Palabras de santo (junio 2019). Mi jaculatoria de hoy

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2019.

De la abundancia del corazón…

«De la abundancia del corazón habla la boca» nos dice en varias ocasiones la Palabra de Dios, y en el pequeño librito que en esta ocasión comentaremos podemos descubrir qué abundaba en el corazón de san Manuel. Mi jaculatoria de hoy es una colección de 700 frases originales suyas, que fueron seleccionadas de sus libros y apuntes cotidianos, luego de su muerte. Son fruto de su oración diaria, abarcan una gran cantidad de temas y están dirigidas principalmente a Dios, a María Inmaculada y a algunos santos de su devoción. Ver en Google Books, Mi jaculatoria de hoy (1ª edición, 1940)


Don Manuel vivía continuamente en la presencia de Dios. Oraba a cada momento, en cada situación que se le presentaba, en medio de sus diversas ocupaciones y preocupaciones, dolores y alegrías cotidianas. Con la sencillez y profundidad que lo caracterizaban, traducía sus coloquios con el Señor en breves jaculatorias que repetía a lo largo de la jornada, y que compartía con las personas que se encontraban con él. Las fuentes que utilizaba eran principalmente la Biblia, la Liturgia de las Horas y la liturgia de la Misa de cada día. Basado en lo que leía y rezaba, meditaba y contemplaba, brotaban de su corazón palabras y sentimientos de gratitud, confianza y abandono en el Señor. Pedía y agradecía, suplicaba y alababa a Dios y, gracias al don que recibió para escribir, nos dejó en herencia cientos de frases y pensamientos que reflejan su profunda vida interior.

Corazón orante y misionero
La primera edición de Mi jaculatoria de hoy, con una tirada de 7.000 ejemplares, se agotó en menos de un año (en 1940, el año de su muerte), y se reeditó al año siguiente (cf. El Granito de Arena, 5 y 20/9/1941, n. 812, p. 159). En la actualidad, cuenta con nueve ediciones (1940, 1941, 1949, 1955, 1963, 1976, 1983, 1991 y 2003). En cada una de sus páginas podemos asomarnos, como a través de pequeñas ventanas, al corazón y a la espiritualidad eucarístico–reparadora de su autor. Por otra parte, nos enseña a orar según estemos, con nuestros estados de ánimo, en diversos acontecimientos y celebraciones, y también con los sentidos, a través de lo que vemos, oímos, tocamos, gustamos. Nuestro autor utiliza con frecuencia cierta musicalidad literaria y juegos de palabras que ayudan a memorizar las jaculatorias (seguramente, tú que estás leyendo ahora este artículo, recordarás alguna de ellas… ¿te detienes unos momentos a saborearla nuevamente?).

Años después se publicaron otras selecciones de textos de D. Manuel, con el fin de reunir y agrupar sus escritos por temas. Por ejemplo, encontramos entre los más conocidos y difundidos la antología Testimonio y mensaje y el mini–libro Un corazón hecho Eucaristía. Estas recopilaciones nos ayudan a ver la riqueza con que D. Manuel trataba un mismo tema y el gran abanico de matices que daba a cada uno de ellos.

Lo más selecto de su corazón
Unas páginas de El Granito de 1940 nos cuentan muchos detalles acerca de la génesis y la estructura de esta publicación: «Un nuevo libro de nuestro Vrdo. Fundador, Excmo. Sr. Obispo de Palencia “Mi jaculatoria de hoy”. Nos gozamos en dar a la querida familia del “Granito” la noticia de la próxima aparición de un nuevo librito publicado por nuestra Biblioteca en el que se han coleccionado setecientas jaculatorias originales de nuestro amadísimo y llorado Fundador, que de Dios goce. Con esto no necesitamos decir más a nuestros lectores. El ansia con que nos piden la publicación de los escritos inéditos de nuestro venerado Padre y su biografía, el interés con que nos manifiestan de poseer la colección de sus obras, a las que, como muchos dicen, encuentran ahora un sabor nuevo, nos hace suponer el gusto que les proporcionamos al publicar esta colección de lo más selecto que ha salido de su pluma y, mejor, diríamos de su corazón. Y de su corazón comunicándose con el Amo, con su Amo unas veces, y enseñando otras a las almas a comunicarse con Él. La mayor parte de esas jaculatorias, ricas semillas, pequeñas en volumen, pero grandes y fecundas en ideas profundas, afectos ingenuos, luz y belleza, calor y vida, verdaderos gérmenes de oración y fruto al mismo tiempo de ella, están tomadas de los apuntes íntimos del venerado autor, cuya primera ocupación al sentarse cada mañana a su mesa de trabajo, era anotar “su jaculatoria para el día”. Otras nos han sido proporcionadas por diferentes personas y comunidades a quienes nuestro amadísimo Sr. Obispo (q.e.p.d.) se las había dado, de palabra o en sus cartas, según tenía por costumbre en su celo por llevar a las almas al “trato constante y afectuoso con el Corazón de Jesús”. Y otras, por último, han sido transcritas de sus libros, formando una colección que se divide en las siguientes materias: eucarísticas en general, misa, comunión, presencia real, Sagrarios–Calvarios, Corazón de Jesús, Pasión de Jesús, Espíritu Santo, Madre Inmaculada, Ángeles y santos, sacerdocio, amor, caridad, celo, confianza, conocimiento de Jesús, fidelidad y obediencia, humildad, imitación, misericordia, negación propia, sencillez y abandono, silencio, sufrimientos, unión, voluntad divina. Aunque aún no nos ha entregado la imprenta los primeros ejemplares, que son esperados con ansiedad por muchas personas, nos hemos apresurado a dar la noticia a nuestros lectores, seguros del gusto que les proporcionamos, así como del inmenso provecho que tanto los sacerdotes como los religiosos y seglares han de obtener de tan preciosa colección. Aunque en el próximo número daremos pormenores de las características materiales del libro, hoy les adelantamos que su presentación será un verdadero alarde de buen gusto; editado en papel biblia, unirá a la elegancia de su presentación la comodidad de lo reducido del peso y del volumen, a pesar de sus casi quinientas [sic] páginas» (5 y 20/7/1940, nn. 784 y 785, pp. 110-111).

En la siguiente revista, se anuncia que su esperada publicación es ya una realidad: «La preciosa colección de setecientas jaculatorias originales de nuestro Vrdo. Fundador y Prelado (q.d.D.g.) que anunciamos a nuestros lectores en el número anterior, acaba de salir. Un elegante librito de 14 y medio por 9 y medio con 168 páginas en finísimo papel biblia y encuadernado en piel y planchas de oro de caracteres claros y presentación modernísima es “Mi jaculatoria de hoy” por fuera. ¿Por dentro? Espirales de incienso, luces de fe viva, llamas de amor fuerte, notas de ascetismo grave con olor de florecillas ingenuas, destellos de nuestros clásicos del siglo de oro, sabores de miel, aromas de mirra. Las hay sencillas, ingenuas, ardientes, ingeniosas, elevadísimas. Y así cogemos el libro y no acertamos a soltarlo. Porque este es el único peligro que tiene este librito: que el afán con que buscamos una jaculatoria por el hambre que nos ha dejado la anterior, no nos deje meditar y saborear y desentrañar despacio lo que cada una contiene. Hay que leerlo con templanza. “Cartilla para aprender a hablar”, dice el prólogo que pudiera llamarse el nuevo libro; y en efecto, cada una de estas bellísimas jaculatorias nos pone al habla con Nuestro Señor a cualquier hora y nos sugiere ideas para muchos ratos de oración, meditación y pláticas. Razón tienen las personas que nos los piden en urgirnos su envío. Ya van. Los pedidos a nuestra Administración: Santo Domingo de Guzmán, 19. Palencia. Pedidos: encuadernado en tela (negra o de color) 4’50 pesetas. En piel negra, 12 pesetas, y 10 en color. En piel y cortes dorados, 15 pesetas» (El Granito de Arena, 5 y 20/8/1940, nn. 786 y 787, pp. 129-130).

En clave de redes sociales
Recuerdo que en el Congreso Beato Manuel González (Ávila, 2015), en la mesa redonda dedicada a D. Manuel como un apasionado comunicador, se planteó el desafío de dar a conocer la vida y los escritos de nuestro autor a través de las redes sociales, y hacer su mensaje accesible a los millones de personas que recorren cada día el continente digital. Al conocer su vida, podemos decir que san Manuel ha sido un verdadero pionero en el ámbito de la comunicación. Siempre supo aprovechar los medios y los géneros discursivos que tenía a su alcance con el fin de eucaristizar. Así nos dio un valioso ejemplo para continuar nuestra tarea, además de impulsar publicaciones que continúan hasta hoy, como por ejemplo las revistas eucarísticas El Granito de Arena y RIE.

Con respecto a las jaculatorias, podemos decir que son muy mediáticas, ya que se pueden transmitir con gran facilidad en la red. Cada una de ellas tiene un mensaje claro, directo y evangelizador, que invita a rezar, a reflexionar y a centrar nuestra vida en Dios. Por ejemplo, se ajustan muy bien al formato de Twitter, donde hay que expresar una idea en no más de 140 caracteres. Actualmente, si navegamos en las redes sociales, vemos que el mensaje de san Manuel está muy presente, a través de frases, vídeos e imágenes (@sanmanuelg). Los ciber–apóstoles amigos de san Manuel, que desean poner la Eucaristía en el corazón de la red al estilo del apóstol del Sagrario abandonado, utilizan las nuevas tecnologías con mucho ingenio y creatividad, inundando internet de trocitos de pan partido y repartido en bytes y megabytes, para alimentar las búsquedas y el deseo de Dios que tiene el mundo de hoy.

En este camino seguimos, cada uno de nosotros con los medios que tenemos a nuestro alcance, para que nadie se quede sin conocer la buena noticia de la Eucaristía, y que todos podamos decir, como san Manuel: «Padre, Hijo y Espíritu Santo, benditos seáis por cada uno de los segundos que está con nosotros el Corazón de Jesús en cada uno de los Sagrarios de la tierra. ¡Bendito, bendito Emmanuel!» (Mi jaculatoria de hoy, n. 58).

Mª Andrea Chacón Dalinger, m.e.n.
Publicado en El Granito de Arena, Palabras de santo.

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