Cartelera recomendada (junio 2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2018.

El amor es el único camino

Pablo, el apóstol de Cristo es la historia de dos hombres. Lucas, quien, como amigo y médico, arriesga su vida al entrar a Roma para visitar a Pablo, que está preso en la celda más oscura y sombría de la prisión del Emperador Nerón. Antes de que Pablo sea ejecutado, Lucas se propone dejar escrita la historia del nacimiento del cristianismo.

Pablo, el apóstol de Cristo


Duración: 106 minutos
Año: 2018
País: Estados Unidos
Género: Drama, religión, Biblia
Director: Andrew Hyatt
Reparto: Jim Caviezel, James Faulkner

La película tiene el acierto de combinar la riqueza de su contenido teológico y de fe, con una trama de suspense e intriga muy bien llevada. A través de ella nos introducimos en la comunidad cristiana de Roma del siglo I, justo después del gran incendio que asoló la ciudad, en medio de la gran persecución del emperador Nerón.

El protagonista principal es Pablo, líder de la comunidad que, desde la prisión, la sigue orientando y alentando para que se mantenga fiel a sus ideales cristianos a pesar de las enormes dificultades. A la espera de su sentencia de muerte, también Pablo se verá perseguido por las sombras de sus acciones del pasado.

Otro personaje que cobra una especial relevancia es el evangelista Lucas, que será el enlace entre Pablo y la comunidad. De él se destaca sobre todo su ternura, servicio y amor por los hombres. Las conversaciones entre Pablo y Lucas nos brindan algunos de los versículos más bellos de los Hechos de los Apóstoles y de las cartas paulinas.

Vencer al mal con el bien
La película refleja el estado de incertidumbre y temor que viven los cristianos en medio de la cruel persecución de Nerón, quien, decidido a terminar con ellos, no cesa de ejecutarlos de las maneras más crueles e inhumanas. Pero también se refleja, con una hermosa sensibilidad, cuál es el valor más importante para aquellos que se saben seguidores de Cristo: el amor. Aunque a muchos de ellos les cuesta entender y vivir ese amor en medio del odio y el mal que les rodea, será precisamente ese amor, incluso a los enemigos, lo que les permita seguir irradiando la luz de Cristo en medio de un mundo oscuro y lleno de odio.

Para Pablo y Lucas, Priscilla y Aquila, y todos aquellos primeros cristianos, esa fue la llamada y el desafío: ser la única luz que queda en la ciudad. Para nosotros, como individuos y como Iglesia, la llamada y el desafío es el mismo: darnos a conocer por lo que representamos, el amor incondicional de Dios.

Por otra parte, la película nos recuerda que Dios se vale de cualquier persona, incluso ex perseguidores de la Iglesia, para difundir el Evangelio de Jesucristo y cambiar el mundo. Por eso, hoy podemos ser nosotros esos instrumentos que el Señor ha elegido para que su Evangelio siga resonando en todos los rincones de la tierra en este momento de la historia.

Pero también puede ser una llamada a dirigir nuestra atención hacia aquellos hermanos nuestros que hoy siguen arriesgando su vida por mantenerse firmes en la fe. Al igual que los cristianos de los primeros siglos, hoy nos siguen demostrando que los hombres no mueren por cosas de las que dudan; por ello, su testimonio puede ser hoy para nosotros un gran estímulo para afianzar nuestra fe y para hacernos conscientes de la importancia del encuentro con Cristo como experiencia en la que fundamentar toda nuestra vida. Que el Espíritu Santo nos conceda una fe viva, que nos haga poner toda nuestra vida al servicio del Evangelio.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

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