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ARTES PARA SER APÓSTOL

El beato Manuel González nos invita a formarnos, a prepararnos para poder anunciar bien el "Evangelio vivo de la Eucaristía". Su libro "Artes para ser apóstol como Dios manda" tiene este objetivo. En las primeras páginas del mismo leemos:

NI CUCOS, NI BOBOS

No, no, amigos queridos, yo no quiero devotos cucos para lo suyo ni para lo ajeno; pero tampoco quiero devotos bobos que no sepan por dónde andan ellos ni por dónde vienen sus enemigos,
Quiero apóstoles, sean sacerdotes, o seglares, condimentados con la sencillez de la paloma y la prudencia de la serpiente, como los quería el Maestro, porque sólo cuando tienen el condimento en punto, están en condiciones de practicar las difíciles artes del apostolado.

ARTE DE ARTES

Si San Gregorio el Grande llamó Arte de artes el gobernar a las almas y todo arte por desmedrado fin que tenga exige aprendizaje, ¿cómo no lo ha de exigir el arte de las artes de arrancar almas y pueblos de las garras del demonio, del mundo y de la carne, entregárselas a Dios y conservarlas a El unidas, que es toda la obra del apostolado católico?
Escuelas de Bellas Artes abren por doquier los Estados modernos para enseñar artes, que por muy bellas que sean, tienen fines humanos.
¡Vaya si hacen falta aprendizaje y escuelas para el arte, el más bello y bueno y alto de todos los artes, del apostolado!
¿Pero hay artificio al que no hayan echado mano los enemigos de Dios y de las almas para atraer y retener a éstas enfrente de Aquél?
¿Qué resorte de arte, de ciencia, de pasión, de placer, de vanidad, de comodidad, de ilusión dejan de tocar para atraer y aprisionar y enloquecer a las almas?

¿Por qué los amigos de Dios y de las almas no han de poner en juego, para impedir y destruir aquella acción, juntamente con los auxilios sobrenaturales de fe, gracia y caridad, todos los naturales de talento, ingenio, imaginación y toda clase de influjo humano honrado?

jPlegue al Espíritu Santo, que debe ser el único espíritu de todo apóstol, echar a volar con un soplo suyo estas paginillas para que produzcan muchos apóstoles con arte y muchos artistas del apostolado...! ¡Y no como los forja el falso celo del amor propio sino ¡como Dios manda!

EL MODO

"Los ingredientes que disponen para el recto ejercicio de este arte son los siguientes:
Límpiese el recipiente de todo amor propio, y de sus raicillas y frutos, como dureza de juicio y de corazón y de rarezas, caprichos, exagerado apego de la propia dignidad, de los cuartos y de los derechos, celos etc. etc.;
Métase en la cabeza, y bien metido, este principio de S. Pablo: 'Para los que aman a Dios todo se convierte en bien';
Métase muy dentro del corazón aquel otro de Ntro. Señor Jesucristo 'El buen Pastor da su vida por sus ovejas', con la traducción legítima de que si debe darse la vida que es /o más, deberán darse el trabajo, el sudor, el ingenio, el dinero, la paciencia, la buena cara, el buen modo que es o menos.
Póngase por espuelas a la voluntad el 'Yo os puse, os elegí para que vayáis',
Avívese la esperanza con el 'Confiad, yo vencí al mundo'.
Arrímense todas las dudas, vacilaciones, decaimientos, frialdades, desencantos, pesimismos al calor ya la luz del 'todo lo puedo en Él'.
Tómese por norma única de procedimiento el 'hacerse todo para todos' Y, hágase circular por el alma y los nervios y la sangre el aíre de la Hostia callada de la Misa y del Sagrario, y todo esto, reunido en un operario evangélico, hará de él

EL GRAN ARTISTA
1° Con valor para todo.
2° Que en definitiva vence siempre.
3° Que siendo pobre, enriquece a muchos; siendo cordero, domina a los lobos; viviendo entre angustias, reparte consuelos; siendo flaco, con- funde a los fuertes.
4° Que cuando todos se van para no volver, él siempre se queda.
5° Que nunca está más cerca del triunfo, que cuando está más clavado en la cruz o más guardado por sus enemigos en el sepulcro.


"Eligió a los que quiso para estar con Él y para enviarlos a predicar" (Mc 3,
"Lo que hemos visto y oído, tenemos que comunicar"

¿Quién tiene que anunciar?
¿A quién ha elegido Cristo para anunciar la Buena Noticia de la Eucaristía?

El discípulo, no puede guardarse el don para sí, tiene que comunicarlo.
El animador, el hombre de la Obra; ése es el que tiene que comunicar la Buena Noticia.
Manuel González lo define así:
"Un hombre que de día y de noche trabajando, paseando o comiendo, sea la obra misma. Un hombre de tanta fe en su obra que no sepa lo que es desmayar, ni aburrirse y con amor al espíritu de ella!".


Características del animador de la Obra

"Una persona que sea la obra misma, una persona identificada con los criterios de la Obra".
Hay que poner mucha atención a este punto: "identificado con los criterios de la obra", es decir, conocedor profundo de la misma y con conciencia clara de que él, por ser el hombre, es un evangelio viviente. Un hombre que sea la obra misma.

" Una persona que no se canse".
Gente que se cansa no sirve para ser coordinador ni animador; los que padecen de cansancio crónico, los que se cansan antes de empezar a trabajar y hay muchos animadores que se cansan antes de comenzar a trabajar. Los que se asustan sencillamente porque saben que tienen que hacer algo, no sirven. Don Manuel dice: "Un hombre que no se canse", es decir, un incansable; un hombre que no se queje fácilmente. Corremos el riesgo de quemarnos; el trabajo es agotador, los momentos son conflictivos e incluso tendremos conflictos en el ámbito de familia por estar en la Obra, en el ámbito de universidad, en el ámbito de pueblo o en el ámbito de asociaciones, etc... Y esto nos puede quemar. Tenemos que evitar quemarnos. Tenemos que ser activos, generosos, dinámicos, para ser hombres que no nos cansemos

" Una persona que sea capaz de darle nuevos atractivos".
Don Manuel González entendió y asumió que la Obra tiene que estar en un proceso de renovación permanente. Un hombre que sea capaz de darle nuevos atractivos, capaz de rejuvenecerla. El animador, sea sacerdote, sea religiosa, sea seglar, tiene que ser de tal manera y vivir de tal manera y entender de tal manera nuestra Obra, que impida que la Obra se envejezca.

"Una persona capaz de introducirla en nuevos ámbitos" tal como decía nuestro Fundador, luego él entiende que la Obra tiene que expansionarse. y hoy cómo entendemos esta expresión 'nuevos ámbitos", pues que hay que salir a los caminos, llegar a latitudes distintas. Hay que caminar, hay que ser aventureros, hombres y mujeres sin miedo, religiosas sin miedo, sacerdotes sin miedo, muchachos y adultos sin miedo. Creadores, dispuestos a abrir caminos.
Para poder llevar la Obra a nuevos ámbitos, para poder presentarla en la nueva escena geográfica, pero fundamentalmente, en la nueva escena psicológica y social del mundo de hoy, hay que romper moldes.

 
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