Cartelera recomendada (octubre 2019): La ladrona de libros

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de octubre de 2019.

En la guerra todos pierden

Basada en la aclamada y exitosa novela homónima de Markus Zusak, La ladrona de libros narra la historia de Liesel Memminger, una niña de 9 años adoptada por una familia obrera alemana durante la segunda Guerra Mundial. Ayudada por su padre adoptivo, la joven aprende a leer y comparte sus libros con Max, un hombre judío que vive escondido en su hogar.

La ladrona de libros

Duración: 131 minutos
Año: 2013
País: Estados Unidos
Director: Brian Percival
Dónde verla: YouTube

La historia, narrada en voz en off por la muerte, nos lleva a la Alemania nazi de la primera mitad del siglo XX. El partido de Hitler es muy poderoso y cada vez son más los adeptos que se unen a su causa. Un día Liesel se queda estupefacta cuando los nazis hacen una hoguera de libros que ellos consideran subversivos. Entonces, Liesel no puede reprimir su instinto y roba un libro antes de que se queme. Será el primero de muchos. Con la lectura de las novelas que roba, logrará distraerse tanto ella como a Max de los, cada vez más frecuentes, bombardeos. Sin embargo, será la historia que ella misma está escribiendo la que le salve la vida.

Elegir hacer el bien
Existen muchas películas sobre Hitler y el nazismo, pero esta en particular sorprende porque no solo habla del sufrimiento de los judíos, sino también del de aquellos buenos alemanes que igualmente padecieron las consecuencias de una guerra a la que se les obligó a sumarse. En efecto, como los protagonistas de esta historia, fueron muchos los alemanes que, durante la época nazi, eligieron el bien aun en medio de grandes injusticias, odio y dolor. Eligieron seguir tratando a los judíos con la dignidad que merece toda persona, aunque por ello se ganaran insultos, vejaciones y situaciones de enorme tensión.

Si bien esta historia pertenece al pasado, nos habla directamente a los hombres y mujeres del siglo XXI. Nos estremecemos al conocer los horrores del Holocausto mientras nuestros hermanos, los de aquí y los de más allá, siguen viviendo hoy el desarraigo, la indiferencia, la intolerancia, el racismo, el desprecio; siguen teniendo que huir de sus hogares y de sus países por causa de la guerra, el narcotráfico, el hambre, la enfermedad, la violencia, etc. La película nos motiva, a su vez, a no ser cómplices de las estructuras de pecado en que vivimos inmersos, manteniéndonos firmes a los valores e ideales que dan sentido a la vida.

Lo peor y lo mejor del hombre
Los grandes dramas de la Humanidad, desde el pecado original en adelante, tienen su raíz en el propio hombre, pero es también en esas circunstancias dramáticas donde se exhibe toda su capacidad de darse, de desprenderse de sí mismo y de amar. A través de la actitud de los protagonistas la trama nos hace ver que, incluso en las situaciones más difíciles y dramáticas (aunque no sean guerras ni persecuciones como la que ellos padecieron), se puede vivir haciendo el bien, intentando hacer que los demás vivan lo mejor posible, aunque con ello se ponga en riesgo la propia vida.

Jesús lo explica con la parábola del buen samaritano. Es la compasión lo que motivó a aquel hombre a actuar y ayudar al herido. Nos dice el papa Francisco: «sentir compasión significa reconocer el sufrimiento del otro y pasar inmediatamente a la acción para aliviar, curar y salvar. Sentir compasión significa dar espacio a la ternura que a menudo la sociedad actual nos pide reprimir» (Mensaje para la Jornada mundial del migrante y refugiado, 2019). En definitiva, eso fue lo que hizo y nos vino a enseñar Jesucristo. El ser humano ha sido creado para amar, y solo amando y entregando su vida por los demás (cada uno según las circunstancias de su vida) es donde encuentra el sentido y la plenitud que tanto ansía.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

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