Editorial (noviembre 2019)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de noviembre de 2019.

El idioma de la fe, el idioma del corazón

Del 6 al 27 de octubre pasado se celebró, en Roma, la Asamblea especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica. Los medios de comunicación generalistas se han hecho eco, mayormente, de aquellos puntos que pueden resultar más llamativos (generalmente por intereses de mercado, ya que es lo que vende más).


Es importante, por tanto, que los católicos sepamos informarnos con veracidad y transparencia, no dejándonos llevar por titulares sorprendentes e interesados. Dar un testimonio de fe adulta y madura incluye, sin lugar a dudas, ser capaces de escapar al atractivo de las noticias llamativas y los titulares tendenciosos, buscando con ahínco la verdad, reconociendo, si es el caso, que hay temas o aspectos que pueden escapar de nuestros conocimientos.

Puede parecer una empresa superior a nuestras fuerzas, o incluso en nuestros días, mayor que nuestros conocimientos tecnológicos. Sin embargo, no se trata de saber utilizar más o menos la redes sociales sino de reconocer que, como bautizados, tenemos impreso en nuestro ser el lenguaje de la fe, el idioma del corazón y esto nos capacita para comprender correctamente los mensajes. Por ejemplo: ¿parece lógico a nuestra razón que, así sin más explicaciones, se comience a ordenar hombres casados y se excluya el celibato a los sacerdotes? ¿No será más sensato pensar que, dada la situación en la Amazonia, los obispos reunidos en el Sínodo han presentado una serie de sugerencias que el papa estudiará oportunamente?

La Santa Sede, en este sentido, está muy interesada en ofrecer con premura información veraz a quienes la buscan. Con solo acceder a la web del Vaticano (vatican.va) es posible acceder a los textos completos, en varios idiomas, de los documentos, discursos y homilías relacionados con este Sínodo. Allí se encuentra, por ejemplo, el Documento final de los obispos al santo padre, que comienza afirmando que «después de un largo camino sinodal de escucha del Pueblo de Dios en la Iglesia de la Amazonia, que inauguró el Papa Francisco en su visita a la Amazonia, 19 de enero de 2018, el Sínodo se celebró en Roma en un encuentro fraternal de 21 días en octubre 2019. El clima fue de intercambio abierto, libre y respetuoso de los obispos pastores en la Amazonia, misioneros y misioneras, laicos, laicas, y representantes de los pueblos indígenas de la Amazonia. Fuimos testigos participantes en un evento eclesial marcado por la urgencia del tema que reclama abrir nuevos caminos para la Iglesia en el territorio. Se compartió un trabajo serio en un ambiente marcado por la convicción de escuchar la voz del Espíritu presente».

En concreto, en su número 111 el Documento final afirma: «Considerando que la legítima diversidad no daña la comunión y la unidad de la Iglesia, sino que la manifiesta y sirve (LG 13; OE 6) lo que da testimonio de la pluralidad de ritos y disciplinas existentes, proponemos establecer criterios y disposiciones de parte de la autoridad competente, en el marco de la Lumen Gentium 26, de ordenar sacerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comunidad, que tengan un diaconado permanente fecundo y reciban una formación adecuada para el presbiterado, pudiendo tener familia legítimamente constituida y estable, para sostener la vida de la comunidad cristiana mediante la predicación de la Palabra y la celebración de los Sacramentos en las zonas más remotas de la región amazónica».

¡Qué hermoso tiempo que nos toca vivir en el que estamos llamados a ser luz para quienes son nuestros compañeros de camino! «

Publicado en Editorial, El Granito de Arena.

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