Palabras de santo (diciembre 2019). En torno a la Misa ayer y hoy

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de diciembre de 2019.

Libros al servicio de la Iglesia

Después de tres años, llega a su fin la sección «Palabras de santo», cuyo objetivo ha sido redescubrir y profundizar en la lectura de los libros de san Manuel. Al culminar este recorrido, podemos reconocer con gozo que el mensaje de los santos es siempre actual, y sus escritos son como estrellas que brillan en el mundo e iluminan el camino de la Iglesia universal. Ver en Google Books, En torno a la Misa ayer y hoy (1ª edición, 1956)


El próximo 4 de enero recordaremos el 80 aniversario de la muerte de don Manuel. Contemplando su faceta de escritor, cantor y poeta de las misericordias del Corazón eucarístico de Jesús, leemos con emoción este comentario de 1966, publicado en El Granito, acerca de la recepción de sus escritos en el seno de la Iglesia: en don Manuel «admira su actividad tan incesante que, en medio de las tareas, primero de su vida ministerial en Huelva y de su episcopado en Málaga y en Palencia, encuentra tiempo para escribir esos libros en los que transparenta su alma. Detalles de la Gracia del cielo y chispeante ingenio de la gracia de la tierra. ¿Qué nos dicen hoy sus libros? Lo mismo que sigue diciendo la Iglesia: son libros de hoy, con una actualidad palpitante. Tan de la Iglesia son que todos ellos, después de un estudio detallado por la Sagrada Congregación de Ritos, han sido aprobados íntegramente, como requisito indispensable para el Proceso de su beatificación. Libros al servicio de la Iglesia, bendecidos por la Iglesia, libros que hacen Iglesia» (22/7/1966, n. 1127, p. 233).

En sintonía con el Vaticano II
En los últimos números, hemos reflexionado acerca de algunos libros que don Manuel dejó terminados, pero que no llegó a publicar. En esta ocasión, se trata de un libro póstumo que recoge fragmentos de escritos publicados anteriormente, y que pone ante nuestros ojos la consonancia con los documentos conciliares. Este libro se titula En torno a la Misa ayer y hoy, y tiene como subtítulo: «Escritos del siervo de Dios Mons. Manuel González, en la línea del Concilio Vaticano II, sobre la Sta. Misa».

Podemos desentrañar la génesis de esta publicación hojeando las páginas de El Granito de esos años. A medida que se van publicando los documentos conciliares (recordemos que el Concilio Vaticano II fue clausurado el 8 de diciembre de 1965, veinticinco años después de la muerte de san Manuel), El Granito va ofreciendo en sus páginas diversos paralelismos entre lo que «dice el concilio» y lo que «dijo nuestro fundador». Como libro se publicó en 1966, y fue reeditado en 1984. El prólogo fue escrito por Juan Antonio Pascual, monje benedictino. Se estructura en forma de breves apartados. Cada uno de ellos se introduce con una cita de la constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia, promulgada por san Pablo VI el 4 de diciembre de 1963, y a continuación encontramos un fragmento de alguno de los libros de san Manuel a propósito del argumento citado. Finalmente se agregan, a modo de anexo, diversos textos y jaculatorias en torno al tema de la santa Misa. Su aparición se anuncia con estas palabras: «Novedad editorial. Un nuevo libro que le interesará “En torno a la Misa ayer y hoy”. Escritos del Siervo de Dios, D. Manuel González García, obispo que fue de Málaga y Palencia, en la línea del Concilio Vaticano II, sobre la Santa Misa. En él resaltan tres cualidades características del autor: unción de estilo, solidez de doctrina y actualidad de pensamiento. Actualmente está en prensa: Editorial El Granito de Arena. Santo Domingo, 17. Palencia» (El Granito de Arena, febrero 1966, n. 1122, p. I). «En torno a la Misa ayer y hoy. Un libro nuevo. Un libro de hoy. Un libro conciliar. La pluma del Siervo de Dios D. Manuel González García, obispo que fue de Málaga y Palencia, vuelve a tomar un tinte nuevo, netamente conciliar, en este libro que recoge sus escritos en torno a la Misa. Es un libro de hoy; con provecho. Portada plastificada a tres tintas. Numerosas fotografías. Precio: 40 pesetas» (El Granito de Arena, 19/11/1966, n. 1131).

Latir al mismo ritmo
Los fragmentos seleccionados en este libro expresan el palpitar de dos corazones: el de san Manuel y el de la Iglesia, que laten al ritmo del Corazón de Cristo. Por eso se presenta como un «paralelismo maravilloso», que deja ver la actualidad de los escritos de nuestro santo y su profundo sentir con la Iglesia. Lo advierte en esos tiempos, no fáciles, del post-concilio, el Moderador general de la Obra, D. Zacarías Gama: «Queremos resaltar en estos tiempos post–conciliares el paralelismo maravilloso entre la doctrina teológico–ascética del Siervo de Dios y la del Concilio Vaticano II, especialmente en su Constitución sobre Liturgia […] Esa perfecta confrontación y semejanza de una y otra, se derivan no sólo de unas mismas verdades dogmáticas ya secularmente definidas en los Concilios IV de Letrán y de Trento, que naturalmente el Vaticano II ha admitido y repartido, sino que esa identidad de concepto y hasta de lenguaje es un mérito positivo del Excmo. Sr. D. Manuel González, cuyos escritos han sido elogiados por la comisión de teólogos de la Sagrada Congregación de Ritos, que los han examinado detenidamente al estudiar el Proceso de su beatificación. Esta auténtica línea conciliar que el nuevo libro publicado sigue nos interesa mucho destacar en estos momentos, en que todo el mundo pretende ajustarse a ella. Nada tiene que cambiar en nuestra Obra por lo que se refiere al espíritu eucarístico–reparador relacionado con la Santa Misa […] Ningún Director de nuestra Obra debe dejarlo de las manos, más aún, todo sacerdote que quiera vivir su Misa, y desde luego, cada miembro de nuestra Pía Unión, para que se dé cuenta de que nuestra Obra es y seguirá siendo de actualidad conciliar» (El Granito de Arena, 19/11/1966, n. 1131, p. 349).

Con asombro eucarístico
Por tanto, más de 50 años después del Concilio y luego de haber recibido el regalo de la canonización de nuestro fundador, podemos seguir afirmando con gozo la actualidad y vitalidad de sus escritos. Son libros de ayer, hoy y siempre, porque tienen a Cristo en el centro, y desde allí se irradian a los diversos estados de vida y campos de apostolado. Son una fuente inagotable para leer ante el Sagrario y renovar fuerzas en el camino «de ida y vuelta» de nuestra misión eucaristizadora.

En la encíclica Ecclesia de Eucharistia, san Juan Pablo II nos invitaba a vivir y evangelizar con renovado asombro eucarístico, contemplando el rostro de Cristo, y contemplándolo con María: «Contemplar a Cristo implica saber reconocerle dondequiera que Él se manifieste, en sus multiformes presencias, pero sobre todo en el Sacramento vivo de su cuerpo y de su sangre. La Iglesia vive del Cristo eucarístico, de Él se alimenta y por Él es iluminada. La Eucaristía es misterio de fe y, al mismo tiempo, “misterio de luz”. Cada vez que la Iglesia la celebra, los fieles pueden revivir de algún modo la experiencia de los dos discípulos de Emaús: “Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron” (Lc 24,31)» (n. 6).

Los libros de san Manuel nos ayudan a vivir esa relación profunda con Jesús Eucaristía, nos despiertan esa capacidad de asombro que brota de contemplar el misterio de todo un Dios que se hace pequeño, que se hace alimento, pan partido y repartido para la vida del mundo. Un Dios que se entrega gratuitamente, generosamente, por puro amor. Un Dios tan callado, tan paciente, tan solo que, como a san Manuel, nos mira, nos dice mucho, nos pide más… Pidamos al Señor que nos conceda esa sintonía de sentimientos con Cristo y con la Iglesia, como la que caracterizaba a nuestro santo obispo. Y, de manera especial, en la vivencia de la Eucaristía: «Corazón de mi Jesús, enséñame a decir, conocer, estimar, saborear y vivir mi Misa de cada día». Que así sea.

Mª Andrea Chacón Dalinger, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, Palabras de santo.

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