Cartelera recomendada (marzo 2018)

Artículo publicado en la revista El Granito de Arena de marzo de 2018.

Mantener la fe en los momentos difíciles

Milagros del Cielo es una película espiritual, religiosa y dramática, basada en la historia real de la familia Beam, una familia cristiana que vive su fe con alegría y en comunidad. Cuando Christy descubre que su hija Anna de 10 años tiene una enfermedad gastrointestinal rara e incurable, pone toda su vida y su empeño en intentar curarla, haciendo todo lo que está en su mano para ayudar a la pequeña, mostrando que una madre no se rinde jamás cuando lucha por un hijo.

Milagros del Cielo

Duración: 109 minutos / Año: 2016
País: Estados Unidos
Género: Drama
Director: Patricia Riggen
Actores: J. Garner, M. Henderson
Dónde verla: DVD. YouTube (desde 9,90€)

Nos dice el papa Francisco en la Audiencia general del 10 de junio de 2015: «En el ámbito de los vínculos familiares, la enfermedad de las personas que queremos se sufre con un plus de sufrimiento y de angustia. Es el amor el que nos hace sentir ese plus, y para un padre y una madre, muchas veces es más difícil soportar el mal de un hijo, de una hija, que el propio».

Vivir desde la fe
Vemos en la película cómo la familia busca estrategias para afrontar su nueva situación e intentar vivirla desde la fe, aunque esto, en determinados momentos, resulta difícil. Sin embargo, es en los momentos difíciles, cuando parece que no todo va bien, cuando nuestra fe y nuestra esperanza pueden verse fortalecidos. Y para ello, siempre podremos contar con la ayuda de los que nos rodean. Cuando la fe parece apagarse, Dios sale a nuestro encuentro, poniendo a alguien a nuestro lado que nos ayuda a volver a encender esa llama. Y también nosotros estamos llamados a ser portadores de luz para aquellos que pasan por momentos de oscuridad.

Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido que afrontar alguna enfermedad, la pérdida de un ser querido, desavenencias familiares, problemas laborales… Y a veces, no es fácil sentir a Dios en esas circunstancias. Pero Dios está, siempre permanece a nuestro lado. Él sigue cumpliendo su promesa de felicidad para con nosotros aunque, muchas veces, lo haga de una manera que no entendemos, pues la sabiduría de Dios va mucho más allá de nuestro pobre entendimiento.

Aunque muchos se resistan a reconocerlos, los milagros existen. Prueba de ello son las múltiples canonizaciones que la Iglesia proclama. En determinados momentos, Dios interviene en la historia del hombre de una manera especial, sin que podamos explicar con claridad por qué así y por qué no siempre. No olvidemos nunca la razón por la cual Dios concede estos milagros: para suscitar la fe o para aumentarla.

La película también nos invita a detener la mirada en los pequeños milagros cotidianos que ocurren a nuestro alrededor, milagros quizás no tan espectaculares. Son las personas que, de forma natural y espontánea, hacen el bien y ayudan a otros a vivir mejor, sin esperar nada a cambio. Esos también son verdaderos milagros.

Aprendamos a vivir con fe y esperanza, acogiendo siempre la voluntad de Dios, que solo desea para nosotros la felicidad. Dejémonos guiar por su Espíritu para que en nuestra vida y a través de ella, puedan seguir sucediendo muchos milagros a nuestro alrededor.

Ana Mª Cayuso Prados, m.e.n.
Publicado en Cartelera recomendada, El Granito de Arena.

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