| "Orar
no significa evadirse de la historia y de
los problemas que plantea. Al contrario, significa optar por
afrontar la realidad no solos, sino con la fuerza que viene de lo alto,
la fuerza de la verdad y del amor, cuyo último manantial está en Dios.
El hombre religioso, ante las insidias del mal, sabe que puede contar
con Dios, voluntad absoluta de bien; sabe que puede invocarlo para
obtener la valentía que le permita afrontar las dificultades, incluso
las más duras, con responsabilidad personal, sin caer en fatalismos o
en reacciones impulsivas". Juan
Pablo II, Jornada mundial por la paz , Asís, 24.01.2002
Tu vida, ¿un problema? Todos sabemos por
experiencia lo problemática que es nuestra existencia. "La vida es un
problema" oímos a veces. Es un enigma que no entendemos. Lo mismo nos
asusta que nos sorprende, nos agobia que nos hace felices. -
¿Se puede vivir? - ¿Se puede de verdad, vivir? -
¿Será posible vivir de otra manera? - ¿Será posible convivir
con otros en circunstancias tan adversas?
Observa tu vida No, la vida no es una lotería ni un
problema insoluble. "La vida", así en teoría, no existe. Existes tú y
yo, y los que te rodean. Existe tu vida, mi vida y la vida concreta de
cada persona. Mi historia no está escrita ya definitivamente
ni programada desde fuera como si dependiera de un ordenador fatalista.
Puedo aprender a vivirla desde una profundidad interior que la
desarrolle y la potencie en todas sus posibilidades. Puedo aprender a
enriquecerla y plenificarla hasta límites insospechados. El
crecimiento, el desarrollo de nuestras posibilidades está en función de
la sed y de las ganas de vivir que experimente. Si la sed es a medias,
me conformaré con un ir tirando a medias. Pero si mi sed es
auténticamente una necesidad vital, buscaré infatigablemente hasta
encontrar una hondura interior que satisfaga mis más profundas
aspiraciones. Por eso te invito a pararte, tranquila y
serenamente, observa tu propia realidad y descubre lo que vives y lo
que necesitas vivir. Conocernos y conocerle
" Toda oración se compone de dos elementos: uno, humano, el
conocimiento de nuestra pobreza absoluta en cuanto al alma y en cuanto
al cuerpo, y otro divino, la fe y la confianza sobrenaturales en el
amor misericordioso y omnipotente de Dios que quiere y puede y ha
prometido socorrer nuestra pobreza" Beato Manuel González.
" Es cosa tan importante conocernos que no querría yo se
dejara de hacer nunca. Pues mientras estemos en esta tierra no hay cosa
que más nos importe que este propio conocimiento. Y así torno a decir
que es muy bueno y muy rebueno tratar de entrar primero en el aposento
a donde estamos nosotros mismos. Este es el camino: A
mi parecer, jamás nos acabamos de conocer si no procuramos conocer a
Dios Mirando su grandeza, conocemos nuestra bajeza.
Mirando su limpieza, vemos nuestra suciedad. Considerando su
humildad, vemos que lejos estamos de ser humildes" Santa
Teresa de Jesús. ORAR Cita bíblica: Jn 4,
13-15 Descubre tu ardiente aspiración: Jesús. 1º
Preparación: sosegarse, centrarse en lo que quieres y con la gracia de
Dios vas a realizar. 2º Observa tu vida: -
¿cansada? ¿llena de tensiones? - ¿aburrida? ¿agobiada?
- ¿superficial? ¿dividida? - ¿?... 3º Observa tu
vida... - Mírala tal cual aparece a tus ojos... 4º
Evoca la presencia de Jesús: - En el sagrario -
Dentro de ti... - En el grupo... - Un pasaje del
Evangelio 5º Silencio, contemplación. 6º Escuchar:
la Palabra de Dios. 7º Frase bíblica a recordar durante el
resto del día o jaculatoria, como esta: " Corazón de mi
Jesús, mi todo, reina en mi nada" M.G. ESCUELA EN
CASA Acostumbra a hacerte estas preguntas cada
noche: - ¿Cómo estoy en relación con Dios? - ¿En
relación con los demás? Sugerencias para tu
oración: Sal 138; Jn 7, 37-39; Lc 18, 9-14; Mc 10,46-52.
Comentario Para ser amigo de Dios. ¿Quieres ser
amigo de Dios? ¿Quieres entrar en su intimidad? Esto es lo
que debes hacer: justicia, sinceridad, amor al prójimo, fidelidad a la
palabra dada...La prueba del amor a Dios está en el amor al prójimo.
|