| Consagradas a Dios sin vivir
en comunidad, son llamadas a ser testigos de la vida que brota de la
Eucaristía, siendo sal, luz y fermento en medio del mundo. Desde
su propio ambiente familiar y de trabajo, propician el sentido
comunitario y fraterno a través de encuentros de grupos, convivencias,
acciones pastorales fomentando en todo una auténtica amistad,
ayudándose a crecer en el amor a Dios y al prójimo. Fundadas
en 1933, están vinculadas a la Congregación de Misioneras Eucarísticas
de Nazaret, trabajando apostólicamente - en el
propio ambiente familiar, social y profesional - en la
UNER, en sus distintas ramas de adultos, jóvenes y niños -
en la pastoral parroquial y diocesana, por medio de catequesis,
animación litúrgica y acciones caritativas. Con
María, Madre, Maestra y Modelo , quieren tender puentes entre los
hermanos. Acercarse a quienes necesitan LA VIDA para comunicársela,
porque saben que el amor a los hermanos, especialmente a los más
abandonados, es inseparable del amor a Dios y a la Eucaristía.
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