Documento de trabajo - carpeta 1 - Iniciacion - Tema 4:
El Árbol Amigo

Locutor: Había una vez un árbol que quería mucho a un niño llamado Roberto. El niño también quería al árbol y el árbol era feliz. Pasó un tiempo. Roberto se fue haciendo mayor. El árbol a menudo se sentía solo y triste. Hasta que un día:
Arbol: ¡Hola Roberto! ¡Qué bueno, que viniste! Acércate, come mis frutos, diviértete con mi ramaje, descansa a mi sombra... Lo pasaremos muy bien.
Roberto: Ya soy algo mayor para subirme a tus ramas y jugar. Lo que necesito ahora es dinero para mis cosas. ¿Me das dinero?
Arbol: Lo siento. Dinero no tengo. Si quieres, coge mis manzanas y véndelas. Así tendrás dinero.
Locutor: ¡Y el árbol era feliz!

Roberto estuvo lejos durante largo tiempo, y el árbol se sentía sólo y apenado. Pero un buen dia...
Arbol: ¡Ven, Roberto, ven! ¡Cuéntame! ¿Qué tal te va en la vida?
Roberto: Estoy muy ocupado, ¿sabes? Quiero una casa donde vivir y estar bien. ¿Puedes ayudarme?
Arbol: Yo no tengo otra casa que el paisaje abierto. Pero tú puedes cortar mis ramas y te servirán para construirte una casa.
Locutor:
¡Y el árbol era feliz!

Roberto estuvo ausente durante un tiempo. Y el árbol volvió a estar triste. Hasta que un día...
Arbol: ¡Hola Roberto! ¡Qué alegría poder estar de nuevo contigo! ¿Qué tal tu casa? ¿Vives bien en ella?
Roberto: Sí, pero en invierno tengo frío. Necesito leña para calentarme
Arbol:
Yo te la doy. Córtala
Locutor:
¡Y el árbol era feliz!
Roberto: Ahora quiero conocer mundo; viajar y ver cosas nuevas. Necesito un barco. ¿Me das madera para construirme un barco?
Locutor: ¡Y el árbol era feliz!

Durante muchos años el árbol se preguntaba: ¿Qué habrá sido de mi amigo Roberto? ¿Será feliz? ¿Qué más podría yo hacer por él? Hasta que, finalmente, vio
regresar a su amigo, y tuvo una inmensa alegría.
Arbol: ¡Ven, acércate! ¿En qué te podría yo ayudar?
Roberto: Sólo necesito un lugar tranquilo donde descansar.
Locutor:
¡Y el árbol fue feliz!