El Evangelio a la lámpara del Sagrario (domingo 29/4/2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de abril de 2018.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Resucitó y está vivo en su Palabra y en su Eucaristía

Afirma Benedicto XVI en su exhortación apostólica postsinodal Verbum Domini que «la Iglesia honra con una misma veneración la Palabra de Dios y el misterio eucarístico y quiere y sanciona que siempre y en todas partes se imite este proceder, ya que, movida por el ejemplo de su Fundador, nunca ha dejado de celebrar el Misterio Pascual de Cristo, reuniéndose para leer “lo que se refiere a él en toda la Escritura” (Lc 24,27) y ejerciendo la obra de salvación por medio del memorial del Señor y de los sacramentos» (n. 55). El tiempo pascual es, en efecto, tiempo propicio para leer el Evangelio a la luz de la lámpara del Sagrario, tal como siempre lo hizo san Manuel González.


Domingo 29 de abril
V de Pascua
Jn 15,1-8: El que permanece en mí y yo en Él, ese da fruto abundante

«Que se peguen las almas de chicos y de grandes, de seglares y de clérigos, de hombres y de mujeres al Corazón de Jesús que vive en los copones tan íntimamente y tan vitalmente, como los sarmientos a su cepa, y que esa pega se haga con letras y hojas de Evangelio conocido, meditado e imitado; con Hostias consagradas, comidas, saboreadas, asimiladas y agradecidas; con jugo de lágrimas de compasión de verle y sentirlo tan solo. Y de sudores de apostolado por buscarle compañía, y el dará mucho fruto de la promesa del Maestro, caerá sobre las almas y las instituciones pegadas a la cepa y las hará vivir y producir vida divina…» (OO.CC. I, n. 869).

Recopilación: Sergio Pérez Baena, Pbro.
Publicado en El Evangelio a la lámpara del Sagrario, El Granito de Arena.

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