El Evangelio a la lámpara del Sagrario (1/9/19, XXII del Tiempo Ordinario )

Artículo publicado en revista El Granito de Arena de septiembre de 2019

Lc 14,1.7-14: El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido

Pensamientos de san Manuel González para orar con las lecturas de este domingo.

«Nada se dice en el Evangelio de cómo se defendía en el invierno de los rigores del frío y en el verano de los del calor. Y en cambio llevaba la misma vida de predicación al aire libre, de pueblo en pueblo y de opresiones fatigosas de turbas en verano como en invierno. Es cierto que asistía a banquetes, pero siempre como sacerdote, buscando almas y siempre austero y sencillo, sin reclamar bálsamos para ungir sus pies y cabeza, ni primeros puestos. Se le pregunta por su casa y responde que “las zorras tienen sus madrigueras y las aves del cielo nidos donde poner sus polluelos, más el Hijo del Hombre no tiene sobre qué reclinar su cabeza…”. Privación del rinconcito del hogar propio, ¡cuánto cuestas! Tiene amigos, es verdad, leales y sencillos, pero con sus testarudeces, sus ambicioncillas, sus ignorancias y sus cobardías le daban más sufrimiento que alivio: “¿También vosotros estáis sin entendimiento? ¿Hasta cuándo os he de sufrir?”. Tiene parientes que lo importunan para pedirle favores, y no se fían del estado de su cabeza y murmuran» (OO.CC. II, n. 2532).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.
Publicado en El Evangelio a la lámpara del Sagrario, El Granito de Arena.

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