Cartelera recomendada (diciembre 2018): Campeones

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de diciembre de 2018.

Para aprender a mirar lo verdaderamente importante

Dirigida por Javier Fesser, Campeones es una divertida y emotiva película, elegida para representar a España en los Premios Oscar de Hollywood. A través de un especial equipo de baloncesto, la película nos sumerge en el ámbito de la discapacidad intelectual, y nos ayuda a descubrir las numerosas posibilidades que tienen estas personas.

Campeones

Duración: 100 minutos
Año: 2018
País: España
Género: Comedia, drama, deporte
Director: Javier Fesser
Reparto: Javier Gutiérrez, Juan Margallo, Athenea Mata, Luisa Gavasa, Daniel Freire, Itziar Castro
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Dónde verla: Cines, DVD y YouTube (desde 2,99€)

Marco es el segundo entrenador de un equipo de baloncesto de la primera división española. Tiene problemas en el trabajo, con su pareja y con casi todo lo que le rodea. Un día, en pleno partido de Liga, esas frustraciones desembocan en una tremenda pelea con el primer entrenador, que deriva en una borrachera y en un accidente de tráfico que lo lleva a juicio. La sentencia le obliga a entrenar a un equipo de baloncesto muy especial, formado por personas con discapacidad intelectual. Superadas las primeras dificultades, será el propio Marco quien, realmente, aprenda de su aventura junto a un equipo en el que imperan las ganas de vivir y el dar importancia a las cosas que realmente la tienen.

Con actitud positiva

La película no solo nos habla de inclusión, diversidad y compañerismo, también nos habla de esfuerzo y de superación, pero sobre todo de actitud positiva hacia la vida. A lo largo de la trama, los protagonistas nos descubren una de las claves básicas para la convivencia: el respeto y la aceptación de cada uno tal como es.
Son muchos los prejuicios que la sociedad tiene hacia las personas con discapacidad y, aunque al principio la película parece confirmarlos, lo cierto es que nos demuestra que siguen siendo grandes desconocidas para la mayoría de nosotros. Es común que susciten sentimientos de compasión, ternura, pena o desconcierto. Esta película nos invita a mirar más allá, considerando en ellos todo el valor que tienen en cuanto personas, pues «cada persona es diferente por su personalidad no por su discapacidad», tal como afirma Allende López, coach de la película y miembro del grupo AMÁS.

Intensamente humano

Por ello, aunque no es una película propiamente religiosa, es posible hacer una lectura creyente de la misma, pues los valores cristianos son siempre valores humanos. Si miramos en profundidad, podemos descubrir en la trama las huellas de la providencia de Dios. Un Dios que hace que toda situación, por dura, inesperada o desagradable que sea, pueda convertirse en una oportunidad para crecer, para ver el mundo con ojos distintos, para vivir una vida renovada. Como dice san Pablo, «sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien» (Rm 8,28).
Por otra parte, la película refleja muy bien, en la figura del protagonista, el estilo de vida que impera hoy día: un hombre centrado en sí mismo, buscando su propio interés, una vida fácil y cómoda, sin demasiadas complicaciones ni compromisos. Como al protagonista, a veces, es necesario que alguien o algo nos abra los ojos y nos ayude a salir de ese laberinto que cada vez nos encierra más en nosotros mismos. Para ello, Dios se sirve de todo. En el caso de Marco, son los chicos del equipo «los amigos» los que le ayudan a vivir la vida de otra manera, con más ilusión, con más entrega, con más amor. Él, que tan solo pretendía cumplir su condena, es, al final, el que recibe el mayor regalo. El regalo de descubrir el valor de las personas que le rodean.
El papa Francisco, durante el Jubileo de los enfermos y discapacitados nos recordó que «el mundo no será mejor cuando esté compuesto solamente por personas aparentemente perfectas, por no decir maquilladas, sino cuando crezca la solidaridad entre los seres humanos, la aceptación y el respeto mutuo» (Homilía, 13/6/2016).

Grandes lecciones

A veces son los más sencillos, los que menos cuentan, los que nos enseñan las grandes lecciones de la vida. Los chicos de este peculiar equipo de baloncesto nos enseñan dos alternativas ante la vida. Depende de nosotros la elección. Podemos quedarnos encerrados en nuestros esquemas y prejuicios, vivir con desesperanza los problemas y dificultades; o vivir con una actitud positiva, con ilusión por los pequeños detalles, dando lo mejor de nosotros mismos y haciendo sentir al otro importante.

Es posible un mundo en el que todos caben; en el que no hay vencedores ni vencidos. Ese es el Reino que Jesucristo vino a instaurar. El Reino de los sencillos, de aquellos que viven la vida como un don. Que el Señor nos conceda un corazón abierto, capaz de descubrir en los entresijos de la vida, el hilo de su providencia. De esta forma, solo así, podremos hacer realidad este Reino.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

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