El tema consiste en tres pruebas que nos recordarán las tres dimensiones de la Eucaristía: Sacrificio, Comunión y Presencia Real. Las pruebas están enmarcadas en una misión que nos ha dado un pirata: reunir unas piezas necesarias para abrir el cofre del tesoro. Todo comienza con el mensaje de un pirata, ya que estamos en el último día puede ser el contenido del último de los "cofres matrioska". Cada parte sigue la estructura: mini-introducción, juego, conseguimos la pieza, reflexión y escribir la aportación del grupo (pueden ser ideas sueltas en plan lluvia de ideas o una breve oración... para cada grupo lo que sea más útil).
La carta del pirata será algo así: (alguién la leerá para todos)
Yarrr mis bravos, necesito de vuestra ayuda. He dejado mi tesoro a buen recaudo en esta isla, tan condenadamente escondido y protegido que no voy a poder recuperarlo solo. Arr, si me ayudáis tenéis garantizada una parte, palabra de marino.
Es una misión difícil así que os dejaré unas ayuditas arr espero que os sean de utilidad.
Antes de que aceptéis, mis cachorros arrr, tened en cuenta que una misión no es cualquier cosa... de esas que hace Tom Crrrruise cuando se aburre... si aceptáis mi misión significa que os envío... con todas las consecuencias!
Creo que podréis hacerlo mejor trabajando con vuestro grupo. Recordad que cuando completéis una parte veréis mi señal y ahí encontraréis lo necesario para seguir. Yo os espero junto al cofre y confío que traeréis lo necesario para abrirlo.
Seguro que lograréis hacerlo, mis valientes... arrr... os deseo buenos vientos en la travesía!
Ah! Y nunca escupáis a barlovento!
Como nos ha dicho el pirata nos ponemos por grupos aunque nos tendremos que poner en pares de gupos para los juegos. La palabra "misión" no la hemos metido de casualidad, se trataría de hacer notar que está emparentada con la palabra "misa" y a la vez, claro, con "enviar".
Introducción: (así o parecida, ad libitum) Parece que el pirata, como decía en la carta, nos ha dejado unas cosas que seguro que a él le venían muy bien y se ha quedado sin ellas para que le podamos ayudar. Pero antes de que cojamos una quiere saber si hemos aprendido a sacrificarnos nosotros... no os preocupéis que se lo probaremos con un juego!
Juego: Se juega a un rescate entre dos grupos (entre dos inicialmente pero cuanto más agrupemos menos problemas de espacio tendremos, quizá 3-3-2 o incluso 4-4). ¿qué tiene un rescate de sacrificio? no, no es por el ejercicio físico: los que van siendo pillados y están en la "carcel" sólo pueden salir si un compañero se arriesga y se acerca a liberarlos. Además se la ligan dos (o más si lo vemos posible) para que pueda quedar uno de guardián y sea más arriesgada la "liberación"... Dejaremos alguna "casa" para que también tengan la posibilidad de no arriesgarse (ah, la tentación!)
Cuando lleven un rato (os avisamos un poquito antes) vamos a ver qué nos ha dejado el pirata. En algún sitio ponemos la bandera o señal del pirata para que vayan a por los objetos, intentaremos dejarla en algun sitio que no vean desde la zona de juego pero que tampoco tengan que estar buscando.
Se reparten los objetos (uno para cada grupo. No tienen que saberlo aun pero después se tendrán que unir a otro grupo según lo que salga, lo organizaremos para que las parejas de grupos queden distintas a las de antes) pero no se miran hasta después de la reflexión. También se reparte la primera pieza del puzzle.
Reflexión: La pieza tiene un dibujo con el calvario y un pequeño espacio para que el grupo escriba su aportación, pueden ser ideas sueltas, en plan tormenta de ideas o una pequeña oración. Se trata de reflexionar sobre el sacrificio: damos el salto del sacrificio del pirata (que ha renunciado a sus "cacharritos" para ayudarnos a cumplir nuestra misión) al de Jesús (que no es que nos haya dado algo, es que no se ha reservado nada: se ha dado Él mismo y totalmente!) y tenemos en cuenta que nos referimos a la Eucaristía
Introducción Miramos un poco el objeto que nos ha dejado el pirata ¡Con nuestro objeto sólo no podemos hacer nada! En unas fichas se describe la misión del grupo... cada grupo nos dice como va a usar su objeto y ¡ERROR! No, con tu cacharrito sólo no basta... a buscar ayuda, majo. Así se juntarán en pares de grupos y para demostrar que son capaces de usar los dos objetos combinados harán el juego juntos.
Los objetos están representados en unas tarjetas. Los han recibido al fina de la prueba anterior y esta la comenzamos leyendo la descripción, con ésta enseguida sabrán como combinar los elementos. IMPORTANTE: Las soluciones no se les dicen todavía! eso vendrá cuando pongan todas en común.
Localizar:
Abrirse paso:
Subir a la gruta:
Abrir la puerta:
Juego: Carrera con periódicos: Llegar de un punto a otro pisando sólo en los periódicos, el último de la fila tendrá que recoger el papel que quede libre para pasarlo hacia delante y que así avancen todos. Lo de enfocarlo como carrera es sólo por meterles prisa, que si lo hacen a cámara lenta la cosa pierde interés.
De nuevo a por la señal del pirata (si es posible la ponemos en otro sitio, si no, donde antes) y la segunda pieza
Reflexión: En la segunda pieza el dibujo representa un grupo cogido de la mano, con Jesús en medio. Como punto de partida pensamos en que hemos tenido que trabajar juntos entre nosotros y con el pirata, que nos ha dejado su ayuda en estos objetos. Del mismo modo sabemos que contamos con otra ayuda más grande, la de Jesús ¡que también quiere que nos ayudemos entre nosotros! Juntos entre nosotros y con Él podemos con cualquier reto, con cualquier misión ;-).
Es hora de usar los objetos. Ahora sí que se pone en práctica la solución, de forma que se enteren de la historia todos los grupos (más vale que lo hagamos rapidito)
Llegamos hasta el cofre pero ¿dónde está el pirata? ¡mira, su señal! Donde esté la señal del pirata encontramos las última piezas (Aquí hacer hincapié en lo raro que es que el pirata no esté)
Reflexión: En el dibujo hay un sagrario. No hemos visto al pirata, pero ha tenido que estar por aquí, lo tenemos que haber tenido muy cerca porque nos ha estado ayudando. Con Jesús sabemos que le tenemos bien cerquita y mucho más pendiente de nosotros que el pirata!
Abrimos el cofre
En el cofre: Una nota, otro cofrecito con invitación fiesta pirata (feria), un sobre que pone “El tesoro más grande”
Nota del pirata:
Arr me vais a matar! ¡lo habéis hecho muy bien cachorros! Pero al final pude abrir el cofre sin necesidad de los cierres especiales. Os dejo vuestra parte... los doblones de oro, el collar de perlas y las llaves del ferrari me los llevo yo que os iban a servir de poco...
¡Que es broma! ¡Qué no tenía ni cinco!.. sólo me he llevado el bocata y los flanes que tenía aquí guardados...jarjarjar... para tener muchos doblones hay que saquear mucho y ese no es mi rollo.
Arr, no debería pareceros poco pero, si aun tenéis ganas de aventuras podéis probar suerte con las instrucciones para llegar a.... El tesoro más grande...
Carta “El tesoro más grande”: Para el tesoro más grande no hay mapas, ni es complicado de encontrar: asómate a cualquier Iglesia e igual que con la X de los mapas piratas, si ves la lucecita del Sagrario sabrás que ahí está el tesoro más grande.