El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 3/6/2018. Solemnidad del Corpus Christi)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de junio de 2018.

Con oído atento y corazón disponible

«Orar es hablar de amistad con quien sabemos nos ama», afirmaba santa Teresa de Jesús. Parece una fórmula sencilla –hablar, ¡y con un amigo!– pero no siempre se piensa en la oración con tal simplicidad. San Manuel lo comprendió así e invitó a hacerlo asiduamente, sobre todo a la luz de la lámpara del Sagrario. Hablando con este amigo, escuchando en su Palabra viva en la Biblia, podemos estar a solas con quien nos ama hasta el extremo.


Domingo 3 de junio
Corpus Christi.
Mc 14,12-16.22-26: Dice Jesús: «Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre»

«El Cenáculo, cuando en él se instituye y se da de comer por vez primera la Sagrada Eucaristía, como el Sagrario en que se guarda la Eucaristía para ser comida unas veces, las menos, y despreciada otras, las más, tienen tres grandes puntos de vista: el huerto de Getsemaní, el corredor del patio de Caifás y la cima del Calvario. ¡Qué fatídicamente bien se ve desde esos tres puntos la suerte que espera en el mundo al mayor Amor de la Eucaristía! Desde Getsemaní se le ve abandonado; desde el patio de Caifás, negado; desde el Calvario, crucificado y maldecido! ¡Triste suerte la del mayor Amor sobre la tierra de los hijos de los hombres!… Jesús definió el mayor amor entre los hombres el de aquel que da su vida por sus amigos. La Eucaristía es un amor mucho mayor, infinitamente mayor que el mayor amor entre los hombres. Eucaristía es dar la vida por los amigos y por los enemigos, no una vez sino innumerables veces. Jesús, Maestro mío, ¿me permites alargar tu definición del mayor amor? Tú dijiste: «Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos…», a no ser el que ha inventado la Eucaristía para darla todos los días y todas las horas por sus enemigos ¡hasta la consumación de los siglos! ¡Éste sí que es el mayor amor perpetuado en una locura!» (OO.CC. I, nn. 475-476).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.
Publicado en El Evangelio a la lámpara del Sagrario, El Granito de Arena.

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