacciones y que te sirva de ayuda para renovar tu fe, te saluda cordialmente

Manuel Ángel Puga
Publicado en Cordialmente, una carta para ti, El Granito de Arena.

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